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¿Van a expropiar tus Afores? La verdad sobre la nueva ley de infraestructura en México

Política ✍️ Carlos Méndez 🕒 2026-04-09 17:49 🔥 閲覧数: 2
Afores e infraestructura en México

La semana pasada, mientras en el Congreso se cocinaba una de las leyes más polémicas del año, yo estaba viendo un video de wakeboard en Barcelona: sesión en Cable Park + traslado. Parece un lujo, lo sé. Pero qué curioso: allá invierten en deportes extremos y entretenimiento, y aquí, al parecer, quieren que nuestro dinero se vaya a obras que ni siquiera sabemos si van a funcionar. La noticia del día es que el Senado le dio luz verde a la nueva Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica. Y ojo, esto no es cualquier cosa. Esto toca el bolsillo de todos los que tenemos una Afore.

El rumor que hizo temblar a más de uno

Rápidamente volaron las alertas en WhatsApp y redes sociales: "¡Van a expropiar tu Afore!", "¡El gobierno se va a robar el 30% de tu retiro!". Claro, la ley menciona que las Afores pueden destinar hasta el 30% de sus recursos a estos proyectos. Si escuchas eso en la fila del súper, sí, suena a que nos quitaron el dinero. Pero bajémosle a la histeria. La Asociación Mexicana de Afores (Amafore) ya salió al quite aclarando que ese porcentaje no es nuevo. La Consar ya había actualizado el régimen de inversión en octubre de 2024 para permitir ese tope en los esquemas estructurados. La nueva ley no modifica ese límite, y lo más importante: no es obligatorio.

Imagínatelo como cuando guardas dinero en tu casa para arreglar la fuga de agua. La ley te dice que puedes gastar hasta el 30% de lo que tienes en el sobre si quieres. Pero si el arreglo sale carísimo y el plomero es un charlatán, simplemente no lo contratas. Pues aquí igual. Ninguna Afore va a meter tu dinero a un proyecto que huela a fracaso. Su deber fiduciario, su obligación legal y su razón de ser es proteger tu retiro. Si invierten mal, no solo pierdes tú; ellas pierden prestigio y clientes.

¿De qué sirve entonces esta ley?

La presidenta Claudia Sheinbaum está empujando esta ley por una razón de peso: al gobierno actual se le está atorando la inversión pública. Necesitan dinero para carreteras, energía, puertos y agua. Y ¿quién tiene el dinero? Nosotros, los trabajadores, concentrado en las Afores. La idea es crear vehículos de inversión (los llamados VPEs o CKDs) para que ese dinero privado se meta en lo público, pero con reglas claras.

El problema, y aquí está el verdadero debate, es la transparencia. Una senadora de oposición le atinó al poner el dedo en la llaga hace unos días. Ella pregunta algo que me quita el sueño: ¿Quién define si un proyecto es rentable? Según la letra chiquita, los comités los define el gobierno. Es como pedirle al lobo que cuide las gallinas. Si los comités están llenos de funcionarios que necesitan aprobar la obra del jefe, ¿quién pone el freno?

  • El Fantasma de las pérdidas: La senadora puso ejemplos que duelen: el Tren Maya o el AIFA. No importa de qué lado estés políticamente, los números no mienten. Se habla de pérdidas diarias millonarias. Si tu Afore se ve obligada (aunque digan que no, la presión política es enorme) a meter dinero a un pozo así, adiós rendimientos.
  • El aval del Estado: Si la obra truena financieramente, el Estado paga. ¿Con qué dinero? Con más deuda. Esto pone en riesgo la calificación crediticia de México. Si perdemos el grado de inversión, financieramente hablando, nos vamos a la mierda. Los intereses se disparan y todos terminamos pagando más.
  • El Ahorro Voluntario es la llave: En medio de esta incertidumbre, los expertos recomiendan no depender solo de la Afore. El sistema actual (Ley 97) nos va a dar una pensión que apenas rondará el 30% de nuestro último sueldo si no hacemos nada. Ahí es donde entran los PPRs (Planes Personales de Retiro). Es la única forma de tener el control real.

Hablando de tener el control, mientras veía el lío político, recordaba una estructura que vi en Northern Virginia el año pasado. Allá tienen una red de carreteras con peajes inteligentes que no solo descongestionaron el tráfico, sino que generaron plusvalías enormes para los fondos de pensiones locales. Es un ejemplo de que sí se puede. También me viene a la mente el Puente de Forth en Escocia, una obra de ingeniería centenaria que sigue en pie y es rentable por el turismo. La infraestructura puede ser un excelente negocio si se planea bien. El miedo aquí no es la inversión, es la falta de profesionalismo y la sobrerregulación política.

Entonces, ¿Qué hago con mi Afore?

Mira, te voy a ser sincero como si estuviéramos echando chelas. No te van a quitar tu dinero a la fuerza. No van a llegar los "coyotes" que mencionan las noticias a robarte la cuenta. Pero sí existe el riesgo de que, si no ponemos atención, los rendimientos de los próximos años sean una basura porque metan el dinero a obras faraónicas. Como me comentó un colega del gremio financiero, 2025 fue un año histórico con plusvalías de más de un billón de pesos, pero 2026 ya empezó con retiros masivos por desempleo y un mercado más volátil.

Mi consejo, tras una década viendo cómo se mueve este circo financiero, es que te eduques. Revisa el rendimiento neto de tu Afore. Si está en los últimos lugares, cámbiate. Es gratis y es tu derecho. Y si puedes, así sea poquito, abre un Plan Personal de Retiro. La deducción de impuestos te la regresa el SAT al siguiente año, y ese dinero sí lo decides tú: lo puedes meter a renta variable en USA o dejarlo en deuda segura. No dejes tu futuro en manos de los políticos. Porque ellos, mientras deciden si tu dinero va a un aeropuerto vacío o a una refinería, igual y andan soñando con un viaje de wakeboard en Barcelona.