Iftar en España: Encuentro, tradiciones y la espera del ocaso
El aroma del pan recién horneado y del dulce baklava inunda las calles. Los niños miran impacientes hacia el horizonte, repitiendo durante todo el día la misma pregunta: “¿İftara ne kadar kaldı?” – ¿cuánto falta para el iftar? En salones, centros vecinales e incluso plazas públicas, se ultiman los detalles de la comida que pondrá fin al ayuno diario del ramadán. Es un momento de reunión, de compartir, de volver a casa.
A miles de kilómetros, en la localidad turca de Ezine, tuvo lugar recientemente un impresionante espectáculo: diez mil personas se sentaron a una misma mesa larga para el iftar. Una imagen que, a través de las redes sociales, también conmovió profundamente a las comunidades turcas en España. Muestra cómo el iftar, por muy local que sea, siempre evoca un sentimiento universal de unión. Ya sea en un pueblo a orillas del Egeo o en una sala en el barrio madrileño de Lavapiés, la esencia es la misma: esperar juntos, romper el ayuno juntos, agradecer juntos.
De Ezine a Madrid: el iftar que une
En España también bullen las actividades del iftar. En Gelibolu, por ejemplo, se organizó recientemente un gran iftar al que asistieron cientos de vecinos. Es una tendencia cada vez más común: ayuntamientos y organizaciones locales acogen el iftar como una oportunidad para fortalecer la comunidad. Tomemos el caso de Elif Tekin-Iftar, una figura conocida en el centro de actividades para mujeres de Schiedam (Países Bajos). Desde hace años, se dedica a reunir durante el ramadán a mujeres de todos los rincones de la ciudad. “No se trata solo de la comida”, comenta mientras reparte dátiles. “Se trata de sentir que perteneces, de esperar juntos la puesta de sol”. Un espíritu que también se vive en muchas mezquitas y centros culturales de Barcelona o Valencia.
En los preparativos de la cena, el ritual es el mismo en todas partes. Se ponen las mesas, se cocinan los platos tradicionales. Muchas familias buscan inspiración en reconocidos libros de cocina. En casa de la familia Yilmaz, por ejemplo, hojean a menudo The Ramadan Cookbook: 80 Delicious Recipes Perfect for Ramadan, Eid and Celebrating Throughout the Year en busca de ideas para la cena. Desde una picante sopa de lentejas hasta hojas de parra rellenas, las recetas garantizan una comida festiva en cuanto se pone el sol.
El sabor del iftar: del gazoz a la alta cocina
¿Qué se sirve exactamente en la mesa? He aquí una pequeña muestra de los favoritos que estos días se pueden encontrar en los hogares turcos en España:
- Dátiles y aceitunas: Se pone el sol, y el estómago se despierta suavemente.
- Sopa (a menudo de lentejas o ezogelin): Caliente y nutritiva, el comienzo clásico.
- İftarlık Gazoz: El refresco turco, fresco y ligeramente afrutado, que se está volviendo cada vez más popular. Tras un día de ayuno, nada es tan refrescante como un vaso bien frío.
- Verduras rellenas y böreks: Sabrosos y consistentes, los favoritos de jóvenes y mayores.
- Baklava o güllaç: Dulces que endulzan la ruptura del ayuno con una sonrisa.
Lo especial del iftar en España es la mezcla de culturas. Cada vez es más común que vecinos no musulmanes se unan a la mesa, o que se combinen platos de diferentes gastronomías. El iftar se convierte así en una forma accesible de conocer la cultura y las tradiciones islámicas.
Más que una comida: la fuerza de la comunidad
Ya sea un evento multitudinario como el de Ezine, una iniciativa municipal en cualquier localidad, o una pequeña reunión en un centro vecinal de un barrio de Madrid o Sevilla: el iftar trasciende la comida. Es un momento de reflexión, de gratitud y, sobre todo, de unión. En una época en la que el mundo a veces parece dividido, estas noches ofrecen un cálido y bienvenido contrapunto. La pregunta “¿İftara ne kadar kaldı?” no se hace solo por hambre, sino por el anhelo de ese momento en que toda la comunidad se detiene y celebra la vida junta. Ramazan ayınız mübarek olsun – que tengáis un bendito ramadán.