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La Generación Z y el retroceso silencioso: Por qué los jóvenes vuelven a esperar obediencia de las mujeres

Sociedad ✍️ Lukas Wagner 🕒 2026-03-06 17:15 🔥 Vistas: 1

¿A vosotros también os pasa? Estás tranquilamente en una terraza, te has tomado una caña, la comida estaba rica... y de repente sale el tema de la juventud. Antes nos quejábamos de los pantalones pitillo o de la música alta. Hoy es más complicado. Mucho más complicado. Porque mientras pensábamos que, con cada generación, todo se volvería automáticamente más liberal, más tolerante, más igualitario, resulta que ahora la Generación Z piensa de forma alarmantemente conservadora en algunos aspectos. Sobre todo, cuando se trata de los roles de hombres y mujeres.

Jóvenes de la Generación Z

El shock para los padres boomers

Un reciente y destacado estudio británico lo ha confirmado por escrito: Casi un tercio de los jóvenes de entre 16 y 29 años cree que una esposa debe obedecer a su marido. No en sectas religiosas conservadoras, no en un país en vías de desarrollo, sino entre nuestros vecinos, en un país que culturalmente solemos percibir como avanzado. Casi me atraganto con el café cuando vi la cifra. Mis padres, boomers de pura cepa, estaban horrorizados. Ellos lucharon por la autodeterminación en los 70, y ¿ahora sus nietos ponen los ojos en blanco cuando se habla de igualdad? Uno se pregunta realmente: ¿Hemos estado mirando en la dirección equivocada todo este tiempo?

Niños mimados y el efecto "príncipe"

Claro, uno se pregunta inmediatamente: ¿Cómo se ha podido llegar a esto? La respuesta quizá está más cerca de lo que creemos. Hace poco me topé con el comentario de una columnista británica que dio en el clavo con un punto que no he podido quitarme de la cabeza. Dice que nosotras, las madres (y los padres), deberíamos dejar de tratar a nuestros hijos como principitos. No es broma. Si enseñamos a los niños desde pequeños que el mundo es suyo, que deben ser servidos, que ellos son los héroes fuertes y las niñas las princesas guapas, luego no nos extrañemos del resultado. Esta Generación Z no ha caído del cielo. Son nuestros hijos. Y una parte de ellos —una parte alarmantemente grande, la verdad— parece haber entendido el mensaje tal cual: El hombre es el que manda.

Protestas aquí, retroceso allá: las contradicciones de una generación

Lo desconcertante es que esta misma generación que mantiene opiniones tan rancias es también la que sale a la calle los viernes por el clima. Las protestas de la Generación Z contra la ultraderecha, contra el racismo, por los derechos LGTBIQ+ no han desaparecido. Todo lo contrario. Pero quizá ese es exactamente el punto. No debemos caer en el error de generalizar con toda la generación. No existe una única Generación Z. Hay jóvenes feministas que luchan ruidosamente por el cambio, y hay jóvenes que, en un mundo incierto, anhelan estructuras claras. Y ese anhelo de orden puede manifestarse, precisamente, en ideas tan burdas. La situación económica, la crisis de la vivienda, el cambio climático... todo eso genera inseguridad. Y en la incertidumbre, algunos, desgraciadamente, se aferran a lo que supuestamente ha funcionado siempre: el hombre fuerte, la mujer sumisa.

  • El núcleo conservador: Aproximadamente un tercio de los jóvenes anhela el retorno de los roles tradicionales.
  • La vanguardia progresista: Al mismo tiempo, la Generación Z es la más diversa y ruidosa en las protestas climáticas y sociales.
  • El silencioso centro: La mayoría probablemente está simplemente confundida y busca su propio camino entre las tendencias de TikTok y un futuro incierto.

La "mirada de la Generación Z" y la nueva biblia

¿Conocéis esa mirada? ¿Esa mirada acusadora de la Generación Z con la que a veces os escrutan los veinteañeros? Como si fueras un fósil viviente que no ha entendido nada del mundo. Antes lo achacaba a la arrogancia juvenil. Hoy me pregunto: quizá tengan algo de razón. Quizá no entendemos realmente cómo piensan. Tienen su propia biblia de la Generación Z, solo que no está encuadernada en cuero, sino compuesta por miles de vídeos de TikTok, reels de Instagram y chats de Discord. Sus reglas, su moral, su concepto de respeto... todo eso se está redefiniendo por completo ahora. No deberíamos ignorar que, en este proceso, a veces resurjan viejos patrones. Pero tampoco deberíamos demonizarlo sin más. Sino intentar comprenderlo.

¿Qué significa esto para España?

Aquí, en España, donde la imagen tradicional de la familia sigue a menudo muy arraigada, esta evolución podría ser especialmente interesante. ¿Conseguirá la Generación Z llevar a cabo este retroceso? ¿O acabarán marcando el ritmo las protestas ruidosas de la otra mitad? Estoy deseando verlo. Y estoy deseando que llegue la próxima conversación de terraza. Porque una cosa es segura: con esta generación no nos vamos a aburrir. Es tan contradictoria y poliédrica como nuestros tiempos. Y deberíamos prestar atención, aunque a veces la mirada de la Generación Z sea un poco incómoda.