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El derrame de Deepwater Horizon: 15 años después, BP volverá a perforar en el Golfo de México

Economía ✍️ Ola Hansen 🕒 2026-03-15 02:55 🔥 Vistas: 1
El derrame de Deepwater Horizon

Se cumple exactamente un cuarto de siglo desde que la tragedia del Deepwater Horizon conmocionara al mundo. Once personas perdieron la vida y más de 700 millones de litros de petróleo se vertieron al Golfo de México a lo largo de 87 días. En aquel entonces, la industria prometió enmienda y mejora. Normativas de seguridad más estrictas, nueva tecnología y la promesa de que algo así no volvería a suceder jamás. Pero ahora, década y media después, empiezan a vislumbrarse los contornos de una nueva era: BP ha recibido luz verde para su primer gran proyecto de nuevo desarrollo en el golfo desde la catástrofe. El campo Kaskida está a punto de hacerse realidad, al mismo tiempo que los vientos políticos en Washington insuflan nueva vida a la perforación mar adentro.

Luz verde política y nueva apuesta

La semana pasada llegó la noticia que muchos en el sector estaban esperando: se da luz verde para la exploración ampliada en el Golfo de México. Según fuentes cercanas a la administración, esto significa que BP puede comenzar por fin el desarrollo del campo Kaskida, una reserva gigantesca que llevaba años sobre la mesa. Es la primera vez en 16 años que una gran compañía británica inicia un proyecto completamente nuevo en aguas estadounidenses. Kaskida se encuentra a unos 1.800 metros de profundidad y se prevé que esté operativo en 2029. Para BP, es un hito estratégico: un reconocimiento de que el Golfo de México sigue siendo el corazón de su cartera de aguas profundas.

¿La revolución de la seguridad que se quedó en nada?

Tras el derrame del Deepwater Horizon, se implementaron una serie de medidas: mejor control de pozos, certificaciones independientes y requisitos de equipos de reserva. Sin embargo, varios informes internos han demostrado que el riesgo de un nuevo gran accidente no se ha reducido significativamente. Muchas de las mismas debilidades persisten, especialmente en lo que respecta a la preparación y los recursos de las autoridades supervisoras. Ahora que se eliminan las restricciones de la era Obama, los ecologistas temen que nos enfrentemos a una nueva fiebre del petróleo en la que la seguridad quede relegada a un segundo plano en favor de la producción.

  • 11 muertos: las víctimas directas de la explosión del 20 de abril de 2010.
  • 4,9 millones de barriles de petróleo: la cantidad oficial que se filtró, según las conclusiones judiciales.
  • Más de 18.000 millones de dólares: el coste total para BP por la catástrofe, incluyendo multas y limpieza.
  • 1.600 kilómetros de costa: la extensión afectada por el vertido, desde Luisiana hasta Florida.

Kaskida: ¿un símbolo de continuidad o de arrogancia?

El campo Kaskida no es un proyecto cualquiera. Es un yacimiento del Paleógeno que requiere condiciones de presión y temperatura extremadamente altas para su extracción. Este tipo de formaciones tan complejas fueron un factor que contribuyó al accidente de 2010. Ahora, BP considera que la tecnología está suficientemente madura. La compañía ya ha invertido miles de millones en investigación sobre seguridad en alta presión y utilizará Kaskida como banco de pruebas para futuros proyectos en aguas profundas. Sin embargo, es difícil pasar por alto el simbolismo: la primera gran obra nueva tras el accidente del Deepwater Horizon se encuentra geográficamente cerca del lugar del siniestro y presenta muchos de los mismos desafíos técnicos.

La película que nos lo recuerda

Para el público en general, la catástrofe sigue viva a través de la película de Peter Berg, Deepwater Horizon, protagonizada por Mark Wahlberg. El filme, que se estrenó en 2016, relata las últimas horas antes de la explosión y la desesperada lucha de la tripulación por sobrevivir. Para muchos, fue una llamada de atención: Esto no fue un accidente, fue una catástrofe provocada por el ser humano, basada en malas decisiones y falta de mantenimiento. Ahora que BP vuelve a intensificar su actividad, la película sirve como recordatorio del precio que se paga por comprometer la seguridad.

¿Qué significa esto para Noruega?

Noruega siempre ha seguido de cerca la evolución en el Golfo de México. Tanto Equinor como los proveedores noruegos operan en la zona, y el régimen de seguridad en la plataforma continental noruega se reformó parcialmente tras Deepwater Horizon. Pero la presión por aumentar la extracción es igual de fuerte en casa. Los pilares de la industria petrolera noruega (meticulosidad, transparencia y supervisión independiente) se ponen a prueba constantemente cuando la rentabilidad y los objetivos climáticos chocan. Si BP tiene éxito con Kaskida sin incidentes graves, podría dar legitimidad a una nueva ola de proyectos de aguas profundas en todo el mundo. Si fracasan, Deepwater Horizon nunca pasará a la historia, sino que será solo un prólogo.

Mientras los políticos en Washington y los directivos en Londres celebran los nuevos permisos, aún es pronto para saber si los trabajadores de las plataformas están hoy más seguros que el 20 de abril de 2010. Lo único que sabemos con certeza es que el mar no olvida.