Fantasma a bordo: El pasajero de IndiGo que intentó abrir la puerta de emergencia en pleno vuelo
Miren, llevo tantos años cubriendo la aviación en este país que ya pensaba habérmelas visto todas. Retrasos, fallas técnicas, el pasajero conflictivo de turno por una bronca con el respaldo del asiento... eso es el pan de cada día. Pero lo que pasó en ese vuelo de IndiGo de Bengaluru a Varanasi a principios de esta semana es de esas historias que te hacen dejar el café a un lado y quedarte mirando el rastreo del Flightradar24 con cara de incredulidad.
Era el 29 de marzo, un vuelo 6E común y corriente con rumbo al norte. Las luces de la cabina ya estaban atenuadas, el cinturón de seguridad apagado y todos estábamos en esa calma que sigue a la cena en pleno vuelo. Y de repente, un caos total. Un pasajero, que luego se identificó como un hombre de 32 años originario de Bengaluru, se levantó de golpe, corrió hacia la puerta de emergencia y comenzó a forcejear desesperadamente con la manija para abrirla. Y ojo, estábamos en plena altitud de crucero, esa altura donde la presión convierte esa puerta en un búnker a menos que seas un experto entrenado o tengas un deseo oculto de morir. La tripulación de cabina, que sinceramente se merece una medalla, reaccionó al instante. Lo sacaron de la puerta a rastras antes de que pudiera hacer algún daño grave.
Ahora, aquí es donde la historia de este vuelo pasa de ser aterradora a surrealista. Cuando la tripulación y otros pasajeros lo tenían reducido, le preguntaron qué demonios se le había pasado por la cabeza. ¿Su respuesta? Dijo que un fantasma le estaba diciendo que abriera la puerta. Afirmó que estaba poseído. Llevo una década en este negocio y he escuchado todo tipo de excusas descabelladas para justificar un mal comportamiento, pero culpar a un espíritu por intentar provocar una tragedia masiva a 10 mil metros de altura... esa sí que es nueva.
El capitán no iba a arriesgarse. ¿Desviaron el avión de inmediato? En realidad, no, tomaron una decisión calculada. Dado que la situación estaba bajo control y el aeropuerto más cercano no implicaba un gran desvío, decidieron continuar hacia Varanasi, pero en el momento en que tocaron tierra, la policía ya los estaba esperando en la pista de aterrizaje. Ese tipo no tuvo ni salida VIP.
La excusa de la "posesión" y el arresto
El hombre fue detenido. Según fuentes de la comisaría local, el tipo se mantuvo firme en su versión: insistió en que estaba bajo los efectos de alguna fuerza sobrenatural. Ya sea que se tratara de un episodio de salud mental o la peor excusa en la historia de la aviación, el hecho es que intentó poner en riesgo la seguridad de más de 150 personas. Fue consignado por las secciones correspondientes del Bharatiya Nyaya Sanhita por poner en peligro la vida. En Flight Club, los grupos de discusión online están que arden, y los viajeros frecuentes comentan que precisamente por esto siempre revisan bien quién se sienta cerca de la fila de emergencia al abordar.
Yo mismo revisé el AA Route Planner para ese sector: es una ruta estándar, nada fuera de lo común en el espacio aéreo. Así que aquí no hubo turbulencias ni condiciones climáticas que lo expliquen. Esto fue pura y simplemente un pasajero que perdió el control de la peor manera posible.
Seamos honestos, los que volamos seguido en India estamos acostumbrados al caos del abordaje, las prisas interminables en los filtros de seguridad y la emoción de identificar nuestro avión en la pista. Pero este incidente es un duro recordatorio de varias cosas:
- La seguridad va más allá de los escáneres de equipaje: ¿Cómo detectamos las intenciones? Este hombre no portaba un arma, pero cargaba con un delirio que podría haber acabado con todos nosotros.
- La tripulación es tu primera línea de defensa: En ese momento, la tripulación de cabina no solo estaba sirviendo comida. Literalmente estaban impidiendo una catástrofe con sus propias manos. Su entrenamiento salvó ese vuelo.
- La importancia de la salud mental en tránsito: Siempre hablamos de retrasos y cancelaciones, pero rara vez abordamos la presión psicológica que volar puede desencadenar en algunas personas.
Al final, el vuelo con destino a Varanasi aterrizó sin problemas. Pero si ustedes iban en ese avión de IndiGo, apuesto a que la parte más escalofriante no fue el aterrizaje, sino pasar el resto del viaje mirando esa puerta de emergencia y preguntarse qué hubiera pasado. La Dirección General de Aviación Civil (DGCA) seguramente investigará esto a fondo. Es su estilo cuando alguien intenta convertir un avión en una lata voladora con un agujero. Por ahora, el hombre sigue bajo custodia, y al resto nos queda una historia más de locura para contar en la sala vip del aeropuerto. Solo otro martes cualquiera en los cielos de la India, supongo.