FTSE MIB, lunes de infarto: resistencias y Wall Street marcan el paso

Se reanuda la marcha. Y después de un fin de semana dándole vueltas a los cierres del viernes, el lunes del FTSE MIB se presenta cuesta arriba. Los futuros de esta mañana lo dejan claro: el ánimo de Wall Street se ha enfriado y el selectivo milanés, como de costumbre, es el primero en recibir el golpe. La sesión del 2 de marzo no será de esas en las que uno puede sentarse a mirar. Hay que estar encima de los niveles, metro a metro.
El jueves pasado, algunos aventuraron una recuperación. La banca aguantaba, la energía echaba una mano, y parecía que la Bolsa de Milán podía desmarcarse del coro europeo. Luego, en la noche americana, llegó el mazazo. Los datos macro de EE. UU. salieron más calientes de lo previsto y las halcones de la Fed volvieron a graznar. ¿El resultado? Los índices estadounidenses cerraron en rojo y el futuro sobre nuestro índice tuvo que descontarlo todo de golpe. Mi teléfono sonó ya a las 7:30: "¿Qué hacemos?". Se miran los niveles, se espera el primer cuarto de hora y se decide.
Los niveles a vigilar hoy en el futuro
Cuando se habla del futuro sobre el FTSE MIB, la precisión nunca es demasiada. En las próximas horas, ojos bien abiertos en dos franjas de precios que ya fueron protagonistas en sesiones anteriores:
- Soportes: 34.000 puntos (primera barrera), luego 33.800 puntos (zona crítica; si se pierde, se abrirían las puertas a un test de los mínimos de febrero).
- Resistencias: 34.500 puntos (muro a superar para pensar en una recuperación real), 34.700 puntos (por donde pasaron vendedores importantes el jueves).
Un arranque por debajo de 34.100 probablemente activaría stop losses y posiciones cortas agresivas, mientras que aguantar sobre los 34.300 podría atraer a esos compradores que el viernes se quedaron al margen. El primer cuarto de hora será decisivo.
El peso de Wall Street (y los datos que vienen)
No se puede hablar del FTSE MIB sin mirar a Estados Unidos. El viernes, los índices americanos cerraron en rojo, borrando las ganancias de la semana y proyectando una larga sombra sobre los futuros europeos. Los comentarios de los funcionarios de la Fed, aún preocupados por la inflación de servicios, reavivaron el debate sobre los tipos. Para la Bolsa de Milán, que lleva meses moviéndose con la expectativa de recortes inminentes, es un jarro de agua fría. Y ojo al calendario: esta semana llegan los datos de empleo de EE. UU. y el ISM manufacturero, dos minas flotantes listas para estallar justo cuando nuestro índice busca una dirección.
Tres movimientos a seguir de cerca hoy
Más allá de los números, sin embargo, importan las historias. Estas son tres situaciones que sigo personalmente desde la sala:
- El rebote de la banca: Unicredit e Intesa son el termómetro real. El jueves intentaron calentar motores, el viernes fallaron. Si hoy mantienen los mínimos recientes, el sector aguanta. Si los perforan, el FTSE MIB se desliza con ellos.
- La defensa de la energía: Eni cerró la semana con órdenes interesantes. El crudo está ligeramente al alza y algunos susurran sobre posibles compras por dividendo. Que no se nos pierda de vista.
- Las jugadas de las industriales: Stellantis y Pirelli vienen de sesiones pesadas. Si llegan ventas al automovilístico, el selectivo lo notará en cascada. Un contacto mío en una sala de operaciones me comentó que ya el viernes por la tarde algunos estaban aligerando posiciones.
Mi visión para las próximas horas
Creo que hoy todo se juega en los primeros noventa minutos. Si el futuro del FTSE MIB mantiene el soporte en 34.000, podríamos asistir a un intento de rebote técnico, quizás débil, pero al menos suficiente para evitar un desplome. Si, por el contrario, Wall Street sigue transmitiendo pesimismo a través del pre-market, preparaos para una sesión en rojo con posibles extensiones hacia 33.800. No es momento de hacer heroicidades: mejor esperar a que el mercado escoja un lado, y solo entonces posicionarse con prudencia.
En un contexto tan incierto, disponer de herramientas de análisis en tiempo real y el apoyo de un asesoramiento específico marca la diferencia entre surfear la ola y dejarse arrollar. Quien sigue el FTSE MIB con constancia lo sabe: la paciencia y la preparación pagan más que la velocidad.