Spurs vs Celtics: La lección de Wembanyama no alcanza; Boston muerde en Texas
Seamos sinceros: cuando se anunció el calendario, todos marcamos esta fecha. Los jóvenes y hambrientos San Antonio Spurs contra los endurecidos Boston Celtics. En el papel, era un choque de generaciones. En la duela, fue una auténtica batalla campal. La noche del martes en el Frost Bank Center nos recordó por qué amamos este juego, con los visitantes escapando finalmente de Texas con un sufrido triunfo de 112–110, pero no sin antes recibir un susto de aquellos por parte de los locales.
El Alienígena tomó el control, pero el Maestro Jedi tuvo la última palabra
Desde el salto inicial, quedó claro que Victor Wembanyama traía algo especial entre manos. El fenómeno francés estaba en todas partes: rechazando disparos hasta la tercera fila, clavando triples en step-back sobre defensores indefensos, e incluso manejando el balón en transición como un base veterano. Terminó con una línea estadística monstruosa que haría sonrojar a cualquier All-Star: 34 puntos, 13 rebotes y 7 bloqueos. Durante largos pasajes, fue imparable. Pero enfrente estaba Jayson Tatum, un hombre que ha hecho carrera arruinando fiestas. Tatum respondió a cada obra maestra de Wembanyama con un puñal helado propio, sumando 29 puntos, incluyendo el step-back que dio la ventaja definitiva a falta de 22 segundos y que terminó decidiendo el encuentro.
Ambos equipos llegaron con bajas importantes en su rotación. Los Celtics extrañaron la energía de Payton Pritchard, mientras que los Spurs tuvieron que ingeniárselas sin la presencia veterana y serena de Harrison Barnes. Estas ausencias obligaron a ambos entrenadores a hurgar en sus bancas, lo que generó un fascinante duelo de estrategia que se inclinó de un lado a otro durante toda la noche.
Tres momentos que definieron la noche
- El tapón de Wemby a KP: A mediados del último cuarto, con los Spurs arriba por un punto, Kristaps Porzingis creyó tener el camino libre al aro. Wembanyama tenía otros planes. Surgió de la nada, atoró el balón contra el tablero y desató un contraataque que terminó con una bandeja y tiro libre adicional de Devin Vassell. Los decibelios llegaron a nivel de alerta máxima.
- La gélida respuesta de Tatum: Tras ese bloqueo de Wemby, la afición estaba eufórica. Boston necesitaba un alto al fuego, y Tatum lo proporcionó. Se aisló en el ala, midió a su defensor y clavó un triple en step-back que cortó el ruido como cuchillo en mantequilla. Pura mentalidad asesina.
- La última parada: Abajo por dos puntos y con menos de diez segundos por jugar, los Spurs le pasaron el balón a su novato estrella. Pero la defensa de Boston – orquestada por el siempre alerta Jrue Holiday – forzó a Wembanyama a un tiro forzado y en caída que no quiso entrar. Derrick White, más frío que un congelador, aseguró el rebote y sentenció el triunfo desde la línea de libres. ¿Justicia poética para el ex Spur?
Reacciones desde el vestidor
Después de la chicharra final, el contraste de emociones era notorio. En el vestidor de San Antonio, había obvia decepción pero también un silencioso sentimiento de progreso. "Estamos cerca", confió Wembanyama, con la voz calmada pero la mirada encendida. "Estos son los partidos de los que tenemos que aprender. Tuvimos nuestras oportunidades". Del lado vencedor, Tatum se mostró mesurado como de costumbre. "Es una plaza difícil para jugar, y ellos son un equipo duro", comentó. "Simplemente encontramos la manera de ejecutar en los momentos clave. Eso es lo que hacen los equipos buenos". Incluso el hombre al que llaman Pop, en su charla post-partido, no pudo ocultar su admiración por la lucha que mostró su joven plantilla. "Cometimos errores, seguro, pero la entrega estuvo ahí. Contra un equipo como Boston, eso no es negociable".
Para el espectador neutral, esto fue un auténtico espectáculo. Los Spurs demostraron que van muy adelantados en su reconstrucción, mientras que los Celtics recordaron a todos por qué son candidatos firmes para estar de nuevo en la pelea por las Finales. Si estos dos vuelven a enfrentarse en junio, no digan que no les avisé para que despejen sus agendas.
Próximo partido para San Antonio: una visita corta a Houston. Boston, mientras tanto, viaja a Dallas para una jugosa reunión contra unos Mavericks sin Luka. Pero por una noche, San Antonio y Boston nos regalaron un partidazo que será repetido en las pantallas de lo mejor de la jornada durante semanas.