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Director de OMV, Alfred Stern, en la mira: "Podríamos vender la gasolina 80 centavos más barata"

Economía ✍️ Karl Berger 🕒 2026-03-15 00:43 🔥 Vistas: 1
Alfred Stern, director de OMV

Imagínate esto: estás en la gasolinera, el marcador de la bomba sube como siempre a toda velocidad, y el tipo que dirige la petrolera más grande del país suelta tranquilamente: "La verdad es que podríamos vender la gasolina 80 centavos más barata por litro". Eso es, ni más ni menos, lo que recientemente dejó entrever Alfred Stern, director de OMV, a través de fuentes internas de la empresa. No es de extrañar que la noticia se haya esparcido como pólvora y tenga a todo el mundo con los pelos de punta.

En la capital y en todo el oriente del país, donde las gasolineras de OMV son tan familiares como el pan de cada día, el tema de conversación número uno es: ¿Cumplirá Stern lo que sugiere, o son solo palabrerías? Y, sobre todo, ¿por qué diantres seguimos pagando tanto en la bomba? Le he echado un buen ojo a las declaraciones de Alfred Stern para tratar de arrojar un poco de luz sobre el asunto. Al final, es un tema que nos toca el bolsillo a todos, o mejor dicho, nos toca lo que gastamos para mover el coche.

La realidad detrás de los 80 centavos

Cuando uno escucha "80 centavos", inmediatamente piensa en combustible más barato. Claro, es natural. Pero, ¿qué quiso decir exactamente Alfred Stern con eso? En un evento cerrado con expertos del sector, desglosó lo que realmente cuesta producir un litro de gasolina y dónde están los verdaderos culpables del precio final. Es una cuenta bastante simple que resulta tan sorprendente como indignante.

  • El costo puro: Petróleo crudo, refinación, transporte, un pequeño margen para OMV... todo eso es solo una fracción del precio final que pagamos.
  • El mordisco grande: Casi la mitad de lo que pagamos son impuestos y contribuciones. Está el impuesto a los combustibles y, encima, el IVA sobre el total, o sea, un impuesto sobre otro impuesto.
  • El factor geopolítico: Stern dejó muy claro que el precio actual no es solo un problema de OMV, sino que se debe a los conflictos bélicos en Medio Oriente. El temor a una escalada en el conflicto con Irán dispara los precios del crudo en los mercados internacionales. Esa es la parte que todos pagamos indirectamente.

Su mensaje fue directo: si el precio del crudo cayera a un nivel normal y la carga fiscal no fuera tan exagerada, sí podríamos estar pagando unos 80 centavos menos por litro. No es una utopía, es pura lógica, puso los números sobre la mesa.

El difícil equilibrio entre la sinceridad y la realidad

Claro, como director de OMV, Alfred Stern no es el tipo de persona que va a lanzar una bomba contra su propio sector. Es más bien un conciliador, alguien que sabe manejar los matices. Pero esta declaración fue un verdadero bombazo. Sin quererlo, puso sobre la mesa una revisión completa de la política energética y fiscal del país. Unos lo aplauden por haber tenido la honestidad de decirlo, otros creen que solo busca desviar la atención de las jugosas ganancias que las petroleras han tenido en los últimos años. Pero no es tan sencillo.

Yo lo veo como cuando en la charla de café se critica siempre "a los de arriba". Ahora resulta que uno de "los de arriba" dice: "Sí, la verdad es que es una locura". Eso le da una perspectiva completamente nueva al asunto. Es como tener una guía para entender el enredo de la discusión sobre los precios de la gasolina. Él nos puso el foco en la mano y nos señaló la dirección correcta: no se trata solo de nosotros, hay que ver los impuestos y lo que pasa en el mundo.

La verdad, como casi siempre, está en un punto medio. OMV no va a vender la gasolina 80 centavos más barata de la noche a la mañana mientras el mercado y las políticas no lo permitan. Pero lo que Alfred Stern hizo fue darnos las herramientas para que la próxima vez que vayamos a la gasolinera, en lugar de solo maldecir, entendamos qué está pasando realmente. Y en los tiempos tan tensos que corren, quizás sea lo más valioso que un director de una gran empresa puede hacer: hablar con la verdad, aunque duela.