Michael Thorbjornsen – La próxima estrella del golf estadounidense brilla en el Players Championship
Hay nombres que simplemente se te quedan grabados. Para los que seguimos el golf universitario en Estados Unidos, Michael Thorbjornsen ha sido uno de esos nombres durante varios años. Pero ahora, después de su actuación este fin de semana en The Players Championship, ya no solo los más entusiastas levantamos la ceja. Todo el mundo del golf está empezando a darse cuenta de que este producto de Stanford se está convirtiendo en algo verdaderamente especial.
La amistad con Åberg y el camino desde Stanford
Para los mexicanos, y el público hispanohablante, es genial ver a Thorbjornsen destacar ahora. No solo por su increíble golf, sino porque comparte una historia muy especial con Ludvig Åberg. Ambos jugaron juntos en Stanford, un equipo universitario que en los últimos años ha sido prácticamente un semillero de futuras estrellas del PGA. Un conocido que habló hace poco con los coaches de la costa oeste me contó que no paraban de hablar de ese trío formado por Åberg, Thorbjornsen y Michael Brennan. Ya entonces se veía que iban a salir a dominar, cada uno a su manera. Ahora lo estamos viendo con nuestros propios ojos.
Un debut en TPC Sawgrass que hizo eco
Llegar a TPC Sawgrass siendo relativamente nuevo en el circuito no es tarea fácil. El campo es traicionero, la presión del público es enorme y los greens son más rápidos que un taxi de la Ciudad de México. Aun así, hubo algo en la actuación de Thorbjornsen que se sintió... madura. Salió ahí, jugó su propio juego y mostró un juego de hierros que hizo que más de un veterano se fijara en él.
Hubo un momento específico durante el fin de semana que realmente captó mi atención. Después de un juego algo irregular, se encontró en una situación donde la mayoría de los amateurs (y algunos profesionales) se habrían conformado con salvar el par. Pero no Thorbjornsen. Apuntó a la bandera, ejecutó un golpe de aproximación que aterrizó más suave que una brisa de verano y se apuntó un birdie tan natural que casi te olvidas de lo increíblemente difícil que es. Son esos momentos los que separan a los buenos de los realmente, realmente afilados.
Aquí tienes tres razones por las que Thorbjornsen está más candente que nunca:
- El sello de Stanford: Ha sido formado en el mismo sistema que produjo a Åberg y a varios otros. Se nota en su inteligencia dentro del campo.
- Sus hierros: No necesita arriesgar de más desde la calle. Su juego de aproximación es tan preciso que puede colocar la bola donde quiera, sin importar la posición de la bandera.
- Cabeza fría: Parece no inmutarse bajo los reflectores. ¿Debutar en los escenarios más grandes del golf? No hay problema.
¿Qué lo hace tan especial?
Siempre se puede hablar de técnica de swing y estadísticas, pero para mí se trata igualmente de su fortaleza mental. Thorbjornsen tiene esa rara habilidad para recuperarse. No le teme al fracaso, algo esencial en este nivel. Su juego de aproximación es de clase mundial. Golpea los hierros de manera limpia y con un control que hace que el campo se sienta más pequeño. A pesar de su juventud, no parece estar obsesionado con los resultados. Está presente en cada golpe, como un veterano diez años mayor. Ir a Stanford no es solo cuestión de estudios; es un entorno que forja ganadores. Ya ha jugado y ganado contra futuros profesionales durante años.
El futuro es brillante
Sin duda veremos mucho más de Michael Thorbjornsen en el futuro. Tiene las herramientas, el temperamento y ahora también la experiencia de uno de los torneos más importantes del mundo. ¿Y para nosotros, los aficionados? Significa que la rivalidad y la amistad con Ludvig Åberg seguirán desarrollándose. Se conocen al dedillo, han entrenado juntos en la misma cancha y ahora lo hacen en el escenario más grande del mundo.
Solo digo: manténganse atentos. Esto no es un éxito de una sola vez. Esto es el comienzo de algo realmente, realmente grande.