Metaverso: ¿Se desvaneció el sueño antes de empezar? La historia de los 70.000 millones de dólares que se esfumaron
Vaya, ¿os acordáis de hace unos años, cuando todo el mundo en las redes sociales no paraba de hablar del metaverso como si fuera el paraíso prometido donde todos íbamos a vivir? Nos decían: "Preparaos, la vida real se ha acabado, todo el mundo se va a ir al mundo virtual". Las promesas caían como chuzos de punta, y Mark Zuckerberg, el hombre que cambió la faz de las redes sociales, lo apostó todo a este nuevo universo. Cambió el nombre de su empresa, de Facebook a "Meta", para que viéramos que iba en serio. Y, sinceramente, en aquel momento, todo el asunto parecía un sueño que estaba destinado a hacerse realidad.
Pero... hace solo una semana, llegó una noticia que fue un jarro de agua fría para todos los que seguíamos el tema. El megaproyecto de metaverso "Horizon Worlds" se cerró oficialmente. Y no solo eso, sino que se llevó por delante casi 70.000 millones de dólares. ¡Setenta mil millones! Una cifra que te deja helado y te hace preguntarte: ¿Fue todo esto una ilusión? ¿Se engañó el mundo entero con una idea que brillaba desde lejos, pero que por dentro estaba hueca?
Del mundo de "The Family Experiment" a la huida de los multimillonarios
Por cierto, esta historia me recuerda a dos libros que salieron en los últimos años; si los hubieras leído hace cinco años, habrías pensado que sus autores eran unos cenizos o que tenían una bola de cristal. El primer libro se titula "The Family Experiment", y trata sobre el experimento de una familia en un mundo virtual, y de cómo ese mundo puede convertirse en una prisión dorada para las personas en lugar de ser un refugio. El segundo libro, que causó mucho revuelo, es "Survival of the Richest: Escape Fantasies of the Tech Billionaires". Este libro hablaba de los empresarios más ricos de Silicon Valley y de cómo sus sueños de construir mundos virtuales no son más que un mecanismo para huir de la dura realidad, e incluso de la gente corriente, a la que consideran la causa de los problemas del mundo. Imaginaos: en lugar de resolver los problemas reales, prefieren construir mundos privados solo para ellos y sus hijos. ¿No es extraño?
Y eso es exactamente lo que ocurrió con el proyecto de Zuckerberg. El proyecto que se suponía que sería una plataforma para todos, se convirtió en una burbuja gigante. La gente probó la realidad virtual (RV) al principio, pero pronto sintió el vacío. Es cierto que la experiencia era emocionante la primera vez, pero pasarse horas con unas gafas que te cubren los ojos e interactuar con personajes de dibujos animados no resultó ser un sustituto real de quedar con los amigos en una terraza en Málaga o Barcelona.
- La primera razón del fracaso: El alto coste. Los dispositivos son caros y la tecnología requiere un desarrollo continuo.
- La segunda razón: La experiencia social fría. Sencillamente, las conversaciones en el metaverso eran como hablar con una pared.
- La tercera razón: La brecha entre la promesa y la realidad. Nos prometieron mundos infinitos, pero lo que obtuvimos fueron mundos casi vacíos.
¿Y el amor y las relaciones? La historia de "Nevermet"
En medio de esta burbuja, surgieron aplicaciones como "Nevermet - VR Dating Metaverse". La idea de la app era que encontraras a tu media naranja a través del mundo virtual antes de conocerlo en persona. La idea en sí era bonita, sobre todo en una época en la que las relaciones se han vuelto más complicadas. Pero la pregunta es: ¿Puedes sentir realmente emociones genuinas hacia alguien a quien conoces a través de un "avatar"?
Sobre el papel, la solución era ideal para quienes sufren de timidez o ansiedad social. Pero la realidad demostró que las emociones humanas no se pueden reducir a gestos virtuales. Muchos usuarios probaron la aplicación, pero la gran mayoría volvió a las apps tradicionales. Porque, sencillamente, descubrieron que el contacto real, las miradas a los ojos y el lenguaje corporal son los que crean una conexión auténtica. Los píxeles no pueden crear esa "química" verdadera entre dos personas.
La extinción de la experiencia humana real
Todo esto me lleva a hablar de otro libro muy interesante, titulado "The Extinction of Experience: Being Human in a Disembodied World". Este libro habla del peligro real que corríamos durante la época de la obsesión por el metaverso. El peligro no era fracasar a nivel técnico, sino tener tanto éxito que termináramos perdiendo nuestra humanidad. Imaginaos llegar al punto de preferir estar solos en casa con unas gafas puestas a salir a la calle a respirar el aire de la mañana o a tomar un café con los amigos.
El fracaso estrepitoso del proyecto de Meta puede que, en realidad, nos haya salvado de ese destino. Es cierto que perdimos 70.000 millones de dólares (una cantidad enorme, pero es dinero de las grandes corporaciones), pero ganamos una lección mucho más valiosa: ninguna tecnología puede reemplazar la necesidad humana innata de conectar físicamente y compartir emociones reales. Tanto en España como en el resto del mundo, necesitamos la realidad, no una vía de escape de ella.
En fin, ¿qué opináis vosotros? ¿Creéis que este es el final definitivo del metaverso, o solo es una fase de retroceso a la que seguirá un regreso, pero de otra manera? Dejadme vuestros comentarios, porque creo que esta historia no ha terminado del todo, pero desde luego ha terminado de una forma que nadie esperaba.