Devin Cooley, el portero de los Calgary Flames, está dando que hablar bajo los tres palos
Si has estado cerca del Saddledome últimamente, o simplemente sigues de cerca la situación en la portería de los Flames, hay un nombre que empiezas a oír cada vez más a menudo: Devin Cooley. No es solo el típico rumor de "un chico de la casa que triunfa". Esto es la señal de un portero que ha decidido que no piensa irse a ninguna parte y, sinceramente, cuanto más le ves jugar, más difícil es discutir esa obstinación.
Hace solo unas noches, Devin Cooley recibió la oportunidad de defender la portería y, déjame decirte, el tipo no solo apareció, sino que ofreció una auténtica lección. En un partido que tenía toda la tensión de un preludio de playoff, Cooley se mantuvo firme y acabó cerrando la puerta con una actuación brillante en la victoria por penaltis. Ese es el tipo de resultado que hace que un equipo se lo crea. Cuando tu portero te da esa vida extra en la competición de habilidades, no se olvida. El vestuario lo nota. Y ahora mismo, los Flames se alimentan de esa energía.
Si miramos el panorama general, estamos viendo cómo se forja una tendencia. Con los Flames navegando por un tramo exigente del calendario, la decisión de dar a Devin Cooley el puesto de titular para un partido en casa fue una enorme muestra de confianza. Una cosa es ser titular a domicilio, pero ¿que el entrenador mire el calendario, analice al rival y diga "tú eres el nuestro esta noche" ante la afición local? Eso dice mucho de lo alto que está cotizando.
Esto es lo que más me llama la atención de su juego ahora mismo:
- Serenidad bajo presión: No se deja intimidar cuando el disco circula en zona profunda. Se mantiene bien colocado, confía en sus lecturas y no se precipita. Esa calma de veterano en un jugador que aún se está consolidando es poco común.
- Reflejos rápidos en distancias cortas: La victoria en los penaltis no fue casualidad. Su desplazamiento lateral en la portería es preciso. Reta a los lanzadores lo justo para reducir el tamaño de la portería sin exponerse al pase cruzado.
- Espíritu competitivo: Esto es algo que no se enseña. Se nota en la forma en que lucha por las segundas y terceras paradas. Los compañeros que tiene delante saben que pueden cometer un error y él les cubre las espaldas, lo que hace que todos jueguen un poco más liberados, en el buen sentido.
Todos conocemos la narrativa en torno a la situación de la portería de los Flames. Hay mucho talento joven en la cantera, y nombres como Dustin Wolf forman parte, con razón, de la conversación para el futuro. Pero lo que está haciendo Devin Cooley ahora es negarse a que ese futuro llegue sin dar pelea. No es solo un parche. Está convirtiendo la decisión de quién empieza a corto plazo en una competición sana y real. Eso es exactamente lo que quieres en un vestuario.
La temporada es larga, y la regularidad es el santo grial para cualquier portero. Pero si este tío sigue robando puntos como hizo en esa reciente tanda de penaltis, y sigue ganándose esos partidos como titular en casa, Calgary podría haber encontrado algo más que un suplente. Podrían haber encontrado una historia que no se esperaban. Y en esta ciudad, nos encanta una buena historia de underdog casi tanto como nos gusta una portería a cero.