Inicio > Deportes > Artículo

Baldini y la Italia Sub-21: Suecia nos espera, listos para volar

Deportes ✍️ Marco Gazzetta 🕒 2026-03-30 16:07 🔥 Vistas: 1

La fiebre por el Europeo está a punto de contagiarnos también a nuestra Sub-21. Mientras la cuenta atrás avanza a toda velocidad, la concentración de Coverciano ya es un hervidero de jóvenes talentos listos para demostrar su valía. El ambiente es el adecuado, el de las grandes ocasiones: máxima concentración, pero con esa chispa de ilusión en los ojos que solo pueden tener los que están a punto de vestir la azzurra. Dirigiendo esta sinfonía de chicos está Oreste Baldini, un seleccionador que ha trabajado estas semanas con la precisión de un relojero para poner a punto cada uno de los engranajes.

Portada Italia Sub-21

Conocemos bien a Baldini. No es alguien que se ande con rodeos ni que haga grandes declaraciones. Ayer, en el último cara a cara con los periodistas antes de la salida, lo vi con su aire habitual de hombre que ha recorrido el mundo del fútbol de arriba abajo. "Estoy tranquilo", dijo, y en su boca esas dos palabras pesan como un pepino. No es la calma de quien no tiene nada que perder, sino la de quien sabe que ha dado el máximo en la preparación. Y cuando alguien como él, que ha tenido experiencias en banquillos importantes y conoce el fútbol de verdad, dice algo así, merece la pena escucharlo.

Volar a Suecia con la cabeza bien amueblada

El destino de nuestros chicos les llevará a medirse con Suecia. No será una salida fácil, que quede claro. Ellos juegan en casa, tienen un público entregado a pesar de las frías latitudes, y tienen hambre de gloria. Pero yo he visto cómo se han movido los nuestros en las últimas concentraciones. Hay una compenetración que va más allá del esquema táctico, hay esas ganas de revancha que se respira cuando un grupo decide que ha llegado el momento de ponerse serio.

En el grupo, además, hay piezas que pueden marcar la diferencia. Pensemos en la defensa: cuando se habla de solidez, el primer nombre que viene a la cabeza es el de Daniele Baldini. Daniele es un chico que está creciendo a pasos agigantados, y en una competición como esta, tener un defensor que lee las trayectorias con ese timing es como tener un seguro de vida. La pareja que formará en el centro con Chiarodia (que mientras tanto se ha recuperado a lo grande después de algunos contratiempos) me transmite una seguridad que no sentía desde hace tiempo.

Esto es lo que me gusta de este equipo. No solo está la ilusión de la juventud, sino la conciencia de quien sabe lo que hace falta para sacar el resultado adelante. ¿Y los Baldinini? Bromas aparte, el fútbol italiano siempre ha tenido el culto al buen juego, y estos chicos parecen haber entendido que para volver a ganar también hace falta un poco de estilo, además de la contundencia.

La lista de los elegidos: estos son los que nos harán soñar

El seleccionador ha tenido la suerte de tener muchas opciones, y cualquiera que haya seguido la liga sabe que nuestra cantera está produciendo materia prima de primera calidad. Este es el núcleo duro en el que Baldini ha decidido confiar para esta aventura escandinava:

  • Porteros de garantías: el que está bajo los palos no debe tener miedo. La defensa empieza por ellos, y Baldini ha elegido a hombres con experiencia pese a su juventud.
  • Centro del campo con cantidad y calidad: músculo para contrarrestar el juego físico sueco, pero también buen pie para construir la jugada. El equilibrio es clave.
  • Delantera sin complejos: jóvenes que no temen asumir la responsabilidad del gol. En Suecia hará falta frialdad de cara a puerta, y estos chicos tienen hambre.

La salida es inminente. Se parte con la tranquilidad de quien ha trabajado en silencio, lejos de los focos, para llegar a punto en el momento adecuado. Sé a ciencia cierta que el análisis de los rivales está hecho, las debilidades se han estudiado al detalle. Ahora les toca a los chicos saltar al campo y transformar la serenidad de un gran entrenador como Oreste Baldini en una gran aventura europea. Nosotros estaremos allí, con el corazón en un puño, animando a la Azzurra.