Yemen: Entre el deporte rey y las sombras de la guerra
Ha sido una semana complicada en la región. Has visto los titulares que llegan de Teherán, las posturas de Washington y los tira y afloja de siempre que hacen que Oriente Próximo parezca estar siempre al filo de la navaja. Pero mientras la atención mundial está puesta en los frentes del norte, en el sur se libra una batalla silenciosa muy distinta, en un país que ya conoce demasiado bien el sonido del silencio: Yemen.
Anoche estaba platicando con un amigo sobre la próxima fecha FIFA y salió el tema de la selección de fútbol de Yemen. Con todo lo que pasa, es fácil olvidar que las eliminatorias mundialistas siguen su curso. Para el equipo yemení, solo llegar a una sede neutral para jugar es un desafío logístico que haría que cualquier director técnico perdiera el sueño. Son los underdogs por excelencia, no solo compitiendo contra otros equipos, sino contra una infraestructura colapsada que hace del viaje, el entrenamiento y la seguridad básica un lujo.
Hablando de conectividad, o más bien de la falta de ella, quizás has visto los comentarios sobre YemenNet. En los últimos días, el internet ha sido, como mínimo, intermitente. Se comenta desde dentro del país que cuando la retórica se calienta en el Golfo, la infraestructura digital en Yemen se convierte en otra víctima colateral. Es un recordatorio de que para la familia promedio en Saná o Adén, la mayor preocupación no es solo el ajedrez geopolítico a distancia, sino si podrán llamar a un familiar en el extranjero para decirle que están bien.
En medio de todo esto, me topé con un video de Ali Dawah que se hizo medio viral en la diáspora. Para quien no lo conozca, Ali es un orador británico de origen yemení. Estaba haciendo su habitual dawah callejero en Londres, cuando alguien se le acercó para preguntarle por la situación en su tierra natal. Su respuesta fue la clásica de Ali: ingeniosa, pero con un trasfondo muy serio. Le recordó a la gente que, aunque los discursos de Washington y Teherán acaparan los titulares, los yemeníes solo están tratando de ver cómo poner el pan en la mesa. Es una perspectiva que a menudo se pierde en el ruido del ciclo noticioso de 24 horas.
Esta es una tierra de contrastes muy marcados. Está la dura realidad geopolítica, y luego algo completamente inesperado: el camaleón velado. Si buscas un respiro, busca a esta criatura. Es originario de Yemen (y Arabia Saudita) y es uno de los reptiles más impresionantes del planeta. Cambia de color según su estado de ánimo, la temperatura y la luz, y tiene esos ojos que se mueven de forma independiente. Es un detalle pequeño, pero en un lugar donde las noticias son implacablemente duras, recordar que la naturaleza aquí sigue prosperando, sigue adaptándose, se siente como un pequeño acto de resistencia.
Esto es lo que realmente está pasando sobre el terreno ahora mismo:
- Tensión humanitaria: A pesar de que la intensidad de los combates en el frente ha disminuido en algunas zonas, la crisis humanitaria sigue intacta. La seguridad alimentaria y el acceso al agua siguen siendo las batallas diarias más importantes para millones de personas.
- Resiliencia deportiva: Los próximos partidos eliminatorios de la selección nacional son mucho más que simples juegos. Representan un raro momento de unidad en el que se enarbola la bandera sin facciones políticas, algo muy escaso hoy en día.
- La guerra de la información: Con las fluctuaciones de YemenNet, la desinformación se propaga sin control. Poder obtener una señal clara, y ni hablar de una historia veraz, es más difícil que nunca.
Así que, mientras el mundo contiene la breath viendo el pulso entre Washington y Teherán, dedica un pensamiento a ese lugar que ha estado atrapado en el fuego cruzado durante años. Ya sea por el esfuerzo de la selección de fútbol de Yemen solo por presentarse, la infraestructura dañada de YemenNet o la sorprendente resiliencia de un camaleón velado en las montañas, la historia de Yemen es mucho más compleja que las simples "tensiones" que ves en los titulares.
Es un país lleno de gente que, como dijo Ali Dawah en ese video, ha dominado el arte de sobrevivir a lo impensable. Y a veces, esa es la historia más poderosa de todas.