¿La bolsa estadounidense es una montaña rusa? La ecuación de precios del "Rey de la Especulación", Livermore, te enseña a acertar con el momento.
Los que estos días habéis estado siguiendo el mercado de cerca, seguro que habéis notado esa mezcla familiar: el carácter de la bolsa estadounidense se ha vuelto a manifestar. Un día todo es tranquilidad y al siguiente, la apertura puede verse afectada por una noticia geopolítica repentina. Como ayer mismo, que llegaron rumores desde Oriente Medio y los futuros del Dow Jones se vinieron abajo. Con este ritmo tan cambiante, si no tienes el corazón bien entrenado, la verdad es que puedes acabar hecho un flan.
No mires solo el precio, el movimiento llega cuando le toca
Cuando surge este tipo de situación, muchos empiezan a buscar excusas por todas partes: miran las noticias, escuchan a los analistas y luego entran y salen del mercado como pollo sin cabeza. Siendo sinceros, con esa forma de operar no duran mucho. Los auténticos veteranos que se mantienen firmes en este mundo de las acciones saben que, en lugar de dejarse llevar por las noticias, es mejor volver al lenguaje más básico del mercado: el precio y el tiempo.
Hablando de esto, no puedo evitar mencionar a ese referente para innumerables traders de generaciones posteriores, el "Rey de la Especulación", Jesse Livermore. Este maestro ya dominaba el mercado hace casi cien años, y el "método del precio" que reveló en su libro clásico, Cómo operar en acciones, sigue siendo igual de certero hoy en día.
En su época no existían las operaciones automatizadas ni tantos productos derivados complejos, pero las reglas del juego del mercado nunca han cambiado. La idea central de Livermore era: no se compra una acción porque su precio sea bajo, ni porque haya llegado una noticia, sino que hay que esperar a que aparezca el "momento clave". Él utilizaba el concepto del "factor tiempo", combinado con la evolución del volumen y el precio, para identificar el punto exacto en el que iba a comenzar un movimiento. En pocas palabras, él no esperaba saber "si iba a subir", sino "cuándo iba a subir".
La bolsa estadounidense actual, ¿no parece estar en la "cuerda floja"?
Si nos ponemos las gafas de Livermore para observar la bolsa estadounidense actual, resulta muy interesante. Fijaos en la volatilidad de los últimos tiempos, tanto en las tecnológicas como en los índices principales. A menudo se mueven dentro de un rango, tira y afloja. Cuando intentan subir, encuentran resistencia; cuando bajan, aparecen compradores. Esto no es más que el proceso del mercado buscando un "consenso".
Cualquier observador atento ve que la mayor variable ahora mismo son los asuntos internacionales. Unas declaraciones de un funcionario estadounidense, un repunte en el precio del petróleo, y la lógica del tablero salta por los aires. Pero Livermore nos diría que estos huecos o fuertes subidas y bajadas provocados por noticias, a menudo no marcan la dirección real. La auténtica tendencia emergerá lentamente después de que estas emociones a corto plazo se hayan desahogado y el mercado recupere la calma.
Podemos intentar desglosar su "método del precio" en varios puntos clave a observar:
- Confirmar la tendencia: Primero, fíjate en si el índice principal está en una fase alcista, bajista, o en ese molesto movimiento lateral como el actual. Livermore insistía en que nunca debes ir a contra-corriente, y la mejor estrategia en un periodo de consolidación es "esperar".
- Esperar con paciencia el "punto clave": El punto clave para él era el momento en que el precio rompe la zona de consolidación, acompañado de un aumento en el volumen. Esa era su señal para actuar. Hasta que esa señal no se enciende, todos los movimientos son solo ruido.
- Confirmación después de entrar: Entrar no es apostar. Una vez dentro, el mercado tiene que darte la razón de inmediato. Si después de comprar, el precio no sigue fuerte, o incluso cae por debajo del punto clave, significa que te has equivocado y hay que salir sin dudar.
Si comparamos esto con el comportamiento de la bolsa estadounidense estos días, aunque el panorama de noticias es confuso, los índices aún se mueven dentro de un gran rango. Con la perspectiva de Livermore, aún no es momento de "ir con todo". En lugar de apostar a lo que diga tal o cual funcionario, es mejor calmarse, centrarse en las acciones que conocemos bien y observar si muestran signos de estar preparándose para romper algún "punto clave".
El consejo del veterano: deja que el Sr. Mercado te guíe
A menudo digo a mis amigos que invertir en bolsa no es una competición de quién tiene la noticia más rápida, sino de quién puede mantener la calma y tener más paciencia. La lección más valiosa que Livermore, con sus altibajos, dejó a las generaciones futuras es que no hay que intentar predecir al mercado, sino "amoldarse" a él.
La situación actual, para ser claros, es de incertidumbre. ¿Estallará el polvorín de Oriente Medio? ¿Cómo evolucionará el precio del petróleo? Nadie tiene una respuesta estándar para estas preguntas. Pero hay una cosa segura: el mercado, a su manera, acabará mostrándonos la respuesta. Hasta entonces, lo que debemos hacer es grabar a fuego el "factor tiempo" de Livermore, actuar como francotiradores y esperar con paciencia ese instante en que se "active el precio". Hasta que esa señal se encienda, a veces, es más inteligente ser espectador que actor.