Inicio > Noticias > Artículo

Pánico en Morro dos Prazeres: Operación del BOPE en Río termina con jefe narco abatido y autobuses incendiados

Noticias ✍️ João Silva 🕒 2026-03-18 15:56 🔥 Vistas: 2
Autobús incendiado durante un operativo en el Morro dos Prazeres, zona sur de Río

Quien madrugó este miércoles (18) en Río de Janeiro ya se olió que el día iba a ser tenso. Desde primeras horas de la mañana, el ruido de helicópteros y los disparos ya habían roto la rutina en el Morro dos Prazeres, ahí en la Zona Sur. Pero lo que vino después fue esa película que todos conocemos, pero a la que nunca nos acostumbramos: un macrooperativo del BOPE que acabó con la muerte de uno de los capos de la zona y, como respuesta, la ciudad ardiendo — literalmente.

No fue solo en el Morro dos Prazeres. Quien vive en Río lo sabe: cuando el BOPE sube a una favela, la ola de violencia se desata. Y esta vez, la furia de los delincuentes recurrió a la táctica de siempre, que no por conocida deja de sembrar el pánico: secuestrar y prender fuego a autobuses, además de cortar las vías principales para demostrar quién manda. La Avenida Brasil, por ejemplo, se convirtió en un caos. Quien necesitaba pasar para ir a trabajar se vio atrapado entre carreras y humaredas.

El objetivo y la respuesta inmediata

La información que circulaba entre los que siguen el día a día de las comunidades es que los del BOPE subieron al Morro dos Prazeres con una misión muy clara. Iban a por uno de los líderes del narcotráfico local, un tipo al que llevaban tiempo siguiéndole la pista. El enfrentamiento fue duro, y el criminal no sobrevivió. Su muerte, sin embargo, fue la chispa que encendió una serie de ataques coordinados por sus compinches en otras favelas vecinas e incluso en puntos estratégicos de la ciudad.

En cuestión de minutos, el paisaje cambió por completo. Vimos escenas desesperantes:

  • Autobuses incendiados en diferentes puntos de la Zona Norte y Centro, algunos con pasajeros aún dentro que lograron huir a tiempo.
  • Barricadas de fuego en las calles de acceso a favelas como São Carlos, Fallet y Fogueteiro, todas controladas por la misma facción.
  • Disparos incesantes en varias favelas, con vecinos tirándose al suelo en casa, lejos de las ventanas.
  • Vías rápidas como la Línea Vermelha cortadas, provocando atascos kilométricos y haciendo que muchos cariocas llegaran tarde al trabajo.

El Morro dos Prazeres, conocido por su bullicioso comercio local y sus vistas impresionantes, se convirtió en un escenario de guerra. Sin parar, los vecinos compartían vídeos en los grupos de WhatsApp: "por aquí esto está que arde", "los tíos están bajando a todo".

Seis favelas bajo asedio

No solo el Morro dos Prazeres amaneció sitiado. Al menos seis comunidades de Río amanecieron con operativos policiales simultáneos o con una fuerte presencia del crimen organizado como respuesta. Fuentes internas de la Secretaría de Seguridad confirmaron que hay agentes desplegados sobre el terreno, pero la sensación de inseguridad se ha apoderado de todo. Las líneas de autobús fueron desviadas, y las estaciones de tren y metro registraron aglomeraciones de gente intentando volver a casa o no llegar al trabajo.

A lo largo de la mañana, los vídeos de un autobús ardiendo en pleno centro — a pocos metros de edificios históricos — corrieron como la pólvora por todo el país. La imagen que ilustra esta noticia es precisamente la de uno de esos vehículos, completamente calcinado por las llamas, un retrato triste y desgraciadamente real de la rutina de quienes viven en la ciudad maravillosa, pero que también sufren jornadas de terror.

De momento, no hay un balance oficial de heridos o muertos más allá del traficante abatido en el Morro dos Prazeres. Pero el ambiente es de máxima tensión. Escuelas municipales de la zona suspendieron las clases y muchos comercios echaron el cierre. Quien vive cerca del Morro dos Prazeres sabe que el día va a ser largo. La promesa que llega desde el Palacio de Gobierno es de reforzar la vigilancia policial, pero la vieja historia de "tiros, porrazos y bombas" sigue aterrorizando al carioca.

Y los que vivimos aquí solo esperamos que el polvo se asiente rápido. Porque en el fondo, lo que queremos de verdad es poder ir tranquilos, coger el autobús sin miedo, y que el Morro dos Prazeres sea recordado por su belleza y su samba, no por un nuevo día de guerra.