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El nuevo dueño de La Ronde: qué significa la compra del parque de atracciones de Montreal por parte de EPR Properties

Inmobiliaria ✍️ Marc Tremblay 🕒 2026-03-05 18:07 🔥 Vistas: 2
Vista aérea del parque de atracciones La Ronde en Montreal

Si estos días has pasado por delante del Parc Jean-Drapeau y has visto la imponente estructura de la montaña rusa Goliath, seguro que te ha vuelto a picar el gusanillo de la primavera: esas ganas de comer un dulce o de sentir ese vacío en el estómago en la primera caída de una montaña rusa. Pero entre bambalinas, en La Ronde, ha ocurrido un terremoto que nada tiene que ver con el traqueteo de Vampire. El parque, un clásico de los veranos en Montreal desde la Expo 67, acaba de cambiar de dueño.

Six Flags, la empresa que lo gestionaba hasta ahora, ha vendido este emblemático parque de atracciones a un importante fondo de inversión inmobiliaria estadounidense: EPR Properties. Que no cunda el pánico: no, no vas a tener que cambiar tu pase de temporada por una charla para venderte un tiempo compartido. Vamos a ver qué significa realmente este movimiento para el mortal que hace cola para subirse al Titan.

Un cambio sobre el papel, no en las taquillas

Esta noticia no va de que La Ronde cierre sus puertas o vayan a convertirlo en un aparcamiento. De hecho, para la gran mayoría de los visitantes, este acuerdo pasará completamente desapercibido. Pongamos un símil: Six Flags es la experta en gestionar parques; sabe cómo agilizar las colas, freír los churros y mantener las atracciones a punto. EPR Properties es la dueña del terreno. Su especialidad es ser la propietaria de la parte "inmobiliaria" de la ecuación: el suelo y los edificios.

Entonces, ¿qué cambia? Básicamente, quién firma el cheque. Six Flags ha vendido los activos inmobiliarios de La Ronde a EPR Properties Ltd en lo que se conoce como una operación de sale-leaseback (venta con arrendamiento posterior). Es un movimiento muy común en el mundo empresarial que permite al operador (Six Flags) liberar liquidez para invertir en lo que realmente se le da bien: la experiencia del visitante. Mientras tanto, EPR cobra el alquiler y suma una valiosa propiedad de ocio a su cartera. Es la estrategia clásica de EPR Properties, un gigante en el sector inmobiliario experiencial que posee desde multicines hasta estaciones de esquí por todo el continente.

¿Y esto qué significa para mis planes de verano?

Para los que llevamos subiéndonos a Le Monstre desde niños, la conclusión es sencilla: el parque no se va a mover de donde está. De hecho, podría ser incluso una buena noticia para los adictos a la adrenalina. Al desprenderse de los terrenos, Six Flags libera capital. ¿Y en qué suele invertir ese dinero?

  • Nuevas atracciones: ¿Tienes echado el ojo a una montaña rusa que batirá todos los récords? Pues así es como la pagan.
  • Mejoras en las instalaciones: Pintura más nueva, operativa más eficiente y mejor tematización.
  • Eventos: Fuegos artificiales más grandes y espectaculares para el L'International des Feux Loto-Québec.

El saber hacer operativo se queda en Six Flags, que seguirá encargándose del día a día, de la magia (y del caos) del parque. La única diferencia es que, a partir de ahora, cuando el equipo de mantenimiento arregle una tubería que gotea, el edificio donde se encuentra será, técnicamente, propiedad de EPR Properties.

El panorama general para Montreal

Esta operación es una muestra de gran confianza en el sector turístico de Montreal. Un gigante estadounidense como EPR no invierte millones en una propiedad si no le ve un valor a largo plazo. Este acuerdo proporciona estabilidad financiera a La Ronde, asegurando que este pedazo de la historia cultural de Montreal siga formando parte del paisaje de la isla durante las próximas décadas.

Así que, la próxima vez que vayas gritando en la primera caída de Le Monstre, tómate un segundo para disfrutar de las vistas. Ahí tienes el río San Lorenzo, el perfil de la ciudad y un terreno que, de repente, se ha vuelto mucho más interesante para el mundo de las finanzas. Las atracciones siguen seguras, el algodón de azúcar también, y lo único que podría cambiar la temporada que viene es el nombre en los documentos corporativos. Si al menos arreglaran de una vez la cola de los coches de choque...