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Kim Novak contra Sydney Sweeney: "Ella nunca podría interpretarme" – La icónica estrella de los 60 responde a Hollywood

Entretenimiento ✍️ Erik Svensson 🕒 2026-03-30 09:10 🔥 Vistas: 2
Kim Novak

Era un Hollywood que ya no existe. Una época en la que las estrellas de cine eran dioses y los chismes sobre sus vidas privadas eran más explosivos de lo que ningún guionista podría haber imaginado. Para aquellos que crecimos con la magia en blanco y negro de los años 60, Kim Novak era la reina indiscutible. Pero cuando leí que Sydney Sweeney estaba a punto de asumir el papel de Novak en una nueva biopic, no pude evitar contactar con viejos conocidos en Los Ángeles. Lo que escuché fue la guerra en estado puro. Y la propia Novak, ahora con 93 años, no tiene intención de callarse.

“Parece una muñeca que quiere estar follando todo el rato”

No es común que una leyenda de la época dorada salga a la ofensiva, pero Kim Novak lo hace con el aplomo que solo posee una verdadera diva. Cuando empezó a circular la noticia de que Sydney Sweeney estaba en conversaciones para interpretarla en una película sobre su escandalosa historia de amor con Sammy Davis Jr., Novak se enfureció. No solo porque no la consultaron, sino porque considera que Sweeney carece del alma –de ese misterio complejo– que la definía.

“Parece alguien que está en modo sexy las 24 horas del día. Yo no soy así. Yo podía ser oscura, podía ser aterradora. Ella nunca podría interpretarme”, afirma Novak en una declaración sin precedentes que ha dejado a todo Hollywood boquiabierto. Y tiene razón. Esa imagen de Kim Novak como una especie de sexsímbolo convencional siempre ha sido una simplificación de la realidad. Basta con mirar el Póster inclinado de Kim Novak 24 x 30 de Posterazzi, esa icónica imagen de “Me enamoré de una bruja”, o el igualmente clásico Póster de Kim Novak con guantes 24 x 30 de Posterazzi. En ambos hay una distancia, un frío bajo la superficie, una sensación de que está a punto de abandonar la habitación, no de quedarse por ti.

El escenario que lo cambió todo

Para el público sueco, Kim Novak está para siempre ligada a algo completamente distinto a las glamurosas premieres de Hollywood. Aquí en Suecia, goza de un estatus propio, casi de culto, gracias a Kim Novak nunca se bañó en el lago de Genesaret. Es una asociación que desconcierta a los estadounidenses, pero que para nosotros es totalmente natural. La novela de Håkan Nesser y su posterior adaptación cinematográfica crearon una mitología paralela en la que Novak representa un anhelo inalcanzable, casi peligroso. Es la misma sensación que Hitchcock capturó en “Vértigo” (De entre los muertos): una mujer inasible, que siempre se desliza un milímetro más allá de tus dedos.

Es precisamente por eso que la nueva biopic resulta tan problemática. Una joven y brillante estrella como Sweeney, con su cuenta de Instagram y su presencia en la alfombra roja, ¿puede realmente transmitir esa ambigüedad? ¿Esa sensación de ser a la vez víctima y verdugo, imagen de ensueño y pesadilla?

  • El escándalo con Sammy Davis Jr.: No se trata solo de una historia de amor. Fue una de las relaciones más explosivas de los años 50, en la que una de las estrellas blancas más importantes del mundo inició un romance con un hombre negro. Los jefes de los estudios de Hollywood hicieron todo lo posible por detenerlo. Novak ha arrastrado esta historia durante décadas y no quiere que se reduzca a un relato “glamuroso”.
  • La opresión de Hitchcock: Durante el rodaje de “Vértigo” (De entre los muertos), la relación entre Novak y Hitchcock fue tensa. Según fuentes internas, ella ha contado más tarde cómo él la manipuló, la aisló y creó un ambiente de trabajo que fue, sin ambages, acosador. Es un trauma que aún perdura.
  • La reticencia a ser una “chica de póster”: Mientras la mayoría de los actores matarían por ver su póster colgado en una pared, Novak siempre ha tenido una relación ambivalente con su propio estatus de icono. “No soy mis pósteres”, parece querer decir con sus últimas declaraciones. Ya sea un Póster inclinado de Kim Novak 24 x 30 de Posterazzi o cualquier otra imagen, es solo un segundo congelado, no la mujer entera.

¿Qué pasa ahora?

El proyecto con Sydney Sweeney parece haberse pospuesto, al menos en su forma original. No hay nada decidido, pero una cosa es segura: Kim Novak ha demostrado que sigue siendo una fuerza a tener en cuenta. En una época en la que Hollywood recicla constantemente a sus viejas leyendas, a menudo sin mostrar respeto por quienes realmente crearon la magia, su voz es un despertar refrescante y necesario.

Para aquellos que recordamos su mirada al final de “La ventana indiscreta” o su presencia hipnótica en “Pal Joey”, es reconfortante ver que su estrella no se ha apagado. Kim Novak se niega a convertirse en una antigüedad en el escaparate de Hollywood. Y no tiene absolutamente ninguna intención de bañarse en ningún lago de Genesaret, ni para la cámara ni para nadie.