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Irina Olsen sobre su divorcio: "Debería haberme ido cuando todavía tenía dinero en la cuenta"

Entretenimiento ✍️ Lars Jensen 🕒 2026-03-13 11:33 🔥 Vistas: 1
Irina Olsen

No es habitual encontrar en la televisión danesa una sinceridad que te haga atragantarte con el café. Pero eso es justo lo que ocurrió el otro día cuando Irina Olsen se sentó en el plató de una importante cadena danesa para hablar de su divorcio. La frase que ya tiene vida propia en las redes sociales es: "Debería haberme ido cuando todavía tenía dinero en la cuenta". Boom. Y así, la frase quedó inscrita en la historia de Dinamarca sobre los peores momentos para dejar a un hombre.

Seamos sinceros: ¿quién no ha estado en una relación pensando "me largo", pero antes necesitaba tener las finanzas en orden? La diferencia es que la mayoría no lo dice en horario de máxima audiencia. Irina lo hizo, y con ello abrió una compuerta de identificación y un buen debate.

Dinero, divorcio y terapia de choque

No es ningún secreto que el dinero es el tercero en discordia en muchas relaciones de pareja, especialmente cuando las cosas van mal. Irina Olsen admitió con franqueza que aguantó más de lo debido porque su cuenta estaba flaca. Es la trampa clásica de muchas mujeres: aguantamos porque no podemos permitirnos irnos. Y cuando finalmente lo hacemos, aparecemos con una caja de mudanzas y un préstamo bancario que negociar desde el sofá de una amiga.

Su declaración ha hecho que muchos asientan con complicidad. Ayer hablé con una amiga que me dijo: "A mí me pasó exactamente lo mismo. Esperé a ahorrar lo suficiente, y aun así, él se sorprendió cuando me fui". Es precisamente ese mecanismo el que Irina pone de relieve: que las mujeres a menudo planean su salida como una operación militar, mientras que los hombres —disculpen la generalización— se dan cuenta cuando la casa ya está vacía.

Pago por participar... ¿y qué?

Luego llegó la otra noticia: varios medios confirmaron que la cadena pagó a Irina por su participación. Y de repente, algunos torcieron el gesto. "¿Le pagan por contar su divorcio?" Bienvenidos al mundo de la televisión, señoras y señores. Así funciona con todos los que se sientan en un plató de entrevistas. Esto no es un servicio público, es entretenimiento. La cuestión más bien sería: ¿por qué no iba a cobrar? Ella está exponiendo su alma y su vulnerabilidad en bandeja. Es, como mínimo, tan duro como estar en un reality show, y allí también cobran.

Lo interesante no es la cantidad, sino que nos sorprendamos siquiera. Porque cuando los famosos se sinceran sobre lo más privado, rara vez es porque necesiten desahogarse con alguien. Es su trabajo. E Irina hizo bien su trabajo. Nos hizo hablar de algo que normalmente escondemos bajo la alfombra: que el dinero importa, también en el amor.

Tres lecciones que nos ha dejado la entrevista de Irina:

  • La desigualdad económica mantiene atrapadas a las mujeres. Aún queda mucho camino para que los sueldos y las pensiones estén repartidos de manera que ambos puedan irse en igualdad de condiciones.
  • Hablar de dinero en pareja está bien, es necesario. De hecho, es imprescindible si no quieres acabar planeando la fuga a escondidas.
  • La televisión es una industria. Incluso las entrevistas más sinceras son un producto. Y eso no las hace menos valiosas.

En el debate se ha preguntado: ¿por qué nos cuesta tanto aceptar que las mujeres cuenten sus divorcios? Buena pregunta. Porque cuando un hombre habla de un divorcio caro, suele ser encogiéndose de hombros y contando batallitas sobre un abogado caro. Cuando lo hace una mujer, su credibilidad se pone en una balanza de oro. La propia Irina ha dicho que debería haberse ido cuando aún tenía dinero en el banco. Pero ese es precisamente el punto: que muchas mujeres no tienen ese lujo. Tienen que aguantar, ahorrar y, finalmente, dar el salto. Ella lo hizo. Y lo contó.

Que cada cual piense si fue demasiado, demasiado poco o demasiado tarde. Pero que abrió una conversación necesaria, de eso no hay duda. Y oye, si encima te pagan por hacernos más sabios, bienvenido sea. Al menos Irina podrá decir que se fue cuando el dinero estaba ahí. Esta vez, del plató.