Grizzlies vs Clippers: La noche de Kawhi y la sombra de los Celtics en Memphis
Amigos, qué partido nos regaló anoche la NBA. En el FedExForum de Memphis, los Clippers llegaban con la lección bien aprendida después de ver lo que le hicieron los Celtics a esta misma bestia, los Grizzlies. Y vaya si la aplicaron. Con un Kawhi Leonard que parece un reloj suizo, Los Ángeles se llevó un triunfazo que sabe a mucho más que una simple W en el calendario.
Lo primero que hay que decir es que esto no fue un partido cualquiera. Fue un examen de madurez para los de Memphis, que venían de sufrir en sus carnes la lección de los verdes. Y la pregunta que flota en el ambiente, la que todos nos hacemos en la penumbra de los bares y las redes, es: ¿Demostraron realmente algo los Celtics la otra noche? Pues yo creo que sí, y los Clippers tomaron buena nota.
La noche en que Kawhi desarmó a Memphis
Empecemos por lo que vimos anoche. Kawhi Leonard se vistió de cirujano: 28 puntos, con una eficiencia quirúrgica, sin forzar, leyendo cada doble equipo como si llevara un manual de instrucciones de los Grizzlies. No es solo que anotara, es que congeló el partido cuando tenía que hacerlo. En el último cuarto, cada vez que Memphis olía la remontada, ahí estaba la 'Kawhi Leonard Face' impasible, metiendo un mid-range que dolía en el alma local.
Pero ojo, porque esto no fue un monólogo. Al otro lado, Ja Morant intentaba responder con su electricidad habitual, pero se encontró con una defensa diseñada específicamente para él. Los Clippers, liderados por la sapiencia de Tyronn Lue, hicieron lo que los Celtics hicieron días antes: embotellar la pintura y obligar a los secundarios a ganar el partido. Y ahí, Jaren Jackson Jr. y Desmond Bane lo intentaron, pero no fue suficiente contra la experiencia angelina.
La sombra de Boston: ¿Qué demostraron realmente?
Volvamos a la pregunta del millón. Esa victoria de los Celtics en Memphis, ¿fue un espejismo o un manual de instrucciones? Para mí, demostró varias cosas que anoche los Clippers certificaron:
- La fragilidad del sistema cuando aíslas a Morant: Si cortas las líneas de pase y le pones un muro en la zona, los Grizzlies pierden su alma. Los Celtics lo hicieron con Holiday y White; anoche, Mann y George (cuando estuvo) se turnaron para hacerle la vida imposible.
- Que la pintura de Memphis no es inexpugnable: Si tienes a un tío que pueda estirar el campo y a un ala-pívot móvil, puedes castigar a Jackson Jr. lejos del aro. Kristaps Porzingis lo hizo con sus triples; anoche, el propio Leonard y Norman Powell aprovecharon esos desajustes.
- La importancia de un ejecutor frío: Boston tiene a Tatum, los Clippers tienen a Kawhi. Necesitas a alguien que en los últimos cinco minutos te coja la responsabilidad y no se esconda. Anoche, Kawhi fue ese hombre, igual que lo fue Tatum unos días antes.
Y no nos engañemos, los Grizzlies son demasiado orgullosos para rendirse. Pelearon hasta el final, con un par de triples de Bane que hicieron temblar el marcador. Pero ya se sabe, en la NBA de los detalles, tener a Kawhi Leonard en modo playoff en febrero es casi como hacer trampa. Los de Memphis tendrán que revisar el vídeo y darse cuenta de que la liga ya tiene dos borradores de cómo ganarles. El de Boston y el de los Clippers. Y son prácticamente el mismo.
Así que, queridos aficionados, lo de anoche no fue solo un partido. Fue una declaración de intenciones en el Oeste. Los Clippers, con Leonard sano, son un dolor de muelas para cualquiera. Y los Grizzlies, con todo su talento, tienen deberes: demostrar que pueden aprender de estas derrotas y evolucionar antes de que lleguen los de verdad, los de abril. La conferencia está que arde.