Barry Hawkins ve la gloria en el Welsh Open 2026 de snooker: quinto título de ranking y lecciones aprendidas
El Venue Cymru de Llandudno vibró este domingo por la noche con el desenlace del Welsh Open 2026. Ni una sola butaca vacía en las gradas, y con razón: la final enfrentaba dos historias radicalmente distintas. Por un lado, un consumado veterano; por el otro, una eterna promesa que comenzaba por fin a liberarse del lastre de las expectativas.
Finalmente, quien alzó el trofeo fue Barry Hawkins, tras imponerse a Jack Lisowski por un claro 9-6. Se trata del quinto título de ranking en la carrera de Hawkins, y desde luego no el más sencillo. El Halcón siempre ha sido ese jugador capaz, en su mejor día, de plantar cara a cualquiera, pero rara vez se le ha mencionado en la misma frase que la palabra dominio. Quizá esa sea precisamente su baza: una solidez discreta que va minando la confianza del rival, pieza a pieza. En la final, Hawkins no brilló con luz propia; sencillamente, hizo su trabajo sin aspavientos, y eso fue suficiente.
La carrera de Lisowski, una autobiografía aún por terminar
Si la final se hubiera decidido por espectacularidad, Jack Lisowski se habría llevado el trofeo a casa el sábado. Pero el snooker no es patinaje artístico. El camino de Lisowski hacia el partido decisivo parecía sacado de un thriller: en semifinales, volvió a partir como teórico perdedor ante John Higgins, pero logró una remontada increíble. El escocés ganaba 5-2, pero Lisowski contraatacó con la astucia de un viejo zorro —o, en este caso, un zorro joven que por fin aprende los secretos de la caza—. El 6-5 final no refleja del todo la intensidad de la batalla.
La trayectoria de Lisowski es como la del protagonista de Running: La autobiografía: llena de rápidos esprints, pero también de traspiés en los metros finales. Si alguien merece escapar de la jaula de las promesas, ese es Jack. Sin embargo, en la final no logró tomarle la medida a Hawkins, aunque de vez en cuando dejara destellos de esas jugadas que le han valido el título de mayor entertainer del snooker televisado.
- El camino de Hawkins hacia la victoria: tras las eliminaciones, contundentes triunfos ante Zhou Yuelong y Mark Williams.
- La increíble remontada de Lisowski: en cuartos de final cayó Mark Allen; en semifinales, remontada ante Higgins.
- El bonus de la Home Nations Series: Lisowski se habría llevado el premio económico con una victoria, pero tuvo que conformarse con la plata y un sustancioso botín en puntos para el ranking.
¿Y los finlandeses de hoy?
Aunque este año no hubo representación finlandesa en Llandudno, las retransmisiones del En directo: Abierto de Gales de snooker congregaron a miles de espectadores también en Finlandia. El snooker vive en nuestro país gracias a una sólida base de aficionados, y el público sabe apreciar el juego táctico. Quizás alguna empresa finlandesa debería plantearse el potencial de una pequeña presencia nórdica: el torneo se sigue con atención no solo en las islas británicas, sino también en la Europa continental, y un logo que aparece en pantalla puede hacer maravillas por el reconocimiento de marca.
Es interesante comparar el torneo de este año con el Welsh Open 2023. Entonces, el campeón fue Robert Milkins, otro veterano experimentado como Hawkins. Ahora, dos años después, la cúspide está más igualada que nunca: cualquiera del top 16 puede, con una buena semana, llevarse el trofeo. Esto es una pesadilla para las casas de apuestas, pero para nosotros, los espectadores, es una mina de oro.
Al final, no queda sino quitarse el sombrero ante Barry Hawkins. Es como ese compañero de trabajo que nunca alza la voz, pero en cuya mesa los proyectos siempre se entregan a tiempo. El quinto título de ranking es un merecido premio para un hombre que se ha mantenido en la cima con discreta firmeza. ¿Y Jack Lisowski? Su historia aún no ha terminado; quizá el próximo capítulo se escriba ya en el Campeonato del Mundo de primavera.