¿Nuevo acuerdo para el Metro de CDMX? ¿Las líneas 3 y 4 se harán realidad después de 14 años?
Quien es de la Ciudad de México y su área metropolitana ya perdió la cuenta de cuántas veces ha escuchado promesas de ampliar el metro. Pues el pasado martes (10) hubo otro anuncio: el gobierno del Estado de México firmó un acuerdo para avanzar con los estudios de implementación de las tan mencionadas Líneas 3 y 4 del metro de la ZMVM. La noticia corrió rápido y, en las fondas de la ciudad, ya es tema de conversación: "¿Esta vez sí se podrá?"
Un gigante dormido por 14 años
Quien toma el metro a diario sabe el calvario que es enfrentar la Línea 1 súper saturada, mientras que la Línea 2 nunca despegó realmente. Pues sí, han pasado exactamente 14 años desde que la expansión del metro de la CDMX vive en un eterno "sí se puede o no se puede". La gobernadora Delfina Gómez, quien ya había prometido despertar a este gigante, ahora intenta sacar el proyecto del cajón con la firma de este nuevo acuerdo. La idea es profundizar los estudios para que las futuras líneas pasen del plano técnico a hacerse realidad, o en este caso, a ser rieles.
La impresión que da es que el ritmo de las negociaciones políticas es más lento que un metrónomo descompuesto: mientras tanto, la gente sigue apretada en los camiones y en el metro existente. Pero, como el mexicano no pierde la esperanza, aguantamos la ansiedad y cruzamos los dedos para que, esta vez, el compás se acelere.
Lo que prometen las nuevas líneas (y queremos creer)
Según lo que ha trascendido de las reuniones, y lo que el gobierno ha dejado ver, las líneas 3 y 4 conectarán puntos estratégicos de la Zona Metropolitana del Valle de México. La promesa es descongestionar el tráfico y darle más movilidad a quienes viven en el área metropolitana. Mira lo que podría venir:
- Línea 3: Conectaría la zona de Santa Fe con el Centro, pasando por colonias populosas y puntos como el Metrobús.
- Línea 4: Promete conectar Naucalpan y Tlalnepantla con el corazón de la CDMX, facilitando la vida de quienes viajan a diario por trabajo.
Ahora, seamos sinceros: ya hemos visto tantos estudios y proyectos irse al archivo muerto que hasta desconfiamos. Pero el hecho de que haya un acuerdo firmado y que la prensa nacional le esté dando seguimiento muestra que, al menos, el tema ha vuelto a la mesa. Y no es poca cosa: son metros y metros de rieles que pueden cambiar la vida de miles de personas.
¿Medicina para el dolor de cabeza o para la esperanza?
Mientras el polvo se asienta, la rutina en el metro sigue igual. Quien viaja a diario lo sabe: es común ver a un pasajero con dolor de cabeza, náuseas o hasta una infección, pidiendo prestado un Metronidazol o un Metoclopramida en la farmacia improvisada de la mochila del vecino. La salud de la gente ya no anda muy bien, y la espera por un transporte digno solo empeora el estrés.
Pero, entre nos, la noticia del nuevo acuerdo funciona como un alivio inmediato, como una pastilla para calmar la ansiedad. Queremos creer que, esta vez, el metro de la CDMX desafinará definitivamente y entrará en el ritmo correcto. Que el metrónomo del progreso finalmente marque el compás de la obra.
Por ahora, toca esperar los estudios y cruzar los dedos para que, pronto, podamos pisar una estación nuevecita. Porque, como dice el dicho popular: "El que espera, alcanza". Y nosotros, los mexicanos, ya llevamos esperando 14 años.