Bob Mortimer: Del 'Long Shoe' a 'Last One Laughing', el tesoro nacional vuelve a la carga
Hay rostros que, con solo verlos, te sacan una sonrisa. El de Bob Mortimer es uno de ellos. Este hombre es un auténtico tesoro nacional, un estatus que ha cimentado sin ningún plan maestro, simplemente siendo él mismo: total, brillante y, a menudo, desconcertantemente. Ya sea contando una anécdota sobre un faisán revoltoso en Gone Fishing o soltando un comentario inexpresivo que tardas tres días en descifrar por completo, Mortimer opera en una esfera cómica propia. Y ahora mismo, está en todas partes, de la mejor manera posible.
La alegría del nuevo Bob: un trío de historias
Para los que no nos cansamos de su particular estilo caprichoso, los últimos años han sido un festín. Su incursión en la ficción ha sido sencillamente encantadora. Comenzó con The Satsuma Complex, una novela que se siente como estar envuelto en una manta cálida y ligeramente surrealista. Luego llegó The Lost Library, coescrita con el igualmente brillante Tom Adams, que reforzó su talento para tejer misterios a partir de lo mundano. Estos no son solo libros de famosos escritos para ganar dinero rápido; son lecturas auténticas, que atrapan y están llenas de personajes excéntricos, de esos que uno esperaría encontrar merodeando en la mente de un tipo que una vez convenció a toda una nación de que había sido atacado por una "gaviota come-ratas".
Ahora, tras el éxito de esos títulos, llega The Hotel Avocado. Sin revelar demasiado, es un regreso al mundo de su ópera prima, y es Mortimer en estado puro. Encontrarás su mezcla habitual de caos, un protagonista al que terminas queriendo, y frases que de repente se desvían hacia un seto de glorioso absurdo. Y merodeando al fondo, como siempre parece, está el mítico The Long Shoe. Es una frase que aparece, una especie de chiste recurrente que se siente a la vez profundamente personal y completamente universal: un ejemplo perfecto de cómo Bob puede tomar un puñado de palabras al azar y hacer que se sientan como un apretón de manos secreto entre él y su audiencia.
Last One Laughing: una masterclass de Mortimer
Por supuesto, también podemos ver al hombre en su hábitat natural: en la televisión, causando caos. La segunda temporada de Last One Laughing UK acaba de estrenarse en Amazon Prime, y es una clase magistral de la habilidad única de Mortimer. La premisa es simple: un grupo de comediantes se encierra en una habitación. Si te ríes, quedas eliminado. Es una olla a presión cómica, y ver a Bob navegar por ella es todo un espectáculo.
Mientras que figuras como Jimmy Carr y Roisin Conaty se esfuerzan por hacer reír a los demás con chistes bien pulidos, Mortimer opera en una frecuencia diferente. Simplemente se queda mirando al vacío, o empieza a hablar sobre la extraña costumbre de su vecino de pintar sus gnomos de jardín, y la pura rareza de todo ello se vuelve contagiosa. Ni siquiera necesita contar un chiste; su cara, un lienzo de suave confusión y alegría contenida, hace todo el trabajo. Es un recordatorio de que, en un mundo de rutinas cómicas pulidas, todavía hay un lugar para lo maravillosamente bizarro.
- The Satsuma Complex: El viaje de Gary Thorn a través de un misterio en el sur de Londres, con una ardilla parlante incluida. Lectura imprescindible.
- The Lost Library: Una encantadora aventura que involucra a un autor fallecido y un manuscrito perdido. Evasión pura.
- The Hotel Avocado: La esperadísima secuela. Espera lo inesperado.
Lo que hace que Bob Mortimer sea tan querido, creo yo, es que no hay una diferencia perceptible entre el hombre y el artista. No está interpretando un personaje; simplemente ha subido el volumen de su propia y gloriosa peculiaridad. Ya sea firmando ejemplares de The Hotel Avocado o tratando en silencio de no reírse en Last One Laughing, siempre es inconfundible, maravillosamente Bob. Y gracias a Dios por eso.