El futuro de Kristi Noem al frente del DHS pende de un hilo: Trump, furioso, y Mullin emerge como el principal candidato para sustituirla
La tensión política en la Casa Blanca acaba de dispararse. Kristi Noem, la que fuera una estrella emergente y ahora secretaria de Seguridad Nacional, se enfrenta a la posibilidad real de una salida muy pública del cargo. Según múltiples fuentes bien situadas dentro de la administración y en el Capitolio, el presidente Trump está furioso en privado con Noem tras su actuación en las recientes audiencias del Senado, y la búsqueda de un sustituto ya está en sus primeras fases, aunque son bastante serias.
Esto no es solo el rumor habitual de Washington. La frustración, según me cuentan, es profundamente personal. El presidente considera que el testimonio de Noem careció del instinto de lucha y la defensa inquebrantable de las políticas fronterizas de su administración que exige a su equipo. En una ciudad donde la lealtad y el rendimiento son las únicas divisas que importan, las acciones de Noem aparentemente se han desplomado. Los rumores se hicieron tan fuertes esta semana que varios operativos republicanos empezaron a hacer llamadas discretas, y el nombre que no deja de aparecer en lo alto de la lista es el de alguien ya muy versado en el combate político: el senador Markwayne Mullin (republicano por Oklahoma).
El Factor Mullin: Por qué es el Denominador Común en los Rumores de Sustitución
Si buscas el denominador común que une las cualidades del candidato ideal de Trump para el gabinete (luchador, comunicador y lealtad inquebrantable), Mullin las cumple todas. El republicano de Oklahoma, exluchador de artes marciales mixtas, se ha convertido en una cara habitual en Mar-a-Lago y es conocido por su agresiva defensa de Trump en las televisiones. Los iniciados sugieren que Mullin no solo es visto como un reemplazo provisional, sino como un posible 'perro de presa' que podría imponer la agenda del presidente sin la vacilación percibida que, según se dice, irritó a Trump durante el turno de preguntas a Noem.
Esta posible reestructuración llega en un momento peligroso. Con la frontera y la inmigración llamadas a ser los temas definitorios de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre, la Casa Blanca no puede permitirse un solo paso en falso. Reemplazar a un secretario de Seguridad Nacional en funciones es una tarea monumental, pero Trump nunca ha rehuido de movimientos dramáticos si siente que su mano se está debilitando. El mensaje que se envía es claro: rinde o haz las maletas.
¿Qué salió mal para Kristi Noem?
Entonces, ¿qué pasó exactamente en esa sala de audiencias? Las fuentes describen una serie de intercambios en los que Noem parecía estar a la defensiva, luchando por contrarrestar los incisivos cuestionamientos demócratas con el estilo rápido y de contraataque que Trump exige. No fue un fracaso catastrófico, pero a los ojos de un presidente que ve cada clip, fue una señal de debilidad. Y la debilidad, en esta administración, es el pecado imperdonable.
La situación es tan fluida que incluso el error ortográfico de su nombre en algunos borradores de informes iniciales (confundiéndola con Noemi o Naomi) parecía extrañamente simbólico de la crisis de identidad que podría estar enfrentando su mandato. ¿Es la gobernadora de uñas y dientes que desafió los mandatos del COVID, o la secretaria del gabinete que se queda paralizada bajo el foco del Capitolio? Ahora mismo, las apuestas en Washington se inclinan por lo segundo.
Aquí tienes un vistazo rápido a los factores clave que ponen a Noem en el punto de mira:
- Repercusión del testimonio: Respuestas específicas durante la audiencia no convencieron al presidente, provocando una frustración inmediata.
- Defensa de la política fronteriza: Los críticos (y Trump) sintieron que no defendió con suficiente agresividad los nuevos y controvertidos protocolos fronterizos de la administración.
- La opción Mullin: El senador Mullin es visto como un comunicador más agresivo y telegénico, listo para dar el paso.
- Lo que hay en juego en las elecciones de mitad de mandato: Con noviembre en el horizonte, Trump quiere un secretario del DHS que pueda ser un arma en la campaña electoral, no un lastre.
Por ahora, el equipo de Noem mantiene públicamente que todo sigue como siempre, y el equipo de Mullin no comenta las especulaciones. Pero en una ciudad que se alimenta de rumores, los que giran en torno al Departamento de Seguridad Nacional tienen un claro anillo de verdad. Si el presidente decide apretar el gatillo, esta historia no será solo una nota a pie de página en la saga continua de la administración Trump; será un titular que reconfigurará todo el gabinete. Pronto sabremos si Kristi Noem sobrevive a la prueba de noviembre, o si se convierte en un recuerdo lejano, simplemente otro nombre perdido en la confusión, como una Noemi mal escrita en un memorándum de la Casa Blanca.