Armand Duplantis: Por qué ‘Mondo’ puede saltar más alto de lo que nadie imagina – y lo heredó de su padre
Si crees que ya hemos visto lo mejor de Armand Duplantis, piénsalo de nuevo. Tras otra temporada en la que ha convertido lo imposible en rutina, la pregunta ya no es si ganará, sino cuándo volverá a ampliar los límites de lo que un ser humano puede hacer con una pértiga en la mano. Para los que siguen el atletismo, Armand Duplantis es ya más un fenómeno de la naturaleza que un simple deportista. Pero, ¿qué es lo que realmente impulsa a este joven sueco? ¿Y qué altura puede llegar a alcanzar?
El ADN familiar: desde Luisiana hasta el récord del mundo
No hay que buscar mucho para encontrar la explicación del talento extraordinario de ‘Mondo’. Literalmente, lo lleva en la sangre. Detrás de este tranquilo sueco se esconde una historia familiar más estadounidense que escandinava. Su padre, Greg Duplantis, fue un destacado pertiguista universitario en EE. UU., pero es como entrenador y visionario donde ha dejado su huella. Junto a su madre, Helena Duplantis, una exjugadora de voleibol sueca y campeona de heptatlón, han creado en Luisiana un jardín trasero que parece un laboratorio de alta tecnología para el salto con pértiga.
En el mundo del deporte, rara vez se habla con tanta unanimidad de una familia. Greg construyó las instalaciones, Helena se encarga del aspecto mental y fisiológico, y luego está Armand, bendecido genéticamente con la combinación perfecta de explosividad y técnica. No es casualidad. Es algo diseñado desde la infancia.
¿Quién puede amenazar a Mondo? El griego que se niega a rendirse
Mientras Duplantis reina en su propia liga, hay un hombre que se ha negado a hacer de comparsa. Emmanouil Karalis, de Grecia, ha demostrado esta temporada que puede poner a prueba al sueco como no se veía desde la época de Sam Kendricks. El Mundial en pista cubierta de Nankín estuvo más reñido que nunca. Karalis no solo compite; ha encontrado una consistencia que le convierte en el único que, por ahora, puede robarle protagonismo a Mondo.
Pero seamos sinceros. Incluso cuando Karalis alcanza su máximo, parece que Duplantis simplemente encuentra un plus. Me recuerda a la época en que Sergey Bubka dominaba. La diferencia es que Mondo tiene una fuerza bruta y una velocidad en la carrera de impulso que Bubka jamás tuvo.
¿Puede saltar 6,40 metros? La teoría descabellada de los expertos
El gran tema de conversación ahora es, por supuesto: ¿dónde está el límite? En los círculos de atletismo, hace tiempo que se rumorea sobre los 6,30 metros. Pero tras las imágenes de entrenamiento de las últimas semanas y los ajustes técnicos, donde Greg Duplantis ha vuelto a perfeccionar la carrera de Mondo, la cuestión ha avanzado. Fuentes cercanas al entorno apuntan a que, si se analiza el potencial físico de Mondo de forma aislada, los 6,40 metros ya no son un sueño imposible.
Suena absurdo, lo sé. Pero cuando observas los datos con los que trabajan su padre y su equipo, todo se reduce a maximizar la velocidad en los últimos metros. Si descifran ese código, de repente tendremos un nuevo estándar que podría perdurar generaciones. Ya no es cuestión de “si”, sino de “cuándo” tendremos que acostumbrarnos a ver seis cuarenta en el marcador.
Enfoque en ‘hacia nuevas alturas’ y la calma mental
El documental Duplantis – hacia nuevas alturas nos ofreció una visión poco común de su enfoque mental. Muchos se dieron cuenta de que Armand no es solo un robot que bate récords. Es un joven que soporta una enorme presión, pero que ha encontrado la manera de convertirla en un juego. Aquí es donde entra Jesse Duplantis (su hermano mayor, n. del r.). Como videógrafo y confidente, ayuda a mantener un ambiente ligero y familiar, incluso cuando el mundo entero está mirando.
Han creado una burbuja. Una burbuja donde el padre es el técnico meticuloso, la madre es el pilar fundamental y los hermanos son quienes se aseguran de que Mondo pueda ser simplemente Mondo. Es la combinación perfecta.
Por qué el fenómeno Duplantis va más allá del salto con pértiga
Lo que hace tan fascinante a Armand Duplantis no son solo los centímetros. Es el conjunto completo:
- Su potencia bruta: Combina la velocidad de un velocista con el control corporal de un gimnasta.
- La historia familiar: La historia de Greg y Helena, que construyeron a un campeón del mundo en su jardín trasero, es digna de una película de Hollywood.
- Su consistencia: Casi nunca falla. En un deporte donde tanto puede salir mal, él es garantía de espectáculo.
Así que, la próxima vez que veas a Armand Duplantis empuñar la pértiga, fíjate en el pequeño grupo en las gradas. Ahí está el padre, con los brazos cruzados; la madre, mordiéndose las uñas; y los hermanos, grabando con sus cámaras. Porque no es solo un deportista saltando. Es una familia persiguiendo la perfección. Y si alguien puede alcanzar los 6,40 metros, es esa familia.