El duro presente de Toshack: el 'galés' que marcó una época en la Real y el Madrid libra su batalla más personal contra la demencia
La noticia corrió como pólvora en los círculos del fútbol. John Benjamin Toshack, ese hombre alto que un día llegó desde las islas británicas para cambiar para siempre la historia de la Real Sociedad, está librando su partido más duro. Ese que no se juega en el césped, sino contra la demencia. Una enfermedad terrible que no entiende de leyendas ni de títulos, y que se ha convertido en su rival más silencioso.
Uno escucha el apellido Toshack y la memoria se va directo al gol, a esa zancada larga, a aquellos años ochenta donde el equipo txuri-urdin tocaba el cielo. Pero si algo define a esta familia, es que el fútbol corre por sus venas. No es solo John Benjamin, es toda una dinastía. Mientras el patriarca enfrenta este momento delicado, su hijo Cameron Toshack continúa con el legado en los banquillos. Cameron, formado en el Swansea, ha ido forjando su propio camino, entendiendo el juego con esa misma visión clara que su padre tenía en el área. Es curioso cómo los apellidos pesan, pero en este caso, el hijo ha sabido llevar el peso con la elegancia de quien aprendió del mejor.
Y si hablamos de la siguiente generación, hay que poner el foco en Mat Toshack. El nieto, delantero como su abuelo, ha ido quemando etapas en el fútbol inglés y australiano. Para los que seguimos la cantera, ver a Mat es como encontrar un eco del pasado. Tiene esa corpulencia, ese olfato de gol que hacía legendario a John Benjamin. No es fácil llevar un apellido con tanta historia, pero el chico está demostrando que la genética futbolística en esta familia es cosa seria.
Por supuesto, no podemos olvidar al otro Toshack que marcó una época, aunque en otro deporte y en otro hemisferio. Hablo de Ernie Toshack, el temible lanzador zurdo del cricket australiano. Ese también era un Toshack de los que no se olvidan. Pero si algo une a todos los Toshack, aparte del apellido, es esa capacidad para destacar en lo suyo, para ser protagonistas. Incluso en la música, porque la cosa no acaba en el deporte. ¿Alguien recuerda Toshack Highway? Ese proyecto musical que llevó la esencia indie a terrenos más psicodélicos. Sí, la creatividad también está en los genes de este clan.
Un legado que trasciende el marcador
Pero volvamos a John Benjamin. Para los que vivimos el fútbol español de los ochenta y noventa, Toshack no es solo un nombre. Es el artífice de la épica. Ese galés que llegó como jugador y se quedó como mito. Como técnico, su mano está en dos de los proyectos más ambiciosos de nuestra liga: la Real Sociedad de los récords y ese Real Madrid que siempre busca la excelencia. Su estilo, directo, sin rodeos, era un reflejo de su carácter. Y ahora, verlo en esta lucha contra la demencia, nos duele como si fuera uno de los nuestros.
Porque el fútbol español le debe mucho. Fue de esos entrenadores que llegaron, rompieron moldes y nos enseñaron que el fútbol también se podía leer con otra perspectiva. Su influencia va más allá de los títulos. Está en la manera de entender el vestuario, en la valentía de apostar por jóvenes, en esa forma de plantar cara a los grandes sin complejos.
- Jugador: Dejó huella en Liverpool y, sobre todo, en la Real Sociedad, donde se convirtió en ídolo absoluto.
- Entrenador: Dirigió a la Real en su época dorada, logrando dos Ligas consecutivas, y tuvo su paso por el Real Madrid y el Deportivo, entre otros.
- Legado familiar: Su hijo Cameron y su nieto Mat mantienen vivo el apellido en los campos de fútbol.
En los últimos días, cuando los detalles de su estado de salud han comenzado a trascender en los mentideros del fútbol, muchos nos hemos quedado con un nudo en la garganta. Pero también es momento de recordar. De poner en valor lo que hizo, lo que representa. En Zubieta, en Anoeta, en cualquier rincón de San Sebastián, su nombre se sigue pronunciando con respeto. Y ahora, más que nunca, toca mandarle fuerza. Porque si algo demostró John Benjamin Toshack en los banquillos, es que nunca se rinde. Y esta batalla, aunque sea la más dura, no será la excepción.
Desde aquí, un abrazo enorme para toda la familia. Porque los Toshack son parte de nuestra historia, y siempre lo serán.