Corea del Sur, del fútbol al tipo de cambio: el poder intangible que agita la bandera
En las últimas 48 horas, la marca "Corea del Sur" ha luchado en tres frentes simultáneamente: la batalla campal en las eliminatorias para el Mundial, la serie que arrasa en las listas globales de OTT y la amenaza del tipo de cambio del won superando la barrera de las 1.450 unidades. Todos estos fenómenos han estallado de manera simultánea bajo la bandera de la península de Corea. Aunque en apariencia parecen ámbitos completamente distintos, yo lo veo como una gran corriente interconectada bajo una única red: la de "Corea del Sur". En este punto de inflexión política que es la situación de impeachment, analizamos cómo nuestros activos intangibles están sorteando la crisis.
La ley del equipo de fútbol: los 90 minutos que agitan el valor del 'won'
Anoche (día 3), ese partido que nos robó el aliento a todos. La Selección de fútbol de Corea del Sur evitó la derrota con un dramático gol del empate en la segunda parte. Tras el partido, Son Heung-min declaró en una entrevista: "Somos un equipo en crecimiento" y añadió que "la confianza de los aficionados es nuestra mayor fuerza". En su mirada, vi más enfoque en las posibilidades que en la derrota. Lo interesante es la reacción en el mercado de divisas justo después del partido. Aunque el impacto directo fue limitado por ser después del cierre del mercado, los analistas financieros ya han comenzado a ejecutar simulaciones que vinculan la 'imagen del equipo de fútbol' con la 'percepción de riesgo país'. Los 90 minutos que los jugadores disputan en el campo son mucho más que un simple deporte. Dependiendo de si este partido deriva en una sensación de crisis o se consolida como un icono de esperanza, la forma en que los inversores extranjeros calculen la 'prima Corea' a la mañana siguiente cambiará. El espíritu de lucha en el campo de juego es, en efecto, otro campo de batalla para defender el valor del 'won surcoreano' en el mercado de divisas.
Lo que exportan las series: la correlación entre la bandera y el won
Hoy en día, en las salas de estar de todo el mundo se emiten series coreanas. Más allá de Netflix y Tving, ahora en Japón y por todo el sudeste asiático, las series de televisión surcoreanas se han consolidado como 'contenidos de éxito'. El punto interesante es el contexto. Cuando un personaje principal muestra con orgullo la bandera de Corea del Sur ante un extranjero, o cuando en un diálogo de la serie surge la frase "eso es el orgullo de Corea del Sur", los espectadores extranjeros no solo están viendo un drama, sino que están leyendo el 'manual de instrucciones' de la marca 'Corea del Sur'.
Esta acumulación de activos culturales intangibles acaba conectando con la economía real. Una de las razones por las que el tipo de cambio won/dólar ha mostrado recientemente una volatilidad que supera el nivel de las 1.440 unidades es, ciertamente, el riesgo político interno, pero, a la inversa, el papel de 'rompeolas' que permite resistir este riesgo es la 'imagen país' construida por estos K-dramas y el K-pop. Los inversores extranjeros son fríos, pero a la vez, emocionales. La razón por la que invierten a largo plazo en el 'valor' de Corea del Sur no es solo porque sea una potencia manufacturera, sino porque es una potencia cultural que se ha infiltrado en la vida cotidiana de personas de todo el mundo. El valor del 'won surcoreano' no depende solo de las estadísticas de exportación e importación, sino que también recibe la influencia del nivel de simpatía que siente el mundo al ver las series coreanas. Esta es la nueva ecuación de las finanzas en el siglo XXI.
La bandera de Corea del Sur, un símbolo convertido en patrón
Hace no mucho, una marca de moda lanzó un producto que utilizaba gráficamente la bandera de Corea del Sur, lo que generó cierta controversia. Algunos lo vieron con malos ojos, calificándolo de 'uso comercial', pero yo interpreto este fenómeno de otra manera. Es una señal de que la bandera ha comenzado a ser consumida como un 'diseño' y un 'patrón', yendo más allá de un mero símbolo nacional. Al igual que en los años 90 la gente vestía la Union Jack británica como un artículo de moda, ahora, entre la generación MZ, la bandera surcoreana está renaciendo como un elemento gráfico 'cool'. Esto demuestra hasta qué punto el estatus de la marca 'Corea del Sur' ha penetrado profundamente en la cultura popular.
Recientemente, hemos sido testigos simultáneamente de los siguientes fenómenos:
- La bandera de Corea del Sur en el uniforme de la selección de fútbol se retransmite a todo el mundo.
- Un cantante que alcanza el número 1 en la lista Billboard de Estados Unidos luce una bufanda con la bandera surcoreana en el escenario.
- Un fondo soberano de Oriente Próximo invierte cientos de miles de millones de wones en una productora de series coreanas.
- A pesar de la debilidad del won, los inversores extranjeros no abandonan la bolsa surcoreana.
Todos estos fenómenos provienen, en última instancia, de un centro común: la suma total de la marca país 'Corea del Sur'. La fortaleza de la selección de fútbol es un símbolo de la resiliencia nacional; las series, el resultado de la capacidad de empatía cultural; y el won, la medida de la confianza que sintetiza todo lo anterior. Y en el centro de todo, siempre está la bandera de Corea del Sur.
En medio de la alta volatilidad del mercado y un panorama político incierto, la razón por la que no debemos flaquear está precisamente aquí. Debemos recordar que los jugadores que corren en el campo, los actores que crean historias en la pantalla y los inversores que protegen silenciosamente el mercado, todos son parte de un mismo y gran organismo llamado Corea del Sur. Donde ondea la bandera, allí están el valor de nuestro won y nuestro futuro.