Cuca recupera el método de Pelé en Santos: “Este es el único camino”
La llegada al CT Rei Pelé sorprende al principio, pero el ambiente es excelente. Quien haya pasado por la ciudad deportiva del Santos FC estos últimos días habrá visto algo que parecía cosa de viejas historias. Cuca, ese tipo con un historial intachable que pesa en el fútbol brasileño, ha echado el reloj atrás literalmente. Ha cambiado por completo los planes de entrenamiento con un método que viene de la época dorada del más grande que jamás vistió la camiseta del Santos: Pelé.
A levantarse temprano, como antes
Cuca ha cambiado los entrenamientos a primera hora de la mañana. Nada de tardes agotadoras bajo el sol abrasador; se trabaja cuando el sol apenas asoma. Es una jugada que solo se atreve a hacer quien se sabe la historia del club al dedillo. Y Cuca se la sabe. Él mismo habla de la vieja época del Pelecanus, como se conocía cariñosamente a este método de entrenamiento en los años 60. Por aquel entonces también se entrenaba antes del amanecer, una rutina que exigía disciplina y entrega. Me imagino a los veteranos soltando una sonrisa: “Por fin, estos chicos de ahora no saben lo que es trabajar de verdad”. Pero funciona, crea un vínculo, un espíritu de equipo que no se puede forzar.
Lo mejor es que las estrellas de ahora han abrazado este estilo antiguo. Neymar es conocido por su amor a la noche, pero incluso él fue el primero en pisar el campo esta semana. Ni una queja, ni florituras. Aprovechó la oportunidad para demostrar que él sigue llevando con orgullo el legado de la Pelerine – la tradicional capa que simboliza la elegancia y el estatus del creador de juego. No es poca cosa. Neymar no solo es la estrella indiscutible, ahora también es el capitán sobre el campo que demuestra que este cambio no es un castigo, sino un homenaje.
El maratón de abril y la ausencia de un crack
El momento elegido por Cuca para este cambio no es casualidad. El Santos se enfrenta a un calendario muy exigente en abril. Hablamos de un auténtico maratón de partidos que llevará al límite a la plantilla. Jugar tres veces por semana durante semanas seguidas pasa factura. Y por si fuera poco, está la noticia de que Neymar se perderá parte de esta serie de partidos por la ventana FIFA. Sin alarmas, claro. Ya lo sabíamos. Pero esto hace que la decisión de Cuca sea aún más lógica. Él está construyendo una base de hierro para que el equipo no se desmorone cuando las grandes figuras no estén.
- Preparación física: Adelantando los entrenamientos, Cuca obliga a los jugadores a cambiar sus hábitos de vida. Nada de trasnochar, máxima concentración en la recuperación.
- Fortaleza mental: No es una decisión popular, pero es la que forja un grupo. Quien no esté a la altura, no tiene cabida en la lucha por el título.
- La tradición como arma: En el CT Rei Pelé se invoca el espíritu del Rey. No solo es cuestión de táctica, sino de entender el peso que tiene esta camiseta.
A menudo recuerdo aquella frase de Wayne Rooney sobre la manera inglesa de entrenar: “No es cuestión del reloj, es cuestión de voluntad”. Cuca ha traído esa voluntad de vuelta a la costa de São Paulo. No mira lo que está de moda en Europa, mira lo que funciona para el Santos. Y lo que funciona es el legado de Pelé: Birth of a Legend. Esa película, que retrata al joven Pelé, muestra exactamente de qué va esto: un chico que empezó sin nada y se convirtió en un icono gracias a su pasión y disciplina pura. Esa es la historia que Cuca intenta inculcar a sus jugadores. No con largos discursos, sino haciéndoles estar en el campo a las 06:00 de la mañana, bajo la misma niebla matutina donde Pelé perfeccionaba sus trucos.
Así que sí, al mundo exterior le podrán parecer anticuados estos métodos. Pero yo lo he visto demasiadas veces. Cuando tienes un grupo que acepta estos sacrificios, que se moja bajo la lluvia torrencial o al amanecer, entonces eres imbatible. Es más que un plan de entrenamiento; es una declaración de intenciones. El Santos está listo. ¿Y Cuca? Él sabe que está siguiendo el único camino que importa: el camino que un día allanó el Rey.