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Ross "The Boss" Friedman ha fallecido: una leyenda del rock apaga su guitarra tras su batalla contra la ELA

Entretenimiento ✍️ Ola Nordmann 🕒 2026-03-30 10:36 🔥 Vistas: 2
Ross The Boss Friedman

Hoy es un día tranquilo en el mundo del rock. La leyenda de la guitarra, Ross "The Boss" Friedman, ha fallecido a los 72 años. Para quienes siguieron el punk más crudo y el heavy metal de los años 70 y 80, es como perder a un miembro de la familia. Hablamos de un tipo que no solo tocaba los riffs: él era los riffs. Tras luchar contra la maldita esclerosis lateral amiotrófica, o ELA, como la conocemos, ha colgado la guitarra para siempre. Fueron personas de su círculo cercano quienes dieron la noticia, y no pasó mucho tiempo antes de que los mensajes empezaran a llegar de todos los rincones del sector.

De CBGBs a los escenarios del mundo

Para entender la magnitud de Friedman, hay que remontarse al principio. Fue parte fundamental en la creación del sonido de The Dictators, una banda a menudo llamada "el eslabón perdido" entre el garaje rock al estilo Stooges y lo que sería la explosión del punk. Mientras el punk estaba en su momento más caótico, Ross demostró que se podía tener tanto actitud como una técnica arrolladora. Pero fue cuando se unió a Manowar cuando realmente se inmortalizó para una nueva generación de fans del metal. ¿Los riffs de "Battle Hymns"? Son de Ross. ¿Ese sonido icónico en "Death Tone"? También es de Ross. Él fue el cimiento sobre el que se construyó la banda en sus años formativos.

Recuerdo bien cuando "Blitzkrieg" rugió por los altavoces por primera vez. No era solo música; era una declaración de intenciones. Nos dio ese tipo de energía que te dan ganas de atravesar una pared. Tras su etapa en Manowar, siguió siendo una fuerza imparable, tanto en solitario como con su banda posterior, y siguió de gira sin descanso hasta que la enfermedad lo impidió. Fue uno de los pocos que podía llamarse "The Boss" sin que nadie se riera; al contrario, asentíamos con profundo respeto.

Una lucha silenciosa contra la ELA

La noticia de que Ross padecía esclerosis lateral amiotrófica fue un shock para muchos de nosotros. La ELA es una enfermedad cruel; poco a poco va robando el control de los músculos, pero deja la mente igual de lúcida y despejada. Para un hombre que vivía para sentir la vibración de las cuerdas bajo sus dedos, debió ser una batalla increíblemente dura. Quienes estaban más cerca de él han compartido que el diagnóstico llegó hace tiempo, y ha sido conmovedor ver cómo la comunidad del rock se volcó. Desde viejos compañeros de banda hasta nuevos héroes jóvenes, todos han homenajeado al hombre que nos dio la banda sonora de la rebeldía.

Es fácil ponerse sentimental cuando perdemos a uno de los grandes. Pero siendo sinceros, Ross "The Boss" no era un tipo que quisiera que nos quedáramos en un rincón a sollozar. Él quería que subiéramos el volumen. Quería que recordáramos esos momentos sobre el escenario, los conciertos ensordecedores y la energía cruda que desprendía cada vez que rasgaba una cuerda.

El legado de un gigante

¿Con qué nos quedamos ahora que se ha ido? Nos quedamos con uno de los catálogos más impresionantes de la historia del rock. Para aquellos que no han profundizado lo suficiente, aquí hay tres temas que tienes que poner hoy para honrar al Boss:

  • The Dictators – "Next Big Thing": Pura y despiadada energía punk. Escucha ese sonido de guitarra. Aquí es donde todo comenzó.
  • Manowar – "Battle Hymns": El álbum entero es un clásico, pero la canción que le da título demuestra por qué Ross era el maestro del riff épico.
  • Ross the Boss – "By Blood Sworn": De su carrera en solitario. Este tema nos recuerda que nunca perdió el control, ni siquiera décadas después de haber empezado.

Además de la música, deja un legado como una de las estrellas más accesibles y con los pies en la tierra. No era raro encontrarse con él detrás del escenario después de un concierto; siempre se quedaba para charlar con los fans, firmar discos y ser simplemente un tipo normal y agradable que, casualmente, era uno de los mejores guitarristas del mundo. Su música no conocía fronteras: le pertenecía al mundo.

Así que sube el volumen, disfruta de los últimos riffs y da las gracias por haber podido conocer a alguien como Ross "The Boss" Friedman. Descansa en paz, jefe. Ahora, por fin, eres libre.