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Predators vs. Kraken: Garra, Goles y Fiesta de la Semana Militar en Seattle

Deportes ✍️ Mike Johnson 🕒 2026-03-11 04:54 🔥 Vistas: 1

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Si anoche anduviste cerca del Climate Pledge Arena en Seattle, lo sentiste. Ese rugido no era solo el típico deshielo primaveral de la ciudad; era el sonido de miles de aficionados saliendo de la Ford Military Week Plaza Party, entrando al pabellón con las gargantas listas y las camisetas reluciendo. El duelo Predators vs. Kraken del 10 de marzo no fue solo otro partido de martes por la noche; fue toda una declaración de intenciones.

Antes del partido, todo el mundo hablaba de los movimientos de los Nashville Predators en el mercado de fichajes. Mientras otros equipos lo venden todo, los Preds hicieron limpieza pero dejaron muy claro una cosa: no piensan tirar la toalla esta temporada. Llegaron a Seattle con un aire más de "rearme exprés" que de reconstrucción. Y vaya si sacaron esa garra a relucir sobre el hielo.

Los Kraken, por su parte, se relamían. Jugando en casa ante una afición todavía eufórica por la fiesta previa, Seattle quería demostrar que pueden codearse con los pesos pesados de la Conferencia Oeste. Este partido tenía todos los ingredientes de un clásico: velocidad contra experiencia, juventud contra veteranía.

Fuegos artificiales en el primer período

El primer tiempo fue un correcalles. Ambos equipos salieron eléctricos, pero fue la unidad de penalty kill de los Predators la que robó cámara al principio. Tras dudosa penalización por enganchar, la unidad de Nashville, liderada por sus defensas taponadores, se convirtió en un muro. Juuse Saros estaba metido en el partido, deteniendo con la manopla un disparo a quemarropa que habría superado a la mayoría de los porteros con los ojos cerrados. Se oyó el gasp colectivo de la afición de Seattle: sabían que la noche se iba a hacer larga si no lograban descifrar al muro finlandés.

Los duelos clave que definieron el partido

Dejemos las estadísticas complejas por un momento; este partido se ganó en las trincheras. Estos son los duelos que nos mantuvieron al borde del asiento:

  • Forsberg vs. Dunn: Los excompañeros estuvieron mano a mano toda la noche. Filip Forsberg protegiendo el puck con el cuerpo, y Vince Dunn respondiendo con golpes de stick que desbarataban el juego de Nashville. Era un partida de ajedrez sobre hielo.
  • El francotirador McCann contra la serenidad de Josi: Jared McCann buscaba sus huecos, pero Roman Josi, el capitán de los Preds, era una máquina de sumar minutos, cortando jugadas con calma y lanzando el contraataque.
  • Los recién llegados: Con el mercado de fichajes recién cerrado, todas las miradas estaban en las nuevas caras. Los jugadores de fondo de armario de los Predators aportaron un plus físico, con golpes que mantuvieron a los defensas de Kraken a la defensiva.

Según avanzaba el partido, la tensión aumentaba. Los Kraken consiguieron romper el hielo en el segundo período con un gol en power play tras una jugada de paredes rápidas, silenciando al bullicioso banquillo de los Predators. Pero Nashville no se rindió. Fieles a su lema de "seguir adelante", respondieron a principios del tercero. Un disparo de Josi desde la línea de punto encontró un hueco entre la multitud, y Ryan O'Reilly estaba allí para recoger el rebote y empatar.

Los minutos finales fueron hockey de playoffs en estado puro. Vuelos por doquier, porteros realizando paradas imposibles, y la afición alternando entre vítores y lamentos. La prórroga se antojaba inevitable, y cuando llegó, no defraudó. El tres contra tres es un escaparate de talento, y ambos equipos sacaron a sus estrellas. Hizo falta un pase cruzado de Matty Beniers a Oliver Bjorkstrand, que la soltó a la media vuelta superando a Saros, para decidir el encuentro. El banquillo de los Kraken se vació sobre el hielo mientras la fiesta de la Plaza se desbordaba por las calles de Seattle, celebrando una sufrida victoria por 3-2.

Para los Predators, esta derrota duele, pero no es un golpe de gracia. Demostraron que pueden competir con cualquiera, y si mantienen ese nivel en los partidos restantes, serán un dolor de cabeza para quien les toque en primera ronda. ¿Y los Kraken? Tienen otro examen a la vista, recibiendo a los Florida Panthers... ¿una revancha de la final del año pasado? No exactamente, pero es otra oportunidad para demostrar que merecen un sitio en la conversación por el título.

Si te perdiste este partido, te perdiste un clásico. Pero no te preocupes; con la carrera por los playoffs al rojo vivo, es probable que estos dos se vuelvan a ver las caras cuando lo que esté en juego sea aún mayor. Y la próxima vez, quizás la fiesta de la Plaza se convierta en una celebración por la Stanley Cup.