Más que un simple amuleto de la suerte: la faceta menos conocida del daruma y el espíritu lúdico de los adultos
Con la llegada del nuevo año, es más frecuente ver darumas rojos en las tiendas y en las entradas de las casas. Muchos probablemente los asocian con "amuleto de la suerte" o "algo sobre lo que pedir un deseo". Es famosa esa costumbre de pintar un ojo, y al cumplirse el deseo, pintar el otro. Pero lo cierto es que el daruma tiene una profundidad mucho mayor. Hoy, desde ese juego que todos conocen, pasando por el mundo, un tanto inesperado, del "daruma de carne", hasta llegar a un restaurante emblemático y con carácter de club privado arraigado en Ueno, Tokio. Quiero añadir una nueva perspectiva a esa figura roja que solemos ver sin pensar.
Más allá de "Daruma-san ga koronda"
Lo primero que viene a la mente es ese juego: "Daruma-san ga koronda". Ese juego con el que todos jugamos de niños es en realidad conocido en el extranjero como "Red Light, Green Light", y hoy en día es popular en todo el mundo. Pero si lo pensamos, ¿por qué "daruma"? Se dice que es porque la figura de este muñeco, que aunque se caiga siempre se vuelve a levantar, se superpone como un símbolo de "resurrección" y de no rendirse por mucho que se fracase.
Últimamente han ido surgiendo variantes de este simple juego, un poco más orientadas a los adultos. Quizá algunos hayan oído el término "Daruma Macabro Erótico". Aunque el nombre suena a película de terror, esto va más allá del mero juego, es un tipo de juego de fiesta que lleva la psicología humana y la tensión al límite, y que está ganando popularidad de forma discreta entre cierto público adulto conocedor. Se podría decir que es una nueva forma de entretenimiento que combina la tensión del tradicional "Daruma-san ga koronda" con el suspense y el humor contemporáneos.
La noche en Ueno: la cumbre del cordero asado en "Darumaya"
Ahora, cambiando completamente de tema, cuando se habla del daruma, no se puede pasar por alto el aspecto "sabroso". Especialmente en la zona de Okachimachi, en Ueno, Tokio. Aquí se encuentra el aclamado restaurante "Genghis Khan Daruma Ueno Okachimachi", conocido por los más entendidos. Aunque existen varias teorías sobre por qué el nombre del local incluye "daruma", el cordero asado de este establecimiento, que ha sido querido durante más de 30 años en la zona, es todo un "muñeco que nunca cae" en cuanto a sabor. Una vez que lo pruebas, no lo olvidas; tiene una presencia inigualable.
La salsa especial que realza el sabor de la carne de cordero no ha cambiado desde la fundación del local. La carne, asada a la brasa en un hornillo de carbón, no tiene ningún olor fuerte, es tierna y jugosa.
- Especialidad: "Paleta de cordero cruda": Sorprendentemente tierna a pesar de estar cortada en un grueso filete. Se sirve con una forma redonda que recuerda a la silueta del daruma.
- Salsa secreta: Una salsa agridulce a base de manzana y verduras que crea adicción y te hace querer volver una y otra vez.
- Ambiente: Un auténtico lugar de reunión para adultos del barrio, fácil de identificar por sus farolillos rojos. La manera correcta de disfrutarlo es pasar de paso al volver del trabajo, tomarse una copa y degustarlo.
El nombre del establecimiento, "Darumaya", ¿vendrá del deseo de que "los negocios rueden sin problemas", o de la actitud firme y sólida del propietario, como un daruma? Los clientes habituales debaten sobre esto mientras hoy también devoran el humeante cordero asado.
Si hoy vas a pintarle el ojo a tu daruma
Desde la antigüedad, el daruma nos ha acompañado con el espíritu de "caer siete veces, levantarse ocho". El "Daruma-san ga koronda" de la infancia era divertido por esa tensión seria que generaba. Ahora, de adultos, esa copa y el cordero asado que se disfruta en "Darumaya" en Ueno son un momento de felicidad que alivia el cansancio del día a día. Otra opción no mala sería disfrutar de una noche de risas con amigos con esos juegos nuevos que mencionamos antes.
El daruma, además de ser un amuleto de la suerte, está profundamente arraigado en nuestro "juego", nuestra "comida" y nuestros "lugares de encuentro". Si este año vas a pintarle el ojo a un daruma, aprovecha la oportunidad para conocer toda su profundidad. No solo para que se cumplan los deseos, sino para recargar la energía para el día de mañana. Y si tienes ocasión de visitar Ueno, busca los farolillos rojos. Seguro que allí te espera un "daruma" que te dará una cálida bienvenida.