Atlético de Madrid vs Getafe: Un triunfo sufrido por 1-0 que asegura el tercer puesto en LaLiga
Hay victorias que son un auténtico espectáculo, y luego están las que simplemente consisten en cumplir con el trabajo. El duelo del sábado entre el Atlético de Madrid y el Getafe en el Riyadh Air Metropolitano fue, sin duda, de las segundas. Los hombres de Diego Simeone se arremangaron, sudaron la camiseta para conseguir el resultado y se llevaron un triunfo de oro por 1-0 que les impulsa al tercer puesto de LaLiga. No fue un partido para enmarcar, pero para un equipo que ya tiene un ojo puesto en los cuartos de final de la Champions, fue absolutamente perfecto.
Un fogonazo en la primera parte lo decide
Si alguien pestañeó al principio, se perdió el único gol del partido. A los ocho minutos de juego, el lateral argentino Nahuel Molina sacó a relucir su calidad para romper el empate. Llegando desde atrás al borde del área, conectó un centro atrás perfecto y batió a David Soria con un disparo raso que desató la locura en la grada. Fue un remate que no habría desentonado a un delantero centro consumado, y marcó el ritmo de toda la tarde. Desde el banquillo se podía ver que Simeone sentía que el plan de partido había encajado a la perfección.
Uno podría haber pensado que, después de eso, se abriría la veda. Después de todo, el Atleti venía de endosarle cinco al Tottenham entre semana. Pero esto era otro cantar. Esto era un derbi local ante el Getafe CF, y los de Pepe Bordalás nunca ponen las cosas fáciles. Saturaron el centro del campo, frustraron a los atacantes locales y convirtieron la segunda parte en un auténtico suplicio para los anfitriones. En la zona de prensa se comentaba que Bordalás había pasado la semana ensayando con su defensa específicamente para este escenario.
Los de Bordalás lo ponen cuesta arriba
La narrativa previa a este Atlético de Madrid vs Getafe giraba en torno a la rotación. Con un pie en los ocho mejores de la Champions tras la goleada al Spurs, y un derbi madrileño la próxima semana, Simeone hizo cambios. Jan Oblak se quedó fuera por una molestia muscular, por lo que Juan Musso ocupó su lugar bajo los palos. Pablo Barrios también fue una ausencia destacada; fuentes cercanas al club insinúan que su recuperación está llevando un poco más de tiempo del esperado.
Esa falta de continuidad quizás se notó en la segunda mitad. El Getafe, siempre ordenado y físico, se fue haciendo dueño del partido. Creyeron haber conseguido el empate poco antes de la hora de juego, cuando Abdel Abqar empujó el balón a la red, pero el colegiado ya había señalado falta en la jugada previa. Fue un gran aviso para el Atleti, que desencadenó una media hora final de infarto en la que el Getafe apretó en busca del punto.
Tres claves que decantaron la balanza para el Atleti
- El momento de Molina: El tanto del argentino en el minuto 8 fue el primero de la temporada, y llegó en el momento perfecto, cuando la defensa del Getafe aún se estaba asentando. La puntería de un jugador insospechable marcó la diferencia.
- La serenidad de Musso: El guardameta argentino, que entró por el lesionado Oblak, se mostró firme como una roca. Manejó con criterio su área en los balones parados del tramo final, dando mucha confianza a su línea defensiva.
- Diez minutos de coraje: Unos diez minutos largos de descuento pusieron a prueba los nervios de todos en el Metropolitano. Pero el Atleti se mantuvo firme, echando el resto y celebrando cada despeje como si fuera un gol.
Con el pitido final, las estadísticas dibujaron a un equipo que supo sufrir. El Atleti dominó la posesión con un 66% y remató hasta 16 veces, pero la defensa de cinco del Getafe, con Djené y Domingos Duarte a la cabeza, hizo la vida increíblemente difícil. Para los neutrales, quizás no fue un partidazo, pero para aquellos que aman el ajedrez táctico de un derbi local, resultó fascinante.
Qué supone esto para el tramo final
Este triunfo sitúa al Club Atlético de Madrid con 57 puntos en 28 partidos, superando al Villarreal y afianzándose en los puestos de Champions League. Para el Getafe, la distancia con los puestos europeos sigue siendo de cinco puntos. Se irán con la espina de no haber rascado algo, pero actuaciones como esta a domicilio, limitando las ocasiones claras de un rival de la parte alta, demuestran por qué están cómodamente instalados en la mitad superior de la tabla.
Para Simeone, misión cumplida. Gestionó su plantilla, sorteó un complicado derbi local y mantuvo la portería a cero. ¿El próximo reto? Una visita al Bernabéu. Y después de esta exhibición de coraje y resistencia, da la sensación de que su Atleti está llegando a su pico de forma en el momento justo. El triunfo fue por la mínima, pero en el contexto de una larga temporada de Liga, supo a mucho más.