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Manifestaciones hoy en CDMX: entre el caos vial y el esplendor del arte barroco

Sociedad ✍️ Carlos Hernández 🕒 2026-03-18 10:54 🔥 Vistas: 2

Ángel de la Independencia en la Ciudad de México

Si algo distingue a los chilangos es nuestra capacidad para convivir con el caos. Y este jueves no es la excepción: las manifestaciones hoy en la Ciudad de México arrancaron desde temprano con la CNTE como protagonista, pero también con decenas de concentraciones que tienen tomadas las principales vialidades. Mientras los manifestantes avanzan por Paseo de la Reforma, a un costado del Ángel de la Independencia, uno puede distraerse del tumulto y alzar la vista: ahí, entre consignas y pintas, sigue intacto el legado del barroco novohispano.

Ruta del caos: ¿por dónde no pasar?

La jornada de movilizaciones arrancó pasadas las 9 de la mañana. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) partió del Monumento a la Revolución con dirección a la Secretaría de Gobernación, pero como ya es costumbre, el bloqueo sobre Reforma no se hizo esperar. A eso se suman al menos doce concentraciones más repartidas en puntos como el Zócalo, el Hemiciclo a Juárez y las inmediaciones de la Cámara de Diputados. Si tienes que salir, mejor consulta las alternativas viales porque esto pinta para todo el día.

  • Marcha CNTE: de Monumento a la Revolución a Bucareli.
  • Concentración en el Zócalo: organizaciones campesinas y sindicatos.
  • Bloqueo intermitente en Reforma: a la altura de la Fuente de la Diana Cazadora.
  • Plantón frente a la Secretaría de Gobernación: se prevé que dure hasta la tarde.

Barroco en medio de la protesta

Mientras los contingentes avanzan lento y el metro se abarrota, vale la pena hacer una pausa y mirar los edificios que nos rodean. Justo donde hoy se concentran cientos de maestros, hace tres siglos los canteros tallaban arquitectura barroca con una obsesión por el detalle que aún podemos tocar. El Palacio de Bellas Artes, aunque más moderno, bebe de esa tradición, pero si caminas unos metros hacia la calle de Madero te topas con joyas como la Casa de los Azulejos, un ejemplo perfecto de la fusión entre el barroco y la cerámica poblana.

La escultura barroca también asoma en cada esquina del Centro Histórico. Las fachadas de la Catedral Metropolitana, por ejemplo, están pobladas de santos, ángeles y querubines que parecen moverse con la luz de la mañana. Los canteros indígenas imprimieron su sello en cada pliegue de las túnicas, logrando un mestizaje artístico que no se ve en ninguna otra parte del mundo. Y si hablamos de pintura barroca, basta con cruzar el Zócalo y entrar al Antiguo Colegio de San Ildefonso: ahí los murales de la época virreinal compiten en dramatismo con cualquier consigna pintada en las paredes.

El Ángel, testigo de todo

El monumento que ilustra esta nota, el Ángel de la Independencia, no es barroco —es un héroe del siglo XX—, pero desde su columna vigila cómo la ciudad se transforma. A sus pies hoy hay pancartas y altavoces, pero también familias que se toman fotos, vendedores ambulantes y, si uno aguza el ojo, guías de turistas que explican a los extranjeros por qué esta ciudad es un museo al aire libre. Las manifestaciones hoy son parte de nuestra identidad, igual que las columnas salomónicas y los retablos dorados que esconden las iglesias del centro.

Así que ya sabes: si te toca el tráfico o te cierran una calle, respira hondo y mira hacia arriba. Entre el griterío y el claxon, el barroco sigue ahí, recordándonos que la Ciudad de México nunca deja de sorprender.