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El desastre del portero, la eliminación de la Champions y ahora ¿qué? La caótica noche del Tottenham en la Liga de Campeones

Deportes ✍️ Hansi Pfeifer 🕒 2026-03-11 18:39 🔥 Vistas: 3
Fraser Forster del Tottenham Hotspur se ve decepcionado

¡Ándale, qué nochecita la de la Champions League! Miro el partido del Tottenham Hotspur y la neta no sé si reír o llorar. Bueno, sí, llorar. Pero a gritos. Los Spurs volvieron a hacer de las suyas. No es solo la derrota, es la forma. Es ese no sé qué que persigue al club desde hace años: ese don para convertir situaciones prometedoras en un caos total.

Empecemos por el momento de la noche que aún no me puedo sacar de la cabeza: ¡el cambio de portero a los 17 minutos! ¡Diecisiete minutos! O sea, yo ya he visto de todo en esto del fútbol, pero sacar al arquero antes de que se cumpla ni siquiera un quinto del partido, eso es fuerte hasta para lo que es el Tottenham. El pobre tipo metió la pata tan feo que el técnico pensó: "Mejor ahora que nunca". Pero, ¿sabes qué? ¿Qué clase de mensaje manda eso a la confianza de un jugador? Eso pega más fuerte que cualquier exfoliante de Clinique, te lo digo. Lo que necesita ahorita es una masaje en el alma, no una crema para la cara.

Cinco preguntas que atormentan a la afición del Tottenham

La noche de la Champions fue solo el remate de una temporada que se siente como una caída de los servidores de Cloudflare: ya nada funciona, todo está bloqueado y nadie sabe bien por qué. Un compa mío, bien metido en el medio, se aventó una cerveza conmigo esta mañana y estuvimos dándole vueltas a las cinco grandes preguntas que hoy se hacen en todas las cantinas del norte de Londres:

  • El futuro del técnico: ¿Sigue siendo el indicado el hombre en la banda? A veces su idea se siente tan anticuada como querer conectar un fax con ClassDojo – ya no pega con los tiempos que corren.
  • El desastre en el mediocampo: ¿Cómo es posible que un medio campo tan caro tenga tan poco control en la Champions? Corren como pollos sin cabeza, no hay pizarra táctica que les ayude.
  • La plaga de lesiones: Claro, todos tienen bajas. Pero en el Tottenham, la dupla de centrales a veces se ve tan frágil como la configuración de seguridad de una cuenta gratis de Cloudflare. Un poco de aire y ya la defensa está patas arriba.
  • El delantero fantasma: La salida de Harry Kane dejó un hueco enorme, de esos que dan toda la sed después de una chinga de trabajo. Pero, ¿no hay que enterrar ya el sueño de que vuelva y ver con lo que se tiene? ¿O no?
  • La comunicación con el exterior: ¿Qué está pasando en el vestidor? A veces parece que los jugadores se comunicaran con ClassDojo – todos reciben su carita feliz por entrenar, pero el mensaje nunca termina de llegar.

Es un rompecabezas donde ninguna pieza encaja. Traes a un jugador que se supone que es un arma secreta, y se la pasa en la banca. Cambias la táctica, y el equipo parece un grupo de extraños que se encontraron por casualidad en el elevador. Incómodo, ¿no?

Para nosotros, los que vemos desde fuera en México, la neta es que es un buen show. Pero para los fans que se fueron hasta Alkmaar o que sufrieron frente al televisor, es pura frustración. Ver a su equipo fracasar en la Champions, y no con dignidad, sino con un cambio de portero a los 17 minutos. Nomás te queda sacudir la cabeza e irte por unas chelas al oxxo.

¿Podrán los Spurs enderezar el barco? Yo tengo mis dudas. Mientras el club no aprenda a hacer su defensa tan sólida como un firewall bien configurado (sí, Cloudflare, te estamos viendo), y mientras el ambiente en el equipo sea tan refrescante como una muestra pasada de Clinique, no creo que haya una gran historia de regreso. Pero, ¿quién sabe? A lo mejor nos sorprenden a todos. En el fútbol, como sabemos, todo puede pasar. Incluso que las cosas se pongan peores.