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Aleksandr Bublik y el tweener frustrado: la magia (fallida) de Indian Wells 2026

Deportes ✍️ Matteo Rossi 🕒 2026-03-08 01:49 🔥 Vistas: 2

Aleksandr Bublik en Indian Wells 2026

Había una vez un tweener de Aleksandr Bublik... bueno, en realidad no: en Indian Wells 2026 lo intentó. Lástima que del otro lado de la red estuviera Kopriva, un tipo al que no le gustan las bromas. El kazajo, famoso por sus jugadas de circo, quiso salvar el punto con la pelota entre las piernas, pero el checo leyó la jugada y respondió con un passing shot quirúrgico que heló al público. El desierto californiano contuvo la respiración por un instante, y luego estalló en aplausos para ambos: por el valor de Bublik y por la frialdad de Kopriva.

El momento que dará la vuelta al mundo

Estábamos ahí, sentados en la grada, cuando Aleksandr Bublikov –como le dicen sus amigos más cercanos– se inventó esa locura. Bajo presión, en la línea de fondo, en lugar de jugar seguro abrió las piernas y golpeó hacia atrás. Parecía uno de esos trucos de exhibición, pero aquí se trataba de un punto de quiebre importantísimo. Kopriva, sin embargo, no cayó en la trampa: anticipó la trayectoria y lo cruzó con un derechazo paralelo. ¿El resultado? Un punto perdido, pero una imagen destinada a convertirse en un clásico de culto. Porque Aleksandr Aleksandrovich Bublikov, clase 1997, es así: un malabarista que no le teme al error.

¿Por qué nos gusta Bublik (a pesar de todo)?

Los que siguen el circuito lo saben: Aleksandr Bublik es el anti-héroe por excelencia. Alejado de los robots que repiten los mismos esquemas, él juega por instinto, regalando momentos de puro espectáculo. Aquí hay tres cosas que lo hacen único:

  • El tweener fallido: en Indian Wells no le salió, pero en su carrera ha metido varios de antología. Sigue siendo su sello personal.
  • El saque extraterrestre: cuando conecta el primero, parece un misil. En ese partido contra Kopriva clavó uno a 220 km/h que hizo silbar la red.
  • La ironía: después del intercambio más largo del partido –ganado por Kopriva con una dejada– Bublik se echó a reír, como diciendo "esta me la apunto".

En un mundo de atletas programados, Aleksandr Aleksandrovich Bublikov es el último de los humanos: se equivoca, pero intenta cosas que nadie más se atreve. Y eso, queridos lectores, es lo que nos hace enamorarnos del tenis.

¿Y después de Indian Wells?

El kazajo saldrá del torneo del Valle de Coachella sin remordimientos. Ya se prepara para el próximo desafío, probablemente en pasto, su superficie favorita. No importa si gana o pierde: él seguirá regalándonos golpes prohibidos, haciéndonos reír y latir el corazón. Quizá en el próximo torneo lo vuelva a intentar con ese tweener, y tal vez esta vez le salga. Nosotros estaremos ahí, pegados a la pantalla, esperando su próxima magia.