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Marlaska elige a José Santafé como nuevo DAO de la Policía: "Alguien tenía que dar un paso adelante" tras el escándalo

Nacional ✍️ Carlos Rodríguez 🕒 2026-03-06 13:52 🔥 Vistas: 3
Nuevo DAO José Santafé Arnedo Policía Nacional

El Ministerio del Interior ya tiene sustituto para la poltrona más caliente de la Policía Nacional. En tiempo récord y con el foco mediático aún quemando por el estallido del caso del exDAO, Fernando Grande-Marlaska ha cerrado la crisis con un movimiento quirúrgico pero no exento de simbolismo. El elegido es José Santafé Arnedo, hasta ahora jefe superior de Baleares, un mando de perfil bajo, con tirita en la solapa y los pies en el fango del día a día. Pero, ¿quién es este hombre que llega para apagar el incendio? Y lo más importante, ¿por qué ha aceptado el cargo cuando todo el mundo sabe que es una silla eléctrica?

Un nombre para la estabilidad: José Santafé Arnedo

Olvídense de los focos de Madrid. El nuevo Director Adjunto Operativo se ha curtido en las Islas. Literalmente. Santafé, madrileño de 1965, ingresó en la academia en 1990 y desde entonces ha tejido una carrera sólida, alejada de los cuchicheos de la cúpula. Ha sido inspector en Madrid, comisario en Canarias y, desde julio de 2022, máximo responsable en Baleares. Es, como dicen en el cuerpo, "un tío de la casa", pero de la casa de verdad, no del salón de plenos.

Cuando le preguntaron si había que darle la enhorabuena o el pésame por el nombramiento, no dudó: "La enhorabuena, siempre". Con esa mezcla de lealtad institucional y sentido del deber que ya casi no se estila, soltó una frase que le retrata: "Probablemente no es el mejor momento, es un momento delicado, pero en estas situaciones es cuando tienes que dar un paso adelante, no puedes quedarte al margen". Vamos, que sabía a lo que venía y aún así ha cogido el teléfono.

El fantasma del caso González y la interinidad de Gemma Barroso

Para entender el terremoto, hay que rebobinar solo unas semanas. El anterior DAO, José Ángel González, salió por la puerta de atrás después de que un juzgado de Madrid admitiera a trámite una querella de una inspectora del cuerpo por una presunta agresión sexual. Los detalles de la denuncia, según consta en el sumario, helaron la sangre en los despachos: una "penetración sin consentimiento" y frases para imponer la autoridad como "Oye, que soy el DAO". Una losa demasiado pesada incluso para una institución acostumbrada a los trajes de cuadros.

Desde la dimisión de González el 17 de febrero, el cargo lo ocupaba de forma provisional Gemma Barroso, la subdirectora general de Recursos Humanos, que fue precisamente quien se puso en contacto con la denunciante para ofrecerle protección policial tras conocer los hechos. Barroso ha hecho el trabajo sucio, el de mantener el tipo mientras se cocía el relevo, pero nunca ha estado en la quiniela para el puesto definitivo.

Los frentes abiertos del nuevo mando

Santafé no llega a un despacho tranquilo. El escándalo ha dejado heridas profundas y el ruido de fondo no cesa. Estos son, a grandes rasgos, los desafíos que deberá encarar desde ya:

  • Reconstruir la confianza interna: Tras la salida de su antecesor en semejantes circunstancias, la moral de la cúpula está por los suelos. Necesitará gestos que cohesionen al equipo y alejen los fantasmas.
  • Navegar la tormenta judicial: La instrucción del caso sigue su curso (el 17 de marzo el juzgado ha citado a declarar tanto a la víctima como al denunciado) y cualquier filtración puede reavivar el incendio.
  • Desmarcarse del perfil político: Tendrá que demostrar que su nombramiento no es un parche, sino una apuesta por la profesionalización, y evitar que le señalen como un continuista.

Perfil discreto, mano firme

¿Y qué se le exige al nuevo DAO en su primer día? Lo primero, suturar la herida. Fuentes del ministerio deslizan que Marlaska ha valorado su experiencia en la calle y su conocimiento de la Policía Judicial y Extranjería, áreas sensibles donde las haya. Además, su trayectoria en Baleares le ha dado tablas para gestionar crisis sin aspavientos. No es un teórico de los que escriben manuales; es un tipo que ha liderado dispositivos, que sabe lo que es una noche complicada en una comisaría de playa y un control de fronteras en tiempo real.

La oposición, como era de esperar, ya ha calentado la lengua. En el Partido Popular, Alicia García fue implacable en el Senado: le exigió la dimisión a Marlaska y le preguntó directamente si "Zapatero también le va a imponer al nuevo DAO", en referencia a las sombras del anterior gobierno. Pero la realidad es que el ministro ha jugado esta vez con pies de plomo. Tras barajar otros nombres, como el de la comisaria María Piedad Álvarez de Arriba (actualmente en Telefónica y con una ficha difícil de igualar desde lo público), la balanza se inclinó por Santafé.

Los relojes y el protocolo: el detalle que no falla

En estos días de vértigo, mientras se cerraba el nombramiento y los técnicos informáticos preparaban el despacho, he recordado una conversación con un alto cargo hace unos meses. Me comentaba que en los ascensos relámpago, los detalles marcan la diferencia. No me refiero a los galones, sino a lo que llevas en la muñeca. En un ambiente donde la imagen personal y la precisión son claves, no es raro ver a mandos con equipación seria. De hecho, si uno se fija en los perfiles de los altos funcionarios, proliferan piezas como el IX & DAO 2025 nuevo reloj mecánico automático Warrior de 37mm o el más clásico Ix & dao Ipose 2024 nuevo Reloj de cuarzo Retro, modelos que han entrado con fuerza entre los que necesitan fiabilidad y un punto de estilo sin estridencias. Por supuesto, nada de eso importa si no hay autoridad moral para llevarlo, y Santafé sabe que su primer reto es precisamente ese: restaurar la credibilidad del cargo.

Futuro inmediato: mucho más que un relevo

A sus 60 años, Santafé se enfrenta a la papeleta más complicada de su carrera. Tendrá que lidiar con la instrucción judicial del caso y, al mismo tiempo, reordenar una cúpula que se ha resentido. Su antecesor llegó a ser definido por el propio director general de la Policía como alguien a quien "si no existiera, habría que inventarlo". Una frase que hoy es un peso muerto en la mochila del nuevo responsable.

Por lo pronto, en Baleares deja un vacío. Él mismo lo admitía con su móvil echando humo estos días: "No puedo hablar", repetía una y otra vez. Pero ahora tendrá que hacerlo. Y mucho. La semana que viene promete ser larga, con la vista puesta en ese pleno del Congreso donde Marlaska tendrá que defender no solo su gestión, sino el currículum del hombre en quien ha depositado todas las fichas.

De momento, el nuevo DAO ya está en funciones. Llega sin ruido, con la determinación de quien sabe que lo suyo no es un premio, sino un deber. Veremos si le dejan trabajar.