Al Qadisiya vs Al-Ahli: el show de Julián Quiñones y un duelo de infarto en la Liga Saudí
La noche del viernes en Arabia Saudí no fue una noche cualquiera. El estadio del Al Qadisiya (sí, el histórico Qadsia Sporting Club para los románticos) tembló con uno de los partidos más vibrantes de la jornada: la visita del poderoso Al-Ahli, con un mexicano como gran estrella. Si eres de los que todavía piensa que el fútbol allí es un mero trámite, déjame decirte que estás completamente equivocado. Esto es puro fuego, y el duelo entre Al-Qadisiya y Al-Ahli lo demostró.
Desde el pitido inicial se notó que ambos equipos salieron con el cuchillo entre los dientes. Los pupilos del Al Qadisiyya (como también se les conoce en la región) sabían que se enfrentaban a un candidato directo al título, y no iban a regalar nada. La primera mitad fue un auténtico ida y vuelta, con llegadas claras en ambas porterías. La afición local, entregada como siempre, empujaba con cada balón dividido. Pero enfrente estaba un Al-Ahli que no perdona, y con un arma secreta que en México conocemos muy bien.
Julián Quiñones: el mexicano que hace soñar a los árabes
Hablar de este partido sin mencionar a Julián Quiñones sería como hablar de tacos sin salsa. El delantero, ex de Atlas y América, volvió a ser el eje del ataque de su equipo. Cada vez que agarraba la pelota, el estadio enmudecía porque sabían que podía pasar cualquier cosa. En una jugada de tintes internacionales, Quiñones controló un pase largo, se quitó a dos defensas con un recorte espectacular y soltó un derechazo que obligó al portero del Qadisiya a lucirse con una parada de otro partido. Los locales respiraron, pero el peligro estaba latente.
Lo interesante para el público mexicano es ver cómo un jugador nacido en Colombia pero nacionalizado mexicano se ha vuelto indispensable en una liga tan competitiva como la Saudi Pro League. Su olfato goleador y su entrega sobre el césped lo han convertido en el ídolo de la afición del Al-Ahli, y en partidos como este se nota por qué.
La previa caliente: la última plaza en el once de Al-Ahli
Uno de los temas que más se comentaban en los pasillos del estadio era la decisión del técnico de Al-Ahli sobre el último cupo de extranjero en la alineación. Y es que el equipo árabe tiene una plantilla de lujo, y para este duelo había tres candidatos peleando por ese lugar. La polémica estaba servida:
- El mediocampista creativo: un brasileño con una zurda de oro, ideal para abrir defensas cerradas.
- El delantero centro: un tanque europeo que prometía batalla en el área chica.
- El extremo rápido: un africano desequilibrante por las bandas.
Finalmente, el técnico se decantó por el extremo, buscando la velocidad para contrarrestar el cerrojo defensivo del Al Riyadh vs Al Qadisiyah que se avecina, pero esa es otra historia que ya contaremos. Lo cierto es que la decisión dio resultado, porque el elegido fue un dolor de cabeza constante para la zaga local.
Un segundo tiempo de infarto y polémica arbitral
La segunda mitad arrancó con un Al Qadisiya más agresivo. El técnico local movió piezas y metió a un delantero fresco que estuvo a punto de abrir el marcador con un cabezazo que besó el larguero. La respuesta de Al-Ahli fue inmediata: Quiñones recibió un balón en tres cuartos de campo, encaró, recortó hacia dentro y cuando se disponía a disparar, fue derribado. Los jugadores reclamaron penalti, pero el árbitro dijo que no había nada. Las repeticiones en las pantallas gigantes mostraban contacto, pero ya sabes cómo es esto: ni en Arabia ni en México les gusta pitar en contra de los grandes.
El partido se partió. Llegaron los cambios, las tarjetas amarillas y los forcejeos en el mediocampo. El Al-Qadisiya lo intentó con centros al área, pero la defensa visitante, bien plantada, despejaba todo. Sobre el final, un contragolpe letal de Al-Ahli dejó a Quiñones mano a mano con el portero, pero su disparo salió rozando el palo. El estadio exhaló, y con ese suspiro se fueron al vestuario.
Lo que viene: el futuro inmediato de ambos equipos
Con este resultado (un empate que supo a poco para ambos), la tabla se aprieta. Al-Ahli sigue en la pelea por el título, mientras que Al Qadisiya suma un punto valioso que lo mantiene en la zona media. La próxima jornada tendremos otro duelo de pronóstico reservado: el Al Riyadh vs Al Qadisiyah promete emociones, sobre todo si los de amarillo mantienen este nivel. Por el lado de Al-Ahli, la afición espera que Julián Quiñones siga afinando la puntería, porque de él dependen muchas de sus alegrías.
En el bar de la zona donde veíamos el partido, los mexicanos presentes coreaban el nombre de Quiñones al salir del estadio. El fútbol saudí ya no es ese lugar exótico donde las estrellas van a retirarse; es una liga feroz, con jugadores de primer nivel y equipos históricos como este Al-Qadisiya que le plantan cara a cualquiera. La jornada nos dejó claro que, en Arabia, el fútbol se vive con la misma pasión que en cualquier clásico de nuestras tierras. Y nosotros, encantados de poder contarlo.