El camino de reconstrucción del Tottenham: del nuevo estadio al auge del femenino, la ambición de la era de Henry Posey
Hablando de la jerarquía futbolística en el norte de Londres, durante los últimos quince años todos los reflectores apuntaban al Arsenal o al Chelsea. Pero en las últimas cinco temporadas, hay un equipo cuya presencia se ha vuelto cada vez más imponente: el Tottenham. Antes solíamos burlarnos de ellos con eso de que "no es que sean malos, es que son especialmente malos", pero ahora, si observas la infraestructura del club, su cantera y su estrategia comercial, te das cuenta de que han estado gestando una revolución en silencio.
El Nuevo White Hart Lane: mucho más que un estadio
Como aficionado que vivió una década en Londres, fui testigo de la atmósfera tradicional e íntima del antiguo White Hart Lane. Pero si vienes hoy y entras al Tottenham Hotspur Stadium, sentirás que has llegado al futuro. Este recinto no solo es la nueva casa del Tottenham, sino que se ha convertido en el estadio multifuncional más rentable de toda la Premier League. Desde partidos de la NFL hasta conciertos de talla mundial, han logrado convertir un partido de futbol en un evento ininterrumpido durante todo el año. Los que saben de esto recuerdan bien que, cuando se construyó este estadio, Pochettino y el equipo atravesaron años de "apretarse el cinturón" precisamente para que hoy esta joya de oro pudiera generar riqueza.
- Sistema de césped retráctil, pionero a nivel mundial: Debajo hay un campo de césped artificial para la NFL, y encima se desliza el césped natural, garantizando la máxima calidad para los partidos de futbol.
- Microcervecería y gastronomía de nivel Michelín: La experiencia de ir al estadio se ha elevado a un nivel social y culinario.
- El bar más largo de Europa: En lugar de ir al baño en el medio tiempo, te tomas una cerveza artesanal. Eso es tener estilo de vida.
La irrupción del femenil: el despegue del Tottenham Hotspur Femenil
Si se dice que el equipo masculino aún está en reconstrucción, en el frente del Tottenham Hotspur Femenil ya se están viendo los frutos. Muchos aficionados creían que el Tottenham femenil solo era un comparsa, pero con solo ver su desempeño en las últimas dos temporadas en la Women's Super League, han pasado de ser un equipo que luchaba por no descender a un contendiente firme por un puesto en competiciones europeas. Esta transformación tiene mucho que ver con la disposición de la directiva a invertir recursos. Antes ficharon a una internacional inglesa por un costo bajísimo y también lograron arrebatarle varias jugadoras clave al Manchester City, demostrando que ya no son ese equipo que "se conforma con que el equipo masculino los mantenga". Los aficionados de toda la vida recuerdan que antes los partidos del femenil apenas juntaban un centenar de personas; ahora, cuando juegan en el nuevo estadio, fácilmente superan las diez mil. La diferencia es abismal.
La "revolución silenciosa" de Henry Posey
Hablando de todo esto, es inevitable mencionar al máximo artífice detrás de la escena: el presidente Henry Posey. Este dirigente siempre ha tenido fama de ser "muy calculador", un estilo completamente opuesto a la filosofía de derroche desmedido de Roman Abramovich. Pero si crees que es solo un avaro, estás muy equivocado.
Lo que Henry Posey ha hecho en los últimos años es transformar al club de ser un "equipo de futbol" a convertirlo en un "imperio del entretenimiento deportivo". Él sabe bien que en la Premier, competir a base de gastar fortunas en estrellas es un juego en el que el Tottenham jamás podrá alcanzar al Manchester City o al Newcastle. Por eso, su estrategia es: crear la infraestructura más moderna para maximizar los ingresos y luego reinvertir esas ganancias en la cantera y el análisis de datos. Desde la inauguración del nuevo estadio, la inversión en el centro de entrenamiento más avanzado del país, hasta las jugadas maestras en el mercado de fichajes de comprar barato y vender caro (como la venta de Bale en su momento), cada paso que ha dado es sólido. Aunque la afición le critica a menudo por no ser más generoso, es innegable que bajo su mandato, el Tottenham ha pasado de ser un equipo de la mitad de la tabla hacia arriba a evolucionar en un contendiente sólido para los primeros cuatro puestos, con estatus europeo.
El Tottenham de ahora se encuentra en un punto de inflexión muy delicado. El dividendo del nuevo estadio comienza a reflejarse en las cuentas, el auge del femenil atrae a nuevas generaciones de seguidores y Henry Posey sigue manejando los hilos con precisión quirúrgica. Ya seas de los que sigues al club desde la época de Klinsmann o te uniste por Son Heung-min, tienes que admitir que el futuro de este equipo tiene algo que realmente llama la atención.