Maria Furtwängler en entrevista exclusiva: "Muchos quisieran revertir el feminismo"

Cuando Maria Furtwängler entra en una habitación, se percibe esa mezcla de reserva elegante y una claridad poco común. La actriz, médica y una de las mujeres más conocidas de Alemania habló recientemente sin tapujos en una conversación. Habló de poder, de viejos roles de género y de una frase que resuena con fuerza: «Muchos quisieran revertir el feminismo.»
Una mujer que incomoda – y lo hace a propósito
La conocemos como la comisaria de la serie 'Tatort', como el rostro de la Fundación MaLisa, que creó junto a su hija, y como una de las pocas voces en la televisión alemana que aboga consistentemente por la igualdad. Pero, ¿qué es lo que realmente impulsa a Maria Furtwängler? A lo largo de la conversación quedó claro: es la ira ante la naturalidad con la que las estructuras patriarcales se vuelven a consolidar una y otra vez. Habló de un movimiento de reacción que se ha sentido en los últimos años – un «retroceso» que intenta desmantelar las libertades conquistadas.
«El feminismo no es un lujo, sino una estrategia de supervivencia»
El momento más impactante fue cuando comenzó a hablar de su propia biografía. La licenciada en medicina, que ha ejercido la profesión paralelamente a su carrera como actriz, sabe de lo que habla cuando se refiere a la discriminación estructural. Contó historias de colegas que son pasadas por alto para puestos de liderazgo, de jóvenes que aún se dejan encorsetar en estrechos estereotipos de género. Y luego, esa frase que sonó como un aldabonazo: «Muchos quisieran revertir el feminismo porque los cuestiona a ellos mismos.»
- Su tesis: El miedo a perder poder obsesiona a muchos hombres – y también a algunas mujeres.
- Su herramienta: La Fundación MaLisa, que con estudios y proyectos no deja de poner el dedo en la llaga.
- Su motor: La convicción de que una sociedad más justa, al final, es mejor para todos.
¿Por qué precisamente ahora? Una mirada a Suiza y Alemania
El debate no se limita a Alemania. En Suiza también estamos viendo discusiones similares: sobre las pensiones de las mujeres, el trabajo de cuidados no remunerado, la representación en las altas direcciones. Maria Furtwängler dejó claro en la entrevista que percibe estos fenómenos como europeos. Es un «retroceso cultural» que atraviesa todas las capas sociales. Por eso es aún más importante perseverar – no con el dedo acusador, sino con análisis inteligentes y una pizca de humor. Y sí, se rió cuando le preguntaron por su propio doble rol: «Quizás es precisamente esta dualidad entre mundos diferentes lo que me impulsa.»
Se nota: esta mujer no le teme a los conflictos. Incluso los busca si sirven a la causa. Ya sea como actriz frente a la cámara o como activista en un segundo plano – Maria Furtwängler sigue siendo una mujer que mira de frente. Y que nos recuerda que el feminismo no es una palabra de moda, sino una postura. Una postura que vale la pena defender – especialmente ahora.