Hiroshi Itsuki: La emoción del nacimiento de una nueva canción de “izakaya”. El dúo con Mitsuko Nakamura y por qué “Yokohama Tasogare” y “Chigiri” resuenan hoy
Es tarde, en Shimbashi. Al cruzar la cortina de una taberna, uno imagina la espalda de un hombre bebiendo solo en la barra. Esa escena viene a la mente porque la voz de Hiroshi Itsuki, para nuestra generación, es la personificación misma de la “melancolía adulta”. El otro día, su más reciente trabajo llegó a mis oídos y no pude evitar escucharlo. Incluso si no eres fanático de la enka o la música kayokyoku, este es un disco que no te puedes perder.
El tema del que hablamos es la canción a dúo “Izakaya”, interpretada por el indiscutible maestro Hiroshi Itsuki y la también gran figura de la enka, Mitsuko Nakamura. Al ver este título de “Izakaya”, es imposible que no despierte el interés de cualquier fan de la enka. En aquel clásico “Yokohama Tasagore”, Hiroshi Itsuki pintó una escena melancólica pero hermosa del puerto de Yokohama al atardecer. Si en aquel entonces él cantaba sobre la “ciudad” y la “despedida”, en este “Izakaya” canta sobre un lugar más íntimo, más apasionado, el corazón mismo de las emociones humanas.
Al escuchar esta nueva canción, lo primero que sorprende es su “atmósfera”. El arreglo instrumental es mínimo, lo justo y necesario, lo que hace que el denso entrelazamiento de las dos voces destaque aún más. Es como si, en la esquina de un pequeño bar, un hombre y una mujer con una ligera borrachera platicaran rememorando el pasado. La voz vibrante y apasionada de Mitsuko Nakamura, pulida con carácter, y el “estilo llorón” de Hiroshi Itsuki, refinado por la experiencia, se fusionan con un equilibrio perfecto.
Aquí, inevitablemente, viene a la mente otro de sus grandes éxitos, “Chigiri”. Como simboliza la frase “Si no te hubiera conocido aquel día, tal vez sería mejor”, en ella hay un cuestionamiento al destino y una aceptación de un “vínculo” ineludible. Han pasado muchos años desde entonces, y en este “Izakaya” se canta sobre un “lazo” más tranquilo, y a la vez profundo, que casi se asemeja a la resignación, como el que existe después de ese apasionado “Chigiri”.
Por eso mismo, esta nueva canción trasciende el marco de un simple dúo y resuena como la culminación artística de Hiroshi Itsuki. El artista que se convirtió en el favorito de su época en los 70 con “Yokohama Tasagore”, y que estableció la estética del hombre maduro en los 80 con “Chigiri”, ha llegado ahora, en la era Reiwa, a un nuevo nivel artístico al contar con la compañera ideal, Mitsuko Nakamura. No sería una exageración decir que esta es la forma más pura del tema de las “emociones humanas”, el corazón del género enka.
Observando la escena musical actual, con el auge del streaming y el resurgimiento del “city pop” y la música kayokyoku entre las generaciones jóvenes, este “Izakaya” lanzado por un gigante como Hiroshi Itsuki, es a la vez un homenaje a sus grandes éxitos del pasado como Yokohama Tasagore y Chigiri, y presagia su consolidación como un nuevo estándar.
Vamos a desglosar un poco el encanto de esta canción:
- Un mundo lírico impregnado de ambiente Showa – Elementos como el “whisky”, la “copa” y la “lluvia” que aparecen en la letra, realzan la emoción como si fueran una escena de una película.
- El dúo imbatible de Hiroshi Itsuki y Mitsuko Nakamura – La “reacción química” que se produce cuando estos dos artistas, cada uno con una carrera tan sólida en solitario, se inspiran mutuamente en su forma de cantar, es el mayor atractivo de esta canción.
- El eco que invita a imaginar la “continuación” – Existe una profundidad que despierta la imaginación: quizás el protagonista de “Yokohama Tasagore” es el que, con el paso del tiempo, se encuentra en este izakaya.
Al final, una gran canción siempre te acompaña suavemente en los momentos de vulnerabilidad. Después del trabajo, en una noche en la que recuerdas el pasado, o cuando quieres brindar en silencio con alguien especial… “Izakaya” encaja a la perfección en escenas como estas. Desde la era Showa hasta la Reiwa, aunque los tiempos cambien, las “historias de hombres y mujeres” que canta Hiroshi Itsuki seguirán siendo una luz en nuestros corazones.
Si aún no la has escuchado, te invito a que te pongas los audífonos en la tranquilidad de la noche y te sumerjas en el mundo dramático que tejen Hiroshi Itsuki y Mitsuko Nakamura. Seguro encontrarás tu propio “izakaya”.