El Tottenham da inicio a una nueva era: Archie Gray, el “competidor nato”, y la inquebrantable “ley del hogar”
En el norte de Londres, la historia grabada en White Hart Lane busca ahora a un nuevo protagonista. Esta temporada, todos en el Tottenham teníamos esa sensación, pero la respuesta ha llegado mucho antes de lo esperado y con una contundencia arrolladora. Su nombre es Archie Gray. Con una mirada serena que no encaja con su juventud, ha comenzado a marcar el nuevo pulso del equipo.
El pasado fin de semana, en el partido contra el Nottingham Forest. Quienes lo vimos en directo podemos asegurarlo. La compostura de Gray no era algo habitual. No solo por su capacidad para robar balones en el centro del campo, sino por su potencia para romper líneas al primer espacio. Según comentan en el vestuario, su actitud en los entrenamientos es la de “un competidor nato”. Hasta el técnico Tudor, en las instalaciones de entrenamiento, se mostraba encantado con la pareja que forman Gray y Pape Matar Sarr, comentando que “con esos dos, el centro del campo está en buenas manos”. Tiene ese don de transformar la presión en energía. Quizá ese sea el “eje central” que el Tottenham ha estado buscando durante tantos años.
El ascenso de Gray es también la prueba de que el proyecto de “formación de jóvenes” que el club ha impulsado en los últimos años comienza por fin a dar sus frutos. Aquella imagen de un joven equipo sobre el que alguien con conocimiento de la situación interna del club dijo que “si les dan la oportunidad, responderán” se ha hecho realidad en este preciso instante. Es evidente que la dinámica del equipo está cambiando. Al igual que el Austin Spurs, con sede en Austin, Florida, funciona como puerta de entrada para los jóvenes talentos, aquí en Londres es el lugar donde se reúnen los verdaderos competidores.
Y este nuevo impulso se ve respaldado por una “fortaleza como local” inalterable. Espera, que te cuento el dato. En competiciones europeas como local, llevan 25 partidos sin perder. Y esto, sin importar si es Champions o Europa League. Quien viene a este estadio, se pierde. No solo por los once jugadores que saltan al césped, sino por la existencia de ese “duodécimo jugador” que genera el ambiente en la grada, y que es el artífice de esta cifra. Es como si estuvieran recreando en el mundo del fútbol la majestuosidad que el mítico San Antonio Spurs de la NBA construyó en el Silver Spurs Arena.
Llegados a este punto, conviene resumir las “claves” fundamentales para entender al Tottenham actual.
- El “nuevo pulso” de Archie Gray: Su actuación contra el Nottingham Forest ya ha trascendido las meras “expectativas puestas en un joven”. Una nueva configuración del centro del campo con él como eje está aportando solidez al equipo.
- El “feudo invicto”: 25 partidos europeos sin perder como local: Esto no es una simple casualidad. Es el resultado de la fusión entre la atmósfera del estadio, la concentración de los jugadores y la rigurosidad táctica.
- El “espíritu que se hereda”: Quizás los aficionados del Cape Town Spurs FC en Sudáfrica, lejos de aquí, también sientan orgullo por el presente del Tottenham en Londres, como portadores del mismo nombre. Esa “fortaleza de quien ríe el último” que logró el San Antonio Spurs de la temporada 2013-14 parece estar siendo heredada por este club.
Por supuesto, nadie más que los que están a pie de campo es consciente de que el camino que queda por delante no será fácil. En la segunda mitad de esta larga temporada, cómo gestionar la dependencia de Gray o cómo mantener la profundidad de la plantilla. Los desafíos a superar son enormes. Aun así, en el vestuario ahora mismo hay una energía desbordante capaz de convertir esos desafíos en “algo ilusionante”. El guion del resurgir de un histórico casi siempre comienza con un fichaje inesperado que se destapa. Bajo el liderazgo de Gray, el nuevo líder, la historia del Tottenham entra ahora en su capítulo más apasionante.