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Zoo Zúrich: ¡Ahora hay salchicha de guisantes y pingüinos en directo!

Regional ✍️ Lukas Meier 🕒 2026-04-03 19:04 🔥 Vistas: 2

Imagínate la escena: estás en el Zoo de Zúrich, brilla el sol, los niños ríen y el aroma que sale de la parrilla te atrapa. Pero no huele exactamente como antes. No huele mal, solo diferente. Y es que el Zoo de Zúrich ha reinventado su legendaria salchicha de zoo, pasándola a base de guisantes. El resultado es una salchicha de guisantes compuesta al 50% de carne y al 50% de guisantes. Y te lo dice un viejo amante del zoo: no es renunciar a nada, es una mejora. Jugosa, sabrosa y con una huella de carbono más pequeña que mi bolsillo después de visitar el restaurante de la Sala Masoala.

Vista del paisaje antártico del Zoo de Zúrich con pingüinos

Donde antes se asaba la cervelat, hoy se fríen los guisantes

Un insider de la cocina del zoo me ha revelado que estuvieron meses ajustando la textura hasta dar con la perfecta. Ni mucho menos desmenuzable como la mayoría de salchichas vegetales, sino con su punto de mordida. La salchicha climática —así se llama oficialmente— es el resultado de una alianza con agricultores locales del este de Suiza. Ellos suministran ahora guisantes verdes, que antes no tenían nada que ver con un puesto de barbacoa en el Zúrichberg. El dieci allo zoo Zúrich, el famoso pack de diez, a partir de ahora es más respetuoso con el clima. Y no se nota en el sabor, sino en la conciencia tranquila.

¿Qué cambia exactamente? Mira:

  • Salchicha de carne 2.0: Mitad carne de granja ecológica de la región, mitad guisante. Mismo precio, menos impacto.
  • Salchicha 100% vegetal: A base de guisantes, con ahumado y pimentón. Para quienes no quieren nada de origen animal.
  • Siguen igual: El rösti, la ensalada y la tarta de zanahoria de Zúrich. Son sagradas.
  • Novedad en la oferta: Una retransmisión en directo de los pingüinos desde la Sala Antártida. Te sentirás como en National Geographic en vivo.

TV pingüino: alimentación, cortejo e incubación de huevos, 24/7

Hablemos de los pingüinos. El Zoo de Zúrich acaba de estrenar un documental muy fresco, no en el cine, sino en línea. Puedes ver a los pingüinos rey las 24 horas del día mientras deambulan por su Antártida artificial, se acicalan las plumas o cuidan de sus crías. Sin comentarios, sin música, solo la presencia tranquila de estas aves. Te digo: es perfecto para un momento de calma por la tarde, cuando los niños ya están en la cama. O para mostrar a los pequeños cómo un pingüino calienta su huevo. El zoo no lo cuenta, pero creo que lo que buscan es simplemente entusiasmar a más gente con estos animales. Y funciona. Porque cuando ves a un pingüino padre hacer rodar su huevo entre las patas… te enterneces.

Tras las cámaras hay una instalación de alta tecnología con doce grados bajo cero, máquinas de nieve y una piscina de agua que hace que casi olvides que el Zúrichberg está a solo unos kilómetros. Una antigua empleada me contó que los pingüinos no se enteran del debate sobre la salchicha climática: ellos solo disfrutan con el pescado fresco del mar del Norte. Pero para nosotros los humanos, la sensación es buena: podemos apoyar el zoo sin sentir remordimientos en el puesto de salchichas.

Una transformación que no cuesta encontrar

Mira, yo he vivido el Zoo de Zúrich en todas las épocas del año. Desde las antiguas instalaciones de la Bederstrasse hasta el actual parque moderno con la Sala Masoala. Y nunca había visto un cambio tan natural como el de las salchichas. El zoo no te impone nada. Puedes seguir pidiendo la salchicha de antes, pero sabrá diferente porque lleva menos carne. O pruebas la versión de guisantes. Mi consejo: elige la salchicha climática, échale una buena cucharada de mostaza y no notarás la diferencia. Prometido.

Como tantas veces en la vida: las mejores ideas son las que ni se notan. El zoo no hace aspavientos con su sostenibilidad. Simplemente aplica lo que llevaba tiempo siendo necesario internamente. Las nuevas salchichas son de proximidad, más respetuosas con el clima y más baratas de producir, y el dinero ahorrado se reinvierte en el cuidado de los animales. Así que todos ganan. Ve el domingo, disfruta de un dieci allo zoo Zúrich en la mano, y luego mira a los pingüinos mientras hacen el gamba. Así es el Zúrich que tanto nos gusta.