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Omán en el ojo del huracán: ¿Qué significan los ataques con drones para el Golfo y la economía mundial?

Internacional ✍️ Lars Henriksen 🕒 2026-03-03 05:50 🔥 Vistas: 3
Golfo de Omán con petroleros

Era una imagen familiar para quienes siguen las tensiones en el estrecho de Ormuz: un petrolero envuelto en llamas. Pero el ataque de principios de semana fue diferente. Por primera vez, el Cuerpo de Guardias de la Revolución de Irán ha utilizado con éxito un dron naval, un llamado "buque kamikaze", contra un objetivo en el golfo de Omán. No solo afecta al transporte marítimo, sino que envía ondas de choque por toda la región y nos obliga a fijarnos en un país a menudo pasado por alto: Omán.

El imposible equilibrio

Omán ha desempeñado durante décadas el papel de mediador neutral en el Golfo. Mientras Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos intensificaban el conflicto con Irán, Mascate mantenía las puertas entreabiertas. Pero con los recientes ataques –primero contra un "petrolero fantasma" con vínculos con Israel, y ahora contra un buque cisterna de combustible–, al sultanato le resulta más difícil mantener el equilibrio. Varios de los barcos atacados navegaban con pabellón de conveniencia, pero el transporte marítimo en aguas omaníes se ha visto afectado, y eso lo notan todos. He hablado con varios capitanes que ahora se plantean evitar las rutas más expuestas, aunque eso cueste tiempo y dinero.

Consecuencias económicas: del seguro a los billetes de avión

Para el sector empresarial, el cálculo es sencillo: cada vez que un dron o un misil sobrevuela el golfo de Omán, sube el precio del crudo y las primas de seguros. Oman Air, que tiene rutas tanto a Asia como a Europa, puede esperar tiempos de vuelo más largos y derechos de sobrevuelo más caros si el espacio aéreo se declara peligroso. Pero no solo se ve afectada la aviación. Toda la cadena logística de buques portacontenedores y petroleros está bajo presión. Hablamos de una región por donde pasa el 20 % del petróleo mundial. Si las aseguradoras tiran de la manguera, podríamos ver un cuello de botella que se notaría en el surtidor de gasolina en España.

El deporte como contraste

Mientras el mundo contiene la respiración, la selección de fútbol de Omán intenta concentrarse en el césped. El equipo se ha hecho un nombre en los últimos años en el fútbol asiático y sueña con clasificarse para el Mundial. Sin embargo, ahora entrenan a la sombra de las acciones militares. Al mismo tiempo, la selección de críquet de Omán se prepara en Mascate: el críquet es casi una religión en el Golfo, y Omán ha sorprendido a muchos con sus actuaciones en torneos T20. El deporte se utiliza a menudo como poder blando, pero ahora se trata más de mantener a los jugadores alejados de las noticias sobre drones y precios del petróleo.

Cuando la cultura pop se encuentra con la geopolítica

Es revelador que, cuando los españoles buscan "Omán" en estos días, aparezcan tanto noticias sobre ataques con drones como Omanyte, el pequeño Pokémon fósil. Puede sonar absurdo, pero muestra los intereses tan diversos que puede despertar un nombre. Para algunos, Omán es un punto geopolítico conflictivo; para otros, un sueño vacacional (Omán ha reabierto sus puertas al turismo); y para las generaciones más jóvenes, quizás solo un Pokémon que puede revivirise con un trozo de ámbar fosilizado. Pero bajo todo ese ruido digital subyace una realidad en la que personas y barcos están en peligro.

¿Qué está en juego para Omán?

Para comprender lo que Omán puede perder, debemos examinar sus activos estratégicos:

  • El estrecho de Ormuz: El cuello de botella más importante del mundo para la exportación de petróleo.
  • Neutralidad diplomática: Anfitrión de negociaciones secretas entre EE. UU. e Irán.
  • Un sector turístico en crecimiento: Mascate y Salalah atraen a un número creciente de viajeros europeos.
  • Ambiciones deportivas: Fútbol y críquet como orgullo nacional y poder blando.

La cuestión es cuánto tiempo podrá Omán mantener su rumbo neutral. El gobierno de Mascate ya ha condenado los ataques, pero al mismo tiempo ha invitado al diálogo. Es un baile difícil: por un lado, hay que mantener la relación con Irán; por otro, proteger sus propias aguas y los intereses de sus aliados occidentales. Preveo que veremos una mayor cooperación marítima entre Omán y las fuerzas navales occidentales, pero de manera discreta, como Omán hace siempre las cosas. Porque aunque los drones hagan ruido, la verdadera lucha por el poder a menudo tiene lugar a puerta cerrada.