Mikael Frisell: "Los suecos deben estar preparados para tres años de guerra – ahora va en serio"

No es un martes cualquiera en la Dirección General de Protección Civil. Cuando me reúno con Mikael Frisell, director de preparación con más de veinte años de experiencia en gestión de crisis, noto que la situación es más grave que nunca. Su mensaje es claro como el agua: debemos prepararnos para una guerra prolongada – de hasta tres años – y eso empieza en casa, en la despensa.
– No se trata de crear pánico, sino de despertar de nuestro letargo. Vivimos en una nueva era, afirma Mikael Frisell, inclinándose sobre la mesa de reuniones.
Los informes de las últimas semanas desde el exterior, con el aumento de las tensiones en el Mar Báltico y la guerra en Ucrania entrando en su tercer año, han llevado a la dirección a endurecer su tono. Junto con las Fuerzas Armadas, lanzan ahora un llamamiento conjunto: el pueblo sueco debe ser autosuficiente durante al menos una semana – pero en realidad, se trata de pensar a largo plazo.
"Olvídate de dos días – ahora hablamos de tres años"
Antes hablábamos de 72 horas. Pero según Mikael Frisell, eso ya no es suficiente. Señala los recientes análisis de inteligencia que circulan en los altos círculos de seguridad: una guerra moderna es prolongada, desgastante y afecta a toda la sociedad.
- Agua y comida: Al menos dos semanas de alimentos no perecederos y bebida, pero lo ideal es ir creando una reserva que dure varios meses.
- Calefacción y electricidad: Disponed de soluciones alternativas: hornillos de camping, lámparas de queroseno, pilas y, si es posible, una cocina de leña.
- Medicinas e higiene: Aseguraos de tener un extra de vuestros medicamentos recetados, además de un buen botiquín de primeros auxilios.
- Información y comunicación: Una radio a pilas (de onda media) vale su peso en oro cuando falla la red.
- Seguridad para niños y mayores: Hablad en familia, practicad cómo arregláoslas sin electricidad y comprobad cómo están los vecinos.
– Puede parecer abrumador, pero empezad con una cosa cada vez. La próxima vez que vayáis a comprar, echad un paquete extra de copos de avena y un par de garrafas de agua, dice Mikael Frisell con una sonrisa torcida.
La cooperación vecinal será clave
Algo que me llama la atención mientras le escucho es que la resiliencia de la sociedad se basa, fundamentalmente, en las relaciones personales. Mikael Frisell cuenta que la dirección está trabajando ahora para apoyar a las comunidades de propietarios y asociaciones vecinales en la elaboración de sus propios planes de emergencia.
– No podemos estar en todas partes al instante. Es el vecino quien ve si necesitas ayuda, o tú quien observa que el anciano del tercero no ha encendido la luz en dos días. Ahí es donde se construye la resistencia.
En la calle, fuera de la oficina, me encuentro con algunos habitantes de Estocolmo que ya han empezado a pensar de otra manera. "Este fin de semana compré un garrafa de agua y una radio de manivela. Parece un poco irreal, pero a la vez es un alivio estar preparada", dice una madre treintañera. Un hombre mayor con un perro recuerda los tiempos de la Guerra Fría: "En aquella época, todos tenían refugios y conservas en el sótano. Hemos descuidado eso, pero ahora toca desempolvar ese conocimiento".
¿Qué le dices a quien piensa que esto es una exageración?
– Entiendo ese sentimiento. Es reconfortante pensar que lo peor no sucederá. Pero, al mismo tiempo, nuestro entorno ha cambiado rápidamente, y nuestra misión es asegurarnos de que Suecia se mantenga firme pase lo que pase. Estar preparado no es tener miedo – es ser fuerte.
Mikael Frisell se levanta y agradece la conversación. Tiene que ir a una reunión con representantes del sector alimentario y energético. El trabajo para hacer a Suecia más resistente está en pleno apogeo, tanto a nivel institucional como en las cocinas de cada hogar.
Para quien quiera saber más: La Dirección General de Protección Civil ha actualizado sus sitios web con listas de verificación concretas, y este otoño se espera una campaña nacional de información. Hasta entonces, vale el simple lema de Mikael Frisell: "Empezad poco a poco, pero empezad ya".