¡Manny Ramírez la manda a volar en un partido de liga amateur! A sus 53 años, la leyenda del poder imparable sigue más viva que nunca
¡Un momento, un momento, esperad! ¿Todavía quedaba un monstruo así suelto?
El otro día, en un partido de liga amateur en algún lugar de Japón. Sobre el terreno de juego se alzaba, sin duda, una "leyenda". Manny Ramírez, que contribuyó a las victorias de los Medias Rojas y los Indios en la Serie Mundial y acumula 555 jonrones en las Grandes Ligas. Sí, ese Manny Ramírez, en marzo de 2026, sigue mandando la pelota fuera del estadio en el béisbol amateur (¿?) japonés.
Según los rumores, su hijo, Manny Ramírez Jr., tiene algo que ver con esta aparición. ¿Padre e hijo juntos en Japón? He visto las imágenes y, aunque no me lo creía, su potente swing, impropio de sus 53 años, está más vivo que nunca. No, diría que con los años, ese particular tempo suyo de "¡ya era hora!" que aterrorizaba a los lanzadores, se ha vuelto aún más maduro. El lanzador sería un aficionado, pero, aun así, cuando la bola hace contacto con su bate, viaja a "otra dimensión". Al ver el batazo, que se fue directo a la parte media de la grada, hasta los jugadores del equipo contrario que le estaban vacilando rompieron a aplaudir.
Recordadlo bien. Su leyenda como jugador no son solo números. Es uno de los artífices que rompieron la maldición del Bambino con la victoria de los Medias Rojas en 2004. En 2008, tuvo una actuación demencial con un promedio de .396. Pero bueno, para los veteranos de nuestra generación, lo que más recordamos es su faceta de "problemático", ya sea haciendo el tonto en defensa o entrando en la lista de lesionados de forma misteriosa.
Pero así era Manny. En cada momento, él era "Manny". Estaba con el codo apoyado en la pared del dugout con cara seria y, al instante siguiente, soltaba un jonrón histórico. Ese contraste es lo que le hizo ganarse el cariño de todos. Como este batazo de la liga amateur. Seguro que los que estaban alrededor se quedaron con la boca abierta pensando "¿va a batear así de verdad?", pero al mismo tiempo, en el fondo, asintieron: "esto es calidad de verdad".
Repasemos brevemente su carrera:
- 555 jonrones en su carrera, promedio de .312 (15º en la historia de las Grandes Ligas)
- 12 veces seleccionado para el Juego de las Estrellas, 9 premios Bate de Plata
- Campeón de la Serie Mundial en 2004 y 2007 (Medias Rojas)
- Y, sobre todo, esa alegre melena rasta y ese aire de estar siempre mascando algo.
Ahora tiene 53 años. Está claro que debe ser difícil seguir las rectas de las Grandes Ligas. Sin embargo, de esta manera, en un rincón de Japón, aunque sea a nivel amateur, nos regala un batazo con su sello inconfundible. Solo por esto, los que hemos seguido el béisbol desde las eras Showa y Heisei, no podemos evitar emocionarnos.
Y pensar que el nombre de Manny Ramírez fuera tendencia en Japón, ¿quién lo iba a decir? Hace unos años se rumoreaba que estaba de mánager-jugador en una liga independiente de Estados Unidos, pero nunca imaginamos que aparecería en el béisbol amateur japonés. Su hijo, Manny Ramírez Jr., aún es joven. Quizás, viendo a su padre, algún día aspire a llegar al estrellato profesional.
En cualquier caso, deberíamos disfrutar de este milagro que tenemos ante nosotros. No se sabe cuándo ni dónde volverá a mandar la pelota a la grada. Puede que un día, en el parque de tu barrio, mientras haces cola en las jaulas de bateo, te encuentres con que el señor de al lado es, nada más y nada menos, que Manny Ramírez.
Manny seguirá siendo "Manny". Para los aficionados al béisbol, no hay nada mejor que eso.