Jürgen Habermas fallece: adiós al filósofo de la Escuela de Frankfurt
Adiós a Jürgen Habermas, el pensador que marcó el siglo XX
Jürgen Habermas, uno de los filósofos más influyentes de nuestro tiempo, ha fallecido a los 96 años. El heredero de la Escuela de Frankfurt murió plácidamente rodeado de su familia, dejando un vacío irremplazable en el panorama cultural mundial. La noticia, difundida ayer, no solo ha conmocionado a Alemania, sino a toda Europa, y especialmente a Italia, donde su pensamiento siempre encontró un terreno fértil.
Nacido en Düsseldorf en 1929, Habermas atravesó el siglo corto y el siguiente con la fuerza de las ideas. Su filosofía nunca permaneció encerrada en una torre de marfil: quiso interpretar la sociedad, la democracia, el papel de la comunicación. Durante décadas fue el referente de la teoría crítica, continuando el legado de Horkheimer y Adorno con una mirada siempre puesta en el presente.
Los pilares de su pensamiento hoy son más actuales que nunca:
- La esfera pública como espacio de discusión racional, capaz de generar opinión democrática.
- La teoría de la acción comunicativa, fundamento de una sociedad en la que el diálogo prevalece sobre la imposición.
- La defensa del proyecto europeo y del constitucionalismo, vistos como diques de contención frente al nacionalismo y los populismos.
- El diálogo incesante con los grandes del siglo XX, desde Rawls hasta Derrida, pasando por la tradición marxista.
En Italia, Habermas era como de casa. Sus libros – desde Historia y crítica de la opinión pública hasta Facticidad y validez – han sido leídos y discutidos como pocos. Filósofos italianos como Giacomo Marramao lo han recordado con cariño: «Un gigante, un amigo». Su presencia en congresos, sus conferencias en Roma, Milán y Bolonia formaron a generaciones de estudiosos. También la política italiana lo citó a menudo, especialmente cuando se trataba de defender la integración europea y los valores constitucionales.
Al analizar su obra (análisis del legado de Jürgen Habermas), uno se da cuenta de lo vigente que sigue siendo su enseñanza. Para quienes se acercan por primera vez a su pensamiento, una guía básica (guía esencial sobre Habermas) podría partir del concepto de "acción comunicativa": una idea sencilla pero poderosísima, según la cual la sociedad se sostiene en la capacidad de los individuos para entenderse a través del lenguaje. Pero, cómo aplicar hoy estas herramientas (cómo utilizar el pensamiento de Habermas hoy)? En una era de redes sociales y polarización, su teoría nos invita a redescubrir el diálogo auténtico, libre de distorsiones y relaciones de poder.
Habermas nunca fue un filósofo abstracto. En los últimos años, no ahorró críticas a la deriva neoliberal y al euroescepticismo. Creía en una Europa política, capaz de contrarrestar la globalización. Su voz, serena pero firme, se echará de menos en estos tiempos turbulentos.
Con él se va un pedazo del siglo XX, pero sus ideas permanecen. Como alguien escribió, la filosofía no sirve para consolarnos, sino para hacernos más libres. Y la de Habermas fue una filosofía de la libertad, fundamentada en la razón y el diálogo. Hoy, al despedirle, solo podemos agradecerle por habernos enseñado a pensar.