Warriors vs Timberwolves: Un Curry explosivo con 40 puntos destrozó a Minnesota, a pesar de los 31 de un Anthony Edwards imparable
Esta noche, los Warriors recibieron a los Timberwolves en el Chase Center en un partido que me hizo saltar del sillón más de una vez. Antes del juego, muchos decían que los jóvenes de Minnesota podrían dar la sorpresa, pero apenas empezó el partido, Curry los puso en su lugar. El ritmo fue tan rápido que no había tiempo ni para pestañear. Al final, los Warriors se llevaron una victoria contundente que los consolida en el Oeste.
Curry, imparable: la defensa de los Wolves, sin aliento
Stephen Curry fue el amo y señor de la noche. Terminó con 40 puntos, incluyendo 8 triples que dejaron a la defensa de los Timberwolves completamente desorientada. El tercer cuarto fue una locura: Curry se despachó con 17 puntos, acertando 4 de 5 desde la línea de tres, con un par de lanzamientos desde medio campo que simplemente no tuvieron defensa. Por el lado de Minnesota, Anthony Edwards lo dio todo, metiéndose constantemente a la pintura para buscar la falta, pero tras un tramo del tercer período donde la diferencia se disparó, el equipo se vino abajo y ya no pudieron acercarse en el marcador.
La zona pintada de los Timberwolves fue totalmente dominada. Julius Randle terminó con apenas 14 puntos, con un pobre 5 de 14 en tiros de campo, sin encontrar respuestas ante la defensa de Draymond Green y Kevon Looney. Green estuvo cerca del triple-doble (8 puntos, 9 rebotes, 12 asistencias) y aportó 3 robos en defensa, cortando constantemente el ataque de Minnesota.
La fluidez colectiva de Golden State contrasta con el desorden de Minnesota
La circulación de balón de los Warriors fue de manual. Sumaron 34 asistencias en equipo, y desde la banca, Brandin Podziemski aprovechó la oportunidad al máximo con 18 puntos, incluyendo 4 de 5 en triples, convirtiéndose en el factor sorpresa. En cambio, los Wolves apenas registraron 21 asistencias. La mayoría del tiempo, Edwards intentaba cargar con el equipo, ya fuera conduciendo hasta el aro o pasando el balón, pero sus compañeros estuvieron muy fríos desde la larga distancia. El equipo solo convirtió 9 de 31 triples, con un porcentaje inferior al 30%. Con esa producción ofensiva, es imposible competir.
Para los Timberwolves, este partido fue una lección invaluable de cómo usar lo aprendido del duelo contra los Warriors. Si quieren llegar lejos en los playoffs, necesitan resolver el problema de la segunda opción anotadora cuando Edwards recibe dobles marcas. La amenaza ofensiva de Rudy Gobert en la pintura es limitada y la banca no aporta de manera consistente. El ataque es demasiado unidimensional, y los Warriors, que lo sabían, cerraron la defensa para obligarlos a tirar de fuera. Fallaron, y al contraataque, Golden State liquidó el partido.
Las cifras que dejó el partido
Repasando las estadísticas, hay varios puntos clave que destacar:
- Curry alcanzó por octava vez esta temporada la marca de 8 o más triples en un partido, ampliando su ventaja como el líder histórico en este rubro.
- Edwards encadenó su séptimo juego consecutivo con 30+ puntos, rompiendo el récord de la franquicia de los Timberwolves que ostentaba Kevin Garnett. Lástima que su actuación quedó en un esfuerzo personal sin recompensa.
- Los Warriors tuvieron un 50% de efectividad en triples (21 de 42), mientras que los Wolves se quedaron en un pobre 29% (9 de 31). Esa diferencia fue la clave del partido.
- Puntos de segunda oportunidad: Warriors 17, Timberwolves 8. Demostrando la mayor efectividad de Golden State tras capturar el rebote ofensivo.
En la próxima jornada, los Warriors visitarán Denver para enfrentar a los Nuggets. Habrá que ver si mantienen la buena racha. Por su parte, los Wolves regresan a casa para recibir a los Blazers, necesitados urgentemente de una victoria que levante la moral. Al final, este gran duelo entre Warriors y Timberwolves demuestra una vez más que, en la NBA, la química de equipo siempre pesa más que el talento individual.