Del pijama al escenario de Eurovisión: Veronica Fusaro lanza "Alice" para representar a Suiza en la edición 2026
Hay momentos que se sienten como un relámpago cálido. Justo uno de esos acaba de experimentarlo Veronica Fusaro. La música de Thun, que hasta hace poco escribía canciones en pijama en la mesa de la cocina, de repente se encuentra bajo los reflectores del escenario musical más grande de Europa. Desde esta mañana, su canción "Alice" ya está disponible, y todo apunta a que este mismo tema representará a Suiza en el Festival de Eurovisión 2026. Aún no es oficial, pero quien haya estado atento a los movimientos en la industria musical suiza estos últimos días, lo sabe: huele a que podría ser el Gran Premio.
Un viaje de la mesa de cocina al centro de atención
Hace unos años, Veronica Fusaro aún estaba en su pequeño departamento en Berna, escribiendo melodías que casi ni se atrevía a reproducir en voz alta. Hoy, todo el mundo habla de ella. El equipo de Eurovisión ya se ha movido: "Alice" es la canción que los responsables han manejado como un secreto a voces durante semanas. Y ahora que el sencillo se ha publicado oficialmente, se entiende por qué. Es esa mezcla de voz frágil con un ritmo contundente, justo lo que en Malmö, o donde sea que se celebre el concurso en 2026, llega al alma. ¿La historia detrás de esto? Típico de Fusaro: grabó la primera demo a las tres de la madrugada, en pijama, porque la melodía simplemente no se le salía de la cabeza. De esas noches a veces surgen los sueños más grandes.
Lo que hace tan especial a "Alice"
La canción no es el típico refrito de balada power para Eurovisión. Vive de una presión sutil, de frases que se adhieren como un estribillo pegajoso en la brisa veraniega. Se nota que Fusaro no solo canta, sino que también produce: los ritmos son limpios, los silencios están perfectamente medidos. Quien escuche con atención, descubrirá capas:
- Voz: Cálida, pero con cierta urgencia, como si te susurrara directamente al oído.
- Letra: Trata sobre una Alicia que cae a través del espejo, pero no persigue a ningún conejo, sino que busca su propio camino. Típico de Fusaro: poética, pero sin caer en lo cursi.
- Producción: Pop suizo moderno que puede competir a nivel internacional, sin ese típico "aburrimiento de radio local".
Precisamente esta combinación podría ser el as bajo la manga este año. Los fans de Eurovisión en los foros ya están especulando: ¿Conseguirá Suiza, tras la victoria de Nemo en 2024, volver a estar entre los cinco primeros? Con Veronica Fusaro, eso ya no sería un deseo piadoso.
Por qué es la indicada
En los últimos años, la selección suiza para Eurovisión fue a menudo una lotería. A veces enviábamos tipos roqueros, otras veces gente pop delicada, pero rara vez a alguien que realmente pudiera con ambas cosas. Fusaro puede. Tiene ese crédito callejero de innumerables conciertos en clubes, pero también el carisma para el gran escenario. Quien la vio el año pasado en el festival "Blue Night" en Thun, lo sabe: esta mujer tiene una presencia escénica que no parece forzada. Está ahí como si hubiera estado siempre. Y eso es exactamente lo que se necesita en este circo llamado Eurovisión.
Ahora toca cruzar los dedos. Oficialmente, tendremos que esperar unos días hasta que SRF confirme el nombre. Pero todas las señales apuntan a Veronica Fusaro. Y, siendo sinceros: ¿quién no querría a una artista que empezó en pijama y que ahora quizá sacuda a media Europa de sus sueños, en pijama? Yo, al menos, estoy más nervioso que una culebra en un tiroteo.