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Trump, Irán y la Casa Blanca: tira y afloja en el estrecho de Ormuz y giro en los mercados

Política ✍️ Philippe Martin 🕒 2026-03-23 06:13 🔥 Vistas: 2

No se limitó a hablar de Chuck Norris o del canto de los pájaros en el jardín sur. Esta mañana, acompañado de su secretario de Estado, Marco Rubio, Donald Trump puso las cartas sobre la mesa. Frente a los periodistas, el presidente estadounidense confirmó lo que muchos temían: el pulso con Irán en el estrecho de Ormuz entra en una fase en la que cada movimiento es una jugada arriesgada. Y, como suele ocurrir con él, las consecuencias trascendieron de inmediato el ámbito diplomático para golpear de lleno los bolsillos de los inversores.

Donald Trump se dirige a la prensa junto a Marco Rubio en el jardín de la Casa Blanca

El estrecho de Ormuz, el punto de inflexión

No es ningún secreto: el estrecho de Ormuz es la arteria más sensible de la economía mundial. Al amenazar con cerrar por completo el paso, Teherán prendió la mecha. Pero la respuesta de Trump fue más radical de lo previsto. Lejos de las habituales declaraciones de principios, al escuchar sus palabras tuve la sensación de presenciar una cuenta regresiva. El mensaje fue claro: cualquier obstrucción a la navegación sería considerada un acto de guerra. Es una jugada de alto riesgo, y el mercado lo entendió en cuestión de minutos.

Lo fascinante es la rapidez con la que este tipo de tensiones se traducen en cifras. Tan pronto como las declaraciones de Donald Trump comenzaron a circular por las salas de trading, el precio del barril de petróleo se desplomó. Incluso llegó a caer por debajo de los 100 dólares durante la tarde. ¿Paradójico? No tanto. No es una caída por miedo, es una caída por anticipación. Los traders apuestan a que una confrontación abierta terminaría forzando a ambas partes a negociar para desbloquear la situación. Lo he visto decenas de veces: cuando el discurso se vuelve demasiado beligerante, el mercado petrolero reacciona al revés de lo que se piensa. Se asusta a corto plazo, pero apuesta por la calma a medio plazo.

El CAC40 hace su número de equilibrista

Y mientras tanto, en París, la bolsa ofreció un espectáculo impresionante. El CAC40, que había comenzado la sesión lastrado por los temores geopolíticos, dio un giro radical en plena jornada. Hablamos de borrar pérdidas del 2% en unas horas para terminar con una subida cercana al 2%. Es una verdadera obra maestra. Cuando se filtró el anuncio de conversaciones muy fructíferas con Irán, supe de inmediato que los algoritmos iban a dispararse. Es la paradoja Trump: genera un caos verbal para allanar el camino hacia una tregua financiera.

  • Petróleo: Caída brusca por debajo de los 100 dólares por barril tras los anuncios de Trump, con los operadores apostando a una rápida salida de la crisis.
  • CAC40: Repunte espectacular, borrando pérdidas del 2% para cerrar con una sólida alza, impulsado por el alivio de los inversores.
  • Dólar: Ligera tensión sobre el billete verde, pero las señales entre bastidores indican que la diplomacia retoma su curso.

La familia Trump en el ojo mediático

En este torbellino, es difícil no notar a otras figuras de la familia en acción. Melania Trump se mantiene discreta, pero su papel en las apariciones públicas de su marido está más bajo la lupa que nunca, especialmente para perfilar la imagen de un presidente bajo presión. Por otro lado, Ivanka Trump ha sido vista en varias ocasiones en los últimos días en los pasillos del poder, probablemente actuando como mediadora en asuntos menos espinosos. En cuanto a Barron Trump, cuya vida suele mantenerse alejada de los reflectores, los tabloides estadounidenses lo ven como un elemento de estabilidad en la intimidad familiar, un detalle que importa cuando todo lo demás tambalea.

Lo que me llamó la atención es la capacidad de esta administración para sincronizar los anuncios. Mientras Donald Trump se dirigía a los periodistas en el jardín sur, sus asesores económicos filtraban discretamente la idea de que las conversaciones con Irán ya estaban en marcha y bien encaminadas. Es una técnica antigua, pero sigue funcionando: se aprieta el puño en público y se estrecha la mano en privado. El resultado es que el mercado se quedó con el segundo mensaje.

Entonces, ¿hacia dónde vamos ahora? Aunque las tensiones militares siguen siendo muy reales —el Pentágono ha reforzado su presencia en la región—, la señal que se envía a los mercados es la de una voluntad de no dejar que el conflicto escale económicamente. Este tipo de equilibrio es el terreno de juego favorito de Trump. Camina sobre la cuerda floja, pero por ahora, no se cae. Y mientras el CAC40 siga esta lógica, en París se respira con más calma.