Adele Neuhauser en "Impecable": Una breve ola de felicidad para derretirse
Cuando Adele Neuhauser y Manuel Rubey están juntos frente a la cámara, los austriacos sabemos: algo mágico está por suceder. Eso mismo pasó el martes por la noche en la televisión, cuando "Impecable" apareció en las pantallas. Y sí, el título cumple lo que promete, al menos durante esa breve ola de felicidad que te hace soñar despierto mucho después de que termina.
¿Qué tipo de película es "Impecable"?
La puesta en escena presenta a dos personas en un encuentro que lo cambia todo. Neuhauser interpreta a una mujer como nunca antes se le había visto: vulnerable, divertida, con un anhelo de perfección que casi la destroza. Rubey, que en los últimos años también se ha hecho un nombre como escritor y músico, es su contraparte perfecta: relajado, encantador, pero con una profunda grieta en el alma. Juntos forman una pareja explosiva que deambula por Viena, una ciudad que es mucho más que un simple telón de fondo; es la tercera protagonista.
Lo mejor de la película: Por qué llega al alma
Lo que hace tan especial a "Impecable" es la ligereza con la que aborda temas profundos. Habla de pérdida, soledad, miedo al fracaso. Y aún así, te mantiene todo el tiempo con una sonrisa en el rostro, porque los diálogos son maravillosamente vieneses y excéntricos, y los dos protagonistas tienen una química que solo se ve cada muchos años.
- El guión: Inteligente, incisivo, y tiene ese humor especial que tanto nos gusta por aquí: seco, pero nunca cínico.
- Las imágenes: Viena capturada en sus momentos más hermosos. No es una postal idílica, sino barrios reales y con vida que reconoces al instante.
- La banda sonora: Rubey, siendo un declarado fanático de la música, seguro que tuvo algo que ver. Las canciones realzan cada estado de ánimo sin ser invasivas.
- El final: (Cuidado, pequeño spoiler) No es un final feliz típico, sino uno que deja huella. Como la sensación de volver a casa después de un lindo día en el lago: satisfecho, feliz, pero también con un poco de nostalgia.
¿Cómo disfrutar al máximo "Impecable"? Una pequeña guía
La pregunta que muchos se hacen ahora: ¿cómo disfrutar realmente esta película? Muy sencillo: solo o en pareja, con una buena taza de té (o una copa de vino), deja el celular a un lado y déjate llevar. "Impecable" no es una película para tener de fondo, sino una que se tiene que sentir. Su corta duración de unos 90 minutos es perfecta para una noche acogedora: te quedas un rato más sentado después, dejando que las imágenes resuenen. En las redes sociales las reacciones se dispararon: "¡Por fin una película austriaca que no da vergüenza, sino que es realmente buena!", decían. Y es cierto, la emoción es palpable.
Mi veredicto: Una comedia encantadora con profundidad
Adele Neuhauser demuestra una vez más que no solo sabe ser la inspectora gruñona de "Tatort", sino que tiene un talento cómico del que te enamoras al instante. Manuel Rubey es el compañero ideal para ello: juntos generan esa magia poco común que hace inolvidable una película. Si te perdiste "Impecable", date prisa en verla en la plataforma del canal! Porque estas joyas no hay que dejarlas escapar. Es una oda a lo imperfecto, que precisamente por eso conmueve de manera impecable.