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Informe de la Felicidad Mundial 2026: Finlandia, el país más feliz, mientras Canadá se desploma y España cae posiciones

Noticias ✍️ Erik Andersson 🕒 2026-03-19 18:53 🔥 Vistas: 2
Informe de la Felicidad Mundial 2026

Ya ha llegado el momento. La edición de este año del World Happiness Report, es decir, el Informe de la Felicidad Mundial, ya está aquí y, como de costumbre, los finlandeses son quienes tienen más motivos para sonreír. Por séptimo año consecutivo, Finlandia es coronado como el país más feliz del mundo. Los países nórdicos dominan, como siempre, la parte alta de la tabla, pero aquí en España vemos un pequeño descenso. Hemos bajado algunos puestos, aunque todavía estamos muy por delante de la mayoría.

Pero este año no son nuestros vecinos del este los que acaparan los titulares. Hay que mirar más bien hacia el oeste, al otro lado del Atlántico. Canadá, considerado durante mucho tiempo uno de los países más armoniosos, se desploma en el ranking. El país se sitúa en el puesto 25 de 147, lo que no suena mal hasta que se echa la vista atrás: desde 2013, Canadá ha caído la asombrosa cifra de 19 puestos. La pregunta es: ¿qué está pasando en el país de la hoja de arce y la cortesía?

La crisis de Canadá: ¿del sueño a la pesadilla?

Llevo mucho tiempo siguiendo estos informes y no recuerdo una caída tan dramática para un país occidental. Para entender por qué, hay que fijarse en el conjunto. No es solo una cosa, sino un rompecabezas de turbulencias políticas y problemas cotidianos. Estas son algunas de las piezas que muchos canadienses señalan:

  • La crisis de la vivienda en las grandes ciudades: Comprar una vivienda en Toronto o Vancouver es una utopía para los jóvenes. Incluso la residencia oficial del primer ministro, Rideau Cottage, se describe como "inadecuada" para un jefe de gobierno. Cuando ni siquiera los gobernantes tienen casas decentes, es fácil que la gente pierda la esperanza.
  • El coste del coche en Toronto: Un nuevo informe muestra que Toronto es ahora una de las ciudades del mundo donde es más difícil justificar tener coche. Entre seguros, aparcamiento y gasolina, el coche se come gran parte del salario, y sin alternativas funcionales, el día a día se convierte en una fuente de estrés.
  • Cinismo político: Ahora mismo hay un intenso debate en Ontario. Los críticos, entre ellos Tim Hudak, que lo señaló recientemente en un comentario matinal, sostienen que el primer ministro Doug Ford está "inundando la zona", es decir, saturando el flujo de noticias con otras cosas para desviar la atención de un escándalo de transparencia. Cuando la gente siente que los políticos no son honestos, la confianza se desploma, y la confianza es una clave para la felicidad.

Jeffrey Sachs advierte sobre el precio de la negatividad

El cofundador del informe, Jeffrey Sachs, suele destacar la importancia de los lazos sociales. Este año también ha comentado otro aspecto: el impacto de las personas negativas. Investigaciones destacadas en el informe muestran que las personas negativas de tu entorno pueden hacer que envejezcas más rápido. Se trata del estrés, la preocupación y esa sensación de estar siempre en alerta máxima. Quizás sea precisamente esa sensación la que se está extendiendo ahora en Canadá: un pesimismo colectivo que corroe por dentro.

España: todavía entre los felices

Pero no debemos desanimarnos aquí. Claro, este año perdemos algunas posiciones, ya lo hemos notado, pero seguimos formando parte del club exclusivo de países donde uno puede respirar tranquilo. Finlandia, Dinamarca, Islandia y los Países Bajos están por delante, pero todavía superamos a la mayoría. Quizás sea nuestra apertura, nuestra seguridad o simplemente el acceso a la naturaleza y un equilibrio vital aceptable lo que hace que nos defendamos bien. Porque aunque podamos quejarnos del tiempo o de la falta de vivienda en las grandes ciudades, lo cierto es que estamos bastante jodidamente bien.

Y una cosa es segura: cuando llegue el próximo informe en 2027, volveremos a compararnos con nuestros vecinos finlandeses. Hasta entonces, tendremos que asumir que ellos son los campeones del mundo de la felicidad, y nosotros conformarnos con estar entre los mejores de la clase. Para un país del sur de Europa, no está nada mal.